Inicio > Marta Está Harta > Donde dije “digo” digo “Diego”.

Donde dije “digo” digo “Diego”.

jueves, 16 de agosto de 2018

ÚLTIMAMENTE me doy cuenta de que muchas de mis “creencias estrella”en cuanto a educación y convivencia con la adolescente han cambiado, o mejor dicho las he tenido que cambiar porque la vida con un adolescente es un como una norea , arriba y abajo. Y mis creencias me estaban limitando a la hora de comunicarme con mi hija ( por creencias me refiero a mis creencias sobre la vida y la educación).  Hasta los 12 años nuestra comunicación con los hijos podemos definirla como una comunicación basada en hechos; es  decir yo te cuido ,  te mimo  y te quiero y eso es un hecho un mensaje, que tu hijo recibe perfectamente, y así casi nunca se pedían explicaciones. Pero a partir de los 12 cambian las tornas y la comunicación con tu hijo adolescente se basa en dar explicaciones y más explicaciones , tantas que llega un momento que caes en la trampa , de que te pillen en un renuncio de esos de ” donde dije digo digo Diego” y entonces se lía: Porque si tu dijiste “que no y que no”,  pero después de dos horas de matraca terminas diciendo ” sí ,pero solo hoy”. Entonces la has “cagado”,  siendo muy basta esta expresión  es la forma más clara de explicarlo , porque para nuestros hijos una sola vez se crea un hábito y se cambia tu creencia porque ya pasas a ser de las madres que conviven con los novios.

A mí me ha pasado con lo de los novios y sus visitas a casa.  Toda una vida diciendo que yo no conocería novios hasta que fueran serios , o sea para la petición de mano. Toda una vida poniendo el grito en el cielo porque había padres que se llevaban a los novios de vacaciones.  Y aunque aún no hemos llegado a ese punto, estamos en el de ” bueno , vale que suba hoy un ratito”, eso dije un día  y ahora hemos ganado un hijo , majo y educado pero un hijo más. Reconozco que me gusta más haber ganado un hijo, que haber perdido una hija en los bares y cafeterías, prefiero que estén en casa, y que él quiera estar en casa ya dice bastantes cosas buenas de él. Pero no deja de se un hijo más que está en el salón,  y que ya me ha visto en pijama y despeluñada después de trabajar. Porque a  lo de dormir en casa aún no llegamos y eso que ya ha habido varios intentos, pero yo ya he aprendido y  mis labios no se despegan y digo no con la cabeza y con los gestos, porque no vaya a ser que me salga un diego en vez de un digo y me vea desayunando con el susodicho.

Imagen relacionada

 

Marta Está Harta

  1. Consuelo
    jueves, 16 de agosto de 2018 a las 17:15 | #1

    Es que la vida y la sociedad ha cambiado mucho en los últimos años y no nos queda más remedio que ir adaptándonos quién nos ha visto y quién nos ve

  2. Carmen
    jueves, 16 de agosto de 2018 a las 17:34 | #2

    Yo cumpli esa norma, nunca me salio un si. Y lo de dormir ni te cuento, no se atreven a pedirlo

  1. jueves, 30 de agosto de 2018 a las 18:59 | #1