TU PIEL

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Quise tocar tu piel con mi aliento.
Me miraste con una desidia propia
del hartazgo que produce en ti
el pulso de un inmaduro envejecido.
Pronuncié mil disculpas
en un torbellino de placeres efímeros
que te recordaron,
lo vi en tu mirada,
nuestro primer encuentro
en aquella destartalada habitación
de la Gran Vía madrileña.
De ti todo me excita,
dije en aquella ocasión,
desde el largo túnel
de tu calculada ambigüedad
hasta el reflejo que provoca tu pecho
cuando se desmorona sobre mi frente
al son de una vertiginosa melodía
de cuerpos embriagados.

filoso@filoso.gal

Author: José María Máiz Togores

Profesor e escritor. O primeiro, de seguro. O segundo, iso creo.

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