Inicio > Marta Está Harta > ¿Por que le gusta tanto a la gente opinar sobre la educación de tus hijos?

¿Por que le gusta tanto a la gente opinar sobre la educación de tus hijos?

martes, 8 de mayo de 2018

Investigando y cotilleando en esto de las “mamás blogueras”, me encontré un post en el blog de otra “mamá”, que me encantó , aunque desde mi punto de vista de mamá cuarentañera y políticamente incorrecta le falta un  6º punto.

El post se llamaba: “Las 5 cosas que no me gustaban de ser madre” (https://nosoyunadramamama.com/2018/05/03/5-cosas-que-no-me-gustan-de-ser-madre/). En él esta joven madre de familia numerosa, hablaba de no dormir, no tener “libertad” , ni  siquiera para comer lo que te apetezca. De la angustia y el sufrimiento que conlleva criar a tus hijos,y el consumo de paciencia continuo que  esto requiere.  Y estando totalmente de acuerdo con ella y confirmándole que,aunque parezca imposible, los contras crecen de forma proporcionalmente directa al crecimiento de los hijos, y eso es inevitable. Ya sabéis el dicho:  ” Hijos pequeños , pequeños problemas.. Hijos grandes, grandes problemas”.

Me atrevo a añadir, desde mi punto de vista de mamá,mas vieja  y experimentada , algo que o  se le ha olvidado, o ha obviado con toda intención, pues es más políticamente correcta que servidora,  lo que no es muy difícil..  Este 6º punto , que yo añadiría es :  lo incómodo que es para las madres que todo el mundo se vea con licencia para “opinar y aconsejar” sobre la crianza y educación de sus hijos.  Y esto empieza ya con el embarazo y a partir de ese momento no para nunca.

Cuando tienes un hijo todo el mundo opina sobre todo: tomas , biberones , pecho , colecho, brazos, mimos, disciplina, coles , notas, castigos, deberes …. y así, como dirían nuestros niños, hasta el infinito y más allá .

Es curiosa la alegría, el desparpajo con que la gente opina. ¿Por qué existirá esa especie de inercia irresistible en el ámbito educativo y de la crianza para opinar de todo lo que uno piensa, y a veces ni sabe?. Las suegras, las cuñadas, las amigas, los expertos educativos, las redes, las empresas que venden productos, las revistas educativas. Todos opinan con una alegría, una contundencia y una seguridad que dan miedo. Menos mal que sabemos que la veracidad de un juicio no depende de la fuerza con la que se emite.

Cierto es que cuando te dan a tu bebé en el  hospital, este viene sin libro de instrucciones y todo consejo es bienvenido , sobre todo si viene de esa madre, que te educó a ti , o la que educó a tu marido , que las suegris a veces ayudan mucho.

Lo peor no es que la gente opine, o le encante comparar al tuyo con el suyo, si el tuyo no habla y el suyo ya desde los 10 meses.Si el tuyo no va al colegio bilingüe , pero el suyo ya está con clases de alemán y chino.  Lo peor, que tras la humillante comparación, siempre viene un zasca, disfrazado de consejo final. Pero, sin duda, el peor consejo de todos es el que yo llamo “el consejo del resabido”.  El resabido es el que lo sabe todo, porque se conoce de memoria lo que predica la industria del consejo empaquetado, y siempre tiene la respuesta a punto a todos los problemas. Aunque en la mayoría de los casos no tiene hijos  y  no es consciente de lo imprudente que resulta hablando desde un punto de vista de panfleto, sobre todo cuando alecciona en público.

Resultado de imagen de bla bla bla

 

 

 

Marta Está Harta

  1. Sin comentarios aún.
  1. Sin trackbacks aún.