El hombre que predijo la crisis (o el crash)

| 1 comentario

Leo Más allá del crash (Apuntes para una crisis) del catedrático de Estructura económica de la Ramón Llull Santiago Niño-Becerra. Es una lectura apasionante, pero es una lectura de nuestra destrucción. De nuestro cáncer. Enrique Murillo (Los libros del lince), uno de mis editores de cabecera, buen amigo, me dice que Niño-Becerra se ha convertido en uno de los analistas imprescindibles. El éxito de su libro anterior, El Crash del 2010, es un buen ejemplo. Y seguro que esta nueva entrega no le irá a la zaga. Lo malo de leer sobre el desastre con tanta naturalidad (y con un estilo que, desde luego, engancha como si fuera ficción) es que acabas olvidándote de que eso que cuenta Niño-Becerra te está pasando a ti. No es ficción, claro. No es novela. Y, de serlo, sería una novela de terror. Ayer estuve hablando con el economista una media hora, desde su despacho en la Universidad. El resultado lo podrán escuchar este sábado, a las 11 de la mañana, en mi programa El sábado libro, de www.radioobradoiro.com Santiago Niño-Becerra es magnífico en radio, ya lo saben ustedes. Lo habrán escuchado profusamente, porque lo llaman de todas partes, investido de las telas del gurú que, tal vez, no son las que más le gustan. Lo que le gusta es razonar. Y lo hace sin muchos afeites, de tan manera que este libro, Más allá del Crash, está lleno de preguntas con respuesta sobre lo que nos está pasando, preguntas claras, nítidas. Y respuestas nítidas también: aunque, en general, desesperanzadas. El economista lo ve muy negro. Y lo explica con absoluta claridad. Diagnostica los males, dice que los culpables son todos y ninguno, y, sobre todo, analiza la economía española y sus debilidades estructurales. Claro que hablo con él de todo esto el día en el que Italia estuvo a punto de ser rescatada por la prima de riesgo, si es que Italia fuera rescatable. En todas partes cuecen habas: muchas habas. Niño-Becerra habla de globalidad, de que la crisis no tiene nada que ver con planteamientos localistas, se pongan los políticos como se pongan. Les recomiendo el libro. Tiene sus polémicas. Cómo no va a tener polémicas un libro de esta naturaleza.  Dice Santiago Niño-Becerra, por ejemplo, que hay que colocar la economía en manos de equipos de expertos en el futuro. Expertos “totalmente al margen de la política”. Me pregunto si esto es posible. Y aún hay más: habla de “gobiernos de concertación nacional. Supeditar estructuras subnacionales (…) a objetivos globales”. Es difícil que este economista te dije indiferente. Hay un párrafo en el libro, entre otros muchos, que resulta a la vez revelador e inquietante. Está en la página 63, y el propio autor, en esa conversación que acabo de tener con él, reconoce que es un buen resumen de su tesis. Dice así: “El gran problema de esto-que-está-pasando estriba en que no ha sido fruto de una mala política o de un conjunto de medidas inadecuadas ejecutadas por alguien inepto, sino la evolución lógica de un estado de cosas que se ha ido desarrollando en los últimos cincuenta años del modo como debían desarrollarse debido a que no podían desarrollarse de otra manera. Es decir, y ahí radica lo terrible: esta crisis, la que ahora estamos viviendo, la que vamos a seguir viviendo, era inevitable” (63). Palabra de Santiago Niño-Becerra.

Un comentario

Deja una respuesta

Los campos requeridos estan marcados con *.