Literatura

RECUERDOS DE REDONDELA II


 

RECUERDOS DE REDONDELA II

Duerme la tarde:
Por los cristales de los escaparates, el crepúsculo emprende su viaje y, como si de una cinta de luz rojiza se tratase, va delineando sus tonos estivales en los márgenes de la ciudad antigua. Junto al mar, sus casas perfilan sus horizontes marítimos.

Duerme la voz monótona del agua:
Se va deshaciendo en espumas, acaricia las arenas de las playas y, como si del ciclo natural de la vida se tratase, se pierde en la lenta eternidad de las cosas.

Duerme el verano:
Los besos que nunca te di van en busca del recuerdo que tengo de tu boca y, como si de un baile de labios se tratase, duermen para siempre, en la insalvable brisa del recuerdo.
Duerme en el verano tu voz de medianoche:
Te perfilas bajo las aguas y prosigues tu camino de sueños.
Y, como si de un canto al amor se tratase, duerme en tu sonrisa, lo que tanto he sentido y siento.
Duermes, duermes, duermes…


Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *