¿Un aeropuerto, cuatro terminales?.

¿Un aeropuerto, cuatro terminales?.

¿Cuatro?, ¿cuatro?…¿serán tres , no?. El slogan oficial en Galicia es “un aeropuerto, tres terminales“. Como chiste es muy bueno. En esta disgregación minifundista, quiero añadir al convite aéreo a Oporto, que es la que se come “migajas, trozos, y hasta el pastel entero”. Muchos me dirán, “hala, ya está otro Santiagués pidiendo el cierre aeroportuario”. No; no juego en esa liga. Le dejo el papel a mucha prensa regional, cuyos “sesudos expertos”, plumillas con demasiada mala leche hacen análisis del sector (supongo que pagar favores a quien les paga campañas institucionales), a la corte de talibanes que inunda los foros, y por supuesto a los tres mágicos alcaldes, que han dicho que el aeropuerto de al lado de casa es suyo.

No nos engañemos, nunca esperemos gran cosa. Ningún gobierno autonómico jamás ha sido muy amigo de Compostela. Invertir en la ciudad no es politicamente correcto. No produce réditos electorales, por eso de “todo pa mi”, nada para el vecino. Parece ser que los puertos no son todos iguales; no es igual Punta Langosteira que Villagarcía, ni parece ser que Marín tampoco igual lo es a Vigo. Pero si, en aeropuertos parecer ser que debemos calzar los mismos zapatos.

No importa que los aeropuertos no se construyan para ciudades concretas, sino amplios hinderlands, para que todos indistintamente usemos las tres terminales, que los tres sean patrimonio de todos; como buenos gallegos nos va el buen minifundio. Lo que está al lado es mío. Quizás si lo costearamos, las cosas iban a cambiar. Usualmente las compañías aéreas, entidades que buscan ganar pasta, y sobre todo rendimientos, saben que los pasajeros se mueven indistintamente de ciudad en ciudad, según tarifas, frecuencias y conexiones. Y es del todo racional que prefieran el que mejores condiciones operativas tiene, el tienen un “Catchment area más global”, y el que ahorra dinero en sus operaciones. Poco importa que vivan más o menos pasajeros cerca. Estos se desplazan a donde el aeropuerto debe estar, y no al centro de las ciudades, o cerquita de las casas.

Galicia no es, por otro lado, un lugar a donde las aerolíneas quieran volar, y como en cualquier región periférica requiere primar, o subvencionar a la mayor parte de las aerolíneas. Como las requieren otros muchos sectores de Galicia: Citröen, astilleros, previsiblemente Pescanova, Punta Langosteira, etc, etc, etc. Y todos lo asumimos como parte integrante nuestro progreso. Aquí también asumimos que el turismo es nuestra Citröen particular. En cualquier país civilizado, sus autoridades cuando no son capaces de encontrar las suficientes aerolíneas para apuntalar sus conexiones gratis, se involucran en su desarrollo primando, a que las aerolíneas “ELIJAN ELLOS EL AEROPUERTO AL QUE QUIEREN VOLAR”, y tras la decisión de las aerolíneas, se priman. No es una solución optima, pero si como van las cosas en regiones ultraperiféricas como Galicia.

Galicia jamás ha sido civilizada.  Y vamos a la raíz del problema (aparte de un desconocimiento aeronáutico alarmante). Y se llama la compañía más grande de Europa, la que más pasajeros transporta, y sobre todo la que tiene la estructura más barata y eficiente. O sea, la que ofrece un coste por asiento más bajo del mercado. Una que vuela 1500 veces al día con casi 200 destinos de Europa. Mientras que medio mundo lucha por atraer a la reina del “low cost” a sus aeropuertos, aquí parece ser que sobra, porque somos demasiado timoratos y asustados, como para plantar cara a los díscolos alcaldes, prensa regional, aunque tenga argumentos válidos.

La ciudadanía parece tenerlo claro. Vigueses y Coruñeses usan Ryanair, nosotros usamos Air France en Vigo, o Vueling en Coruña. Se llama globalidad, como los cruceros que entran por cualquier puerto, y todos terminamos aprovechando los turistas que se acercan a Santiago. En temas de “aviones”, aquí preferimos repartir dinero a fondo perdido, aunque no haya nadie a quien dárselo. Si, no hay dinero a quien dárselo, hay que sacárselo a quien ya está. La estrategía no funcionó en 2012, en donde por ejemplo Lavacolla (moviendo más pasajeros que los otros dos juntos), recibe 990.000 euros por 13 destinos, frente más de dos millones de Vigo Peinador (vuelos a Londres dados por Autoridad Portuaria, Bruselas dadas a Air Nostrum por la Xunta) más la cantidad dada a Air Europa por Madrid por la diputación. Cuando intentas primar a las aerolíneas con cantidades desproporcionadas a sus resultados, pierdes la pasta, y costeas los vuelos más caros del  mercado para algunos meses. Y la tragedia es que al no aparecer operadores “rentables” para dos aeropuertos, tengas que desmantelar uno, para satisfacer al egoísmo montaraz de algunos de sus alcaldes.

Nada hemos aprendido de cuando cerramos el grifo a Ryanair en 2012. Se buscaba un “pasteleo”, que una aerolínea volase a los tres aeropuertos, aunque no tuviese ganancias en la operativa. Ryanair la que no entra en el juego de “un aeropuerto, tres terminales”, molestó y molesta, porque vuela a donde le conviene comercialmente, aparte de las ayudas. La que a pesar de ser tentada por una cantidad mayor, por parte de los concellos de Coruña y Vigo para “moverse de pista”,  decidió no moverse de donde está. Recordamos que Vueling recibe en Coruña tres veces más que Ryanair en Lavacolla. La que evita que el grupo Iberia nos cruja con sus monopolio; la que hace que en Galicia, los hosteleros no  hagan otra que “comerse los mocos” en temporada baja; esa molesta.

Se pensaba, en aquella ocasión que  la “no” a la subvención a Ryanair”, traería a otras aerolíneas, que harían cola por entrar en Lavacolla y otras terminales gallegas. ¿Estaban estas supuestas aerolíneas entrando en Lavacolla cuando en 2005 no estaba Ryanair?. Tras no renovar el convenio, seis meses en el más absoluto abandono de líneas y destinos. No vi aerolíneas haciendo cola en nuestros aeropuertos. Y ahora seguimos deshojando la margarita, y aún sin concretar nuevos convenios. En Lavacolla el operador fijo de siempre, y otro en Vigo a punto. Es tarde, la temporada de invierno está cerca y cerrada. ¿Seguimos dilatando la firma de convenios?. ¿A quien le beneficia?.

PASMOSO

 

 

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