Gigas de recursos

Kiddle y otros buscadores para niñ@s – Recursos educativos TIC


Kiddle, el buscador de Google… que no es de Google

Hace unas semanas nos asaltaba la noticia de que Google había creado un buscador para niñas y niños, como muestra esta noticia. Sin embargo, no pasaron unos días sin que apareciesen múltiples informaciones apuntando a que detrás de este buscador no se encuentra Google como empresa, por lo menos no exactamente, como podemos ver en esta otra noticia.

Bajo el nombre de Kiddle, se nos presenta este buscador que, desde luego no oculta su parecido con el gigante de los buscadores en internet.

Kiddle

Todo suena a Google. La presentación, colores -aunque en este caso no aparecen desordenados, sino que colocados en una progresión arcoiris- e, incluso, aparece en pequeño el nombre de Google. Y aquí se desvela el misterio.

Kiddle usa la tecnología de buscadores de Google, pero con otra finalidad y otro público.

¿Qué tiene Kiddle de especial? ¿Qué hace que no haga Google?

Posiblemente un informático diría que nada. Un docente como el que escribe respondería a estas cuestiones con un: “simplificarnos la vida”. Kiddle nos presenta una de las mil utilidades de Google, pero más condensada. Google hace años que incorpora una tecnología que permite la instalación de filtros que nos evitan resultados no apropiados o no indicados para el alumnado. Sin embargo, su instalación no es sencilla y requiere numerosos pasos, así como un modelo en el que debemos introducir, en la mayoría de los casos, de forma manual qué resultados consideramos no apropiados, lo que deja lugar a huecos por los que, al final, estamos como al principio.

Kiddle ya nos viene hecho -más o menos- a medida y con un motor de búsqueda tan potente como el de Google, se convierte en algo tan eficaz como este mismo en lo que en búsqueda de información se refiere.

Pero vamos a pasarlo por un análisis un poco más exhaustivo y enumeraremos sus pros y contras.

¿Qué hace de Kiddle algo recomendable?

Emprecemos por los pros:

  • Estética muy atractiva. Cuando uno es niña o niño usa su vista como principal elemento de interacción y aunque esta particularidad no la perdemos a lo largo de la vida, sí que hay una clara importancia de lo que es llamativo y bonito sobre aquello que es gris y plano.
  • Menos resultados y más grandes. A veces la cantidad de información hacen de internet un auténtico suplicio. Por eso, Kiddle, conscientes del público al que se dirige, reduce la cantidad de resultados que obtenemos con una simple búsqueda, así como la cantidad de texto que aparece, primando el uso de imágenes.
  • Redirección a webs educativas. Los resutados que Kiddle nos ofrece son siempre webs de índole educativa y, por lo general, no lucrativas. Además, son webs de contrastada seguridad, con menor riesgo de entrar en sitios plagados de virus informáticos.
  • Tipo de información disponible. En Kiddle podemos buscar cuatro tipos de información posible: texto, imágenes, noticias y vídeos. Algo que en otros buscadores diseñados para la infancia no sucede.

¿Qué sería necesario mejorar en Kiddle?

Por supuesto Kiddle es un proyecto reciente y aún no consolidado que en nada se puede comparar a un buscador con la experiencia y cantidad de uso que tiene Google, por lo que los fallos son parte de su naturaleza.

  • Idiomas. Kiddle está diseñado en un país de habla inglesa, por lo que la mayor cantidad de páginas a las que nos redirige son de este idioma. Cuando empleamos palabras existentes en ambos idiomas sin diferencias, como es el caso de Pitágoras, nos encontramos con que la mayor cantidad de información que obtenemos está en este idioma. Por supuesto esto es una oportunidad de aprender idiomas, pero si lo que queremos es información posiblemente nos llevará a la frustración y a una pérdida de tiempo.
  • Exceso de celo. Tengamos en cuenta que el país de origen es Estados Unidos y esto nos explicará el motivo por el que ciertos elementos aparecen totalmente censurados cuando no debería ser el caso. Algunos depende por supuesto del tipo de educación que queramos, pero otros responden a criterios bastante más aleatorios y poco fundamentados. Uno de los más llamativos es el hecho de que los resultados de Wikipedia no aparecen entre los primeros puestos, cuando este es el principal recurso que una niña o niño sabe utiliza en el internet de mayores. Incluso si buscamos específicamente el término Wikipedia… ¡nos dirige a páginas en las que se habla de esta!
  • No hay texto predictivo. Una de las funciones más empleadas de Google es el texto predictivo. Según lo que escribamos, Google nos da una batería de opciones de búsquedas frecuentes que en el caso de Kiddle no está activo, por lo que las búsquedas son más lentas.
  • No corrige errores. El manejo de un teclado no es algo cotidiano para una persona de corta edad, por lo que los errores de escritura son frecuentes. Teniendo en cuenta el idioma en el que se elabora el original Kiddle y la no existencia de un texto predictivo, no se corrigen los errores, volviendo a ralentizar nuestra búsqueda en comparación a, llamésmolo así, otros buscadores de personas adultas.

Otros buscadores para la infancia

Kiddle no es más que uno de los muchos buscadores que se han creado específicamente para niñas y niños. Esta preocupación ha nacido desde los orígenes de un internet como uso doméstico, con el inicio de siglo XXI, pero es ahora, cuando el acceso de nuestros pequeños y pequeñas a internet es algo más cotidiano cuando obtiene un nuevo sentido de urgencia y necesidad.

  • Buscador Infantil. Uno de los más conocidos -y también de los primeros en aparecer-. Comparte muchas de las ventajas con Kiddle, salvo su estética, pero también lo hace con sus desventajas más señaladas. No obstante, está implementado en castellano, por lo que los resultados en este idioma serán más exactos y con páginas de habla hispana como principal referente.
  • Centro Virtual Cervantes. Creado a principios de siglo. Y así se quedó. Utiliza términos que hoy serían
    impensables, como es el de oteador por el más estándar buscador. Tampoco cuida su estética. No obstante, está muy bien implementado, pero más dirigido a labores académicas y no al uso cotidiano que un buscador actual ofrece.
  • Bunis. El principal competidor de Kiddle, en aspecto y uso. Es, en general, mejor que Kiddle en todas sus
    ventajas y tiene muchas de sus ventajas completamente subsanadas. Además viene con dos funciones diferentes, una para madres y padres y otra para docentes, en las que se dan recomendaciones para su uso. Además, su batería de búsqueda es mucho más permisiva y mejor adecuada a un uso cotidiano y multifuncional. Su único punto débil, la búsqueda de imágenes -muy deficiente en comparación a Kiddle- y el no tener incorporado un buscador de vídeos.
  • Lycos. Otro de los que competirá en función con Kiddle. Posiblemente más sencillo, aunque si incorpora las funciones que Kiddle tiene -imágenes y vídeos-. Sus resultados son mejores que los dados por Kiddle, pero tiene graves filtraciones que permiten acceder a lugares claramente no seguros.

 

Usos en el aula

 


Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *