SONETO

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Naciste en mi memoria ayer desnuda,
después alguien te vistió de ilusiones,
y mi corazón, nido de aflicciones,
descubrió en ti la sombra de una duda.

Febril y funesta esperanza aguda,
cadena de trenzados eslabones,
no desates ni veles más visiones,
pues mi alma la sabes de amor viuda.

Me invade libre la desesperanza,
de tanta hiel y desventura cansada,
y en tanto que paz mi existir no alcanza

una ilusión de vida apasionada
crece plena de gozosa confianza
con la imagen tuya en ella grabada.

filoso@filoso.gal

Author: José María Máiz Togores

Profesor e escritor. O primeiro, de seguro. O segundo, iso creo.

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