Escapada desde Lavacolla: Valencia

Escapada desde Lavacolla: Valencia

La magna Valencia, es una de las ciudades más actractivas del Mediterráneo. Debemos desechar la idea de Valencia como ciudad exclusivamente industrial. La inauguración del complejo de la Ciudad de las Ciencias, sufre un inusitado renacimiento turístico, y está acicalada como nunca. Y no es para menos, posee tantos atractivos que justifican una visita. La característica más destacable de la urbe es luz y la alegría. Una luz clara y mediterránea que lo invade todo, y se mete por todos los recovecos urbanos, haciendo que cada una de sus esquinas, brille con inusitada fuerza. Desde Lavacolla, es la escapada perfecta aprovechar las usualmente bajas tarifas de Ryanair

Está injustamente extendida la creencia, de que la ciudad encierra pocos atractivos. En los últimos años, se ha emprendido una ingente tarea de la rehabilitación de su casco histórico,  de tal forma que nos ofrece unas facetas bellísimas. El corazón de la ciudad, junto con la grandilocuente Plaza del Ayuntamiento, es en la Plaza de la Virgen. Siempre hay un bullicio perpetuo. La Catedral es el epicentro con su famoso Miguelete (torre del campanario). Conviene contemplar la Puerta de los Apóstoles, lugar en donde también se reúne el famoso Tribunal de las Aguas, que dirime pleitos de los agricultores, por la distribución del agua. Además, la plaza presenta a la Virgen de los Desamparados que es la patrona de la ciudad. Hay varios puntos destacados, como el Palacio del Marqués de Dos Aguas, con el Museo de la Cerámica, edificio que en si posee una de las fachadas más hermosas de la ciudad, el Colegio del Patriarca, Museo de Bellas Artes, Museo Fallero y la Casa de las Rocas, que recoge carrozas religiosas sacadas en Corpus.

Si antes era una ciudad amurallada, hoy solo un par de imponentes puertas nos recuerdan unos turbulentos años de batallas y contiendas. La Torres de Serrano y las de Quart, son los vestigios más importante, junto al cauce del Turia. Un cauce, que debido a dramáticas inundaciones en este siglo ha sido convertido en parque, y el Turia actual, ha sido canalizado fuera del centro de la ciudad. Por supuesto, no debemos olvidarnos de la Lonja, el IVAM y el Barrio de la Malvarrosa, al que se llegará en su moderno tranvía; uno de los iconos de renovación de la ciudad. Una paella en algunos de los restaurantes más emblemáticos es obligado.

Siguiendo con placeres gastronómicos, no debemos dejar la urbe sin probar la “Horchata”, con sus “Fartons”, especie de bizcochos, que se mojan en el preciado brebaje. Uno de los establecimientos más representativos de la ciudad es la Horchatería de Santa Catalina (Plaza de la Virgen). El Mercado Central es un edificio Art Nouveau, que presenta todo el esplendor y colorido de los alimentos mediterráneos. No solo tradición ofrece Valencia, sino uno de los ambientes nocturnos más activos de todo el Mediterráneo. Conviene pasearse por el castizo Barrio del Carmen que se está convirtiendo en la zona más mimada de la ciudad, con locales guapos, terrazas y cafés de diseño en un ambiente único. Valencia es la urbe perfecta para recibir dosis ingentes de luz, calor y alegría.

DATOS PRÁCTICOS

-Como viajar:

Ryanair une Lavacolla con vuelos directos. Precios y frecuencias variables dependiendo de la temporada.

-Donde alojarse:

Mi opción favorita, es el Ad Hoc Monumental. Un antiguo palacio rehabilitado de forma escrupulosa para ofrecernos habitaciones con madera en techos, antiguedades, azulejos tipicos en zonas comunes. Una pequeña joya dentro de lo que son los hoteles Boutique. Todo el sabor de la Valencia de toda la vida.

http://www.adhochoteles.com/monumental/ES/index.asp

-Donde comer:

Aunque la gastronomía valenciana es algo más que paella, los arroces están omnipresentes. Tradicionalmente hay que comer la paella directamente de la “Paella” (no paellera), apoyando cada cucharada contra los bordes, para captar el sabor. Un sitio referencia es www.lapepica.com

-Compras:

Aparte de las compras, que se harían en cualquier ciudad española, sobre todo en la Calle Colón como artería tradicional de compras hay algunas cosas que son más autóctonas. No deberíamos marchar sin pasarnos por la Ciudad de las Ciencias, y su increíble tienda. Alguna obra de Blasco Ibañez, que recrea la vida costumbrista de Valencia como nadie, y alguna reproducción de pintores como Sorolla. El tratamiento de la luz, es destacable. Adicionalmente cerámica local, azulejos pintados a mano, fartons & horchata, Lladró o artesanía de cestería. Los turrones artesanos, en cualquier tienda del centro histórico es una opción excelente.

 

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