Recursos tradicionales

Educar en un uso adecuado de la televisión


Los adultos cada vez tenemos menos tiempo libre: pasamos más horas en el trabajo, el estar conectados hace que el trabajo nos reclame aun cuando estamos en casa, terminamos tareas del trabajo desde casa…

La televisión, al estar siempre disponible, puede parecer el educador perfecto para niños y adolescentes, pero hay que tener en cuenta que lo que ofrece la televisión no es comunicación: a la televisión no le afectan las actitudes, las reacciones ni los estados emocionales del espectador; esto es, no existe la interacción que es característica fundamental de la comunicación.

Para educar en un uso adecuado de la televisión, es importante ver la televisión con niños y adolescentes, y comentar con ellos sobre lo que se emite. ¿Qué cosas de las que hemos visto nos parece que están bien y que querríamos en nuestra vida? ¿Qué nos parece que no debería ser así o que no está bien hecho?

Hablar sobre los valores y contravalores de lo que la televisión emite es fundamental. En primer lugar ya que así despertamos el espíritu crítico que les hará cuestionarse estos aspectos en otros ámbitos de su vida. Además, si hacemos esto en nuestro día a día, y puesto que los niños tienden a ser coherentes con lo que piensan ellos mismos, se plantearán qué programas no deben ver por ofrecer ejemplos negativos y, en definitiva, contenidos inapropiados.

A mayores de esto, hay muchas actividades que se pueden hacer con niños y adolescentes que les ayudarán a entender que lo que emite la televisión rara vez es real (por ejemplo, los programas de televisión contratan animadores que indican al público cuándo aplaudir o cuándo abuchear). Hacer una excursión a un plató de televisión, crear nuestras propias obras de teatro o películas en casa… son herramientas útiles para ayudar a hacer una reflexión que ayude a los jóvenes a autorregularse en su relación con la televisión.

Evidentemente, hay muchos más consejos y actividades que podemos tener en cuenta a la hora de educar, algunas de las cuales podéis encontrar recogidas haciendo click aquí.

Por último, es necesario que todos pensemos en cómo nosotros mismos utilizamos la televisión, ya que niños y adolescentes adquieren sus valores en gran medida por imitación, por lo que en este caso, una vez más, la mejor herramienta educativa es el ejemplo.

 

Imagen: Conasi


Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *