Ajaccio. La urbe de Napoleón.

Ajaccio. La urbe de Napoleón.

La capital corsa pasa por ser, algo más que una pequeña ciudad de provincias netamente mediterránea. Con una luminosidad prodigiosa, anchas avenidas arboladas, y lánguidas fachadas de colores es una urbe absolutamente vibrante. Además de lo dicho, hay una evidente conexión con Napoleón, el hijo más importante de Córcega, y su presencia es omnipresente. No hay esquina en la capital que no nos traiga a nuestra mente el personaje en cuestión.

Una de las islas más grandes del Mediterráneo, y aunque con bandera francesa, ha sido una encrucijada de culturas, en donde varios pueblos han dejado su impronta, hasta dotar a Córcega de una idiosincrasia particular. Pueblos como griegos, romanos, españoles, franceses, o los italianos, que han dejado un dialecto con grandes similitudes a la lengua italiana. Una especie de amalgama en el medio del Mediterráneo. Su capital, Ajaccio, en el sudoeste de la isla, posee 53.000 habitantes. La primera impresión de la ciudad, aparte de su innata alegría es de una urbe deliciosamente provinciana, y muy abarcable.  Aunque no posee grandes atractivos, debemos de pasar un par de horas paseando por su plácidas callejuelas, plazuelas, disfrutando de su monumentalidad, y sobre todo el legado de Napoleón. La Place Foch es el epicentro de la ciudad, como un placida plaza arbolada con terrazas, cafés y restaurantes, entre otros ornamentos, una hermosa fuente con cuatro leones,  y en donde podremos visitar, dentro del Hotel de Ville (ayuntamiento) el opulento Salón Napoleónico, que atesora una interesante colección de monedas, pinturas y esculturas de la época napoleónica.

Detrás de la Plaza Foch, tenemos el casco histórico; especialmente chiquito y muy recolecto. Llamado Barrio de los Genoveses, es un laberinto de intrincadas calles, llenas de tipismo. Aunque de interés menor, con respecto a otras urbes galas que poseen más contundencia, atesora edificios de indudable interés arquitectónico. Torcemos a la derecha por la Rue Bonaparte, y después por Saint Charles para visitar la casa en donde nació el emperador en 1769, llamada Maison Napoleone (5€), y que todavía conserva algunos artefactos que acrecientan el mito del insigne personaje, como una de sus espadas, mobiliario, ropas entre otras cosas de interés. Pegada a la Ciudadela, del año 1492 (época de la fundación de la ciudad), y que ejerce de centinela de la bahía, nos encontramos con la diminuta pero a la vez cautivadora Catedral de Ajaccio (nuestra señora de la Misericordia) en pleno Barrio de los Genoveses de estilo renacentista, y en donde hay que observar unos interesantes mármoles policromados en su interior. De color canela, data del siglo XVI, y destaca asimismo la Capilla de Nuestra Señora.

Volviendo sobre nuestros pasos, por la Av du 1er Cónsul, desde la Place Foch encontramos la enorme Place de Gaulle, con la omnipresente Estatua de Napoleón ecuestre, y que ejerce de llave entre la parte nueva y vieja. Desde este punto comienza el Cours Napoleón, que a su vez es el artería comercial más destacada de la ciudad. A la derecha, debemos tomar la Rue Sebastián hasta la Rue Cardinal Fesch, que guarda dos puntos esenciales turísticos de la ciudad. En primer lugar, el bellísimo Palacio y Museo Fesch ; en un atractivo edificio del siglo XVIII, con una de las más impresionantes colecciones de pintura italiana del siglo XIV al XIX, nombres esenciales como Botticelli, Baciccio o Veronesse. En  segundo lugar, la Capilla Imperial, un mausoleo pétreo en forma de cruz latina, construido para albergar las tumbas de algunos miembros de la familia imperial. Esta ruta no debería llevarnos más de un par de horas.

La ciudad acoge otros atractivos, que pueden hacerse de forma cómoda a través del trenecito turístico (Le Petit Train) o el bus panorámico. El tren realiza dos rutas, una de 45 minutos, por la Cite Imperiale con una parada de diez minutos en la La Grotte (Place D´Austerlitz); y una segunda de 90 minutos, con otra parada de diez minutos, en las inmediaciones de las Islas Sanguinaires , y que consisten en imponentes moles pedregosas en el medio de la costa, con vistas maravillosas, y una colonia interesante de aves marinas. Si buscamos tranquilidad, la playa urbana de Saint Francois, detrás del casco histórico,  y la Plaza de Gaulle, es el lugar ideal para una jornada de relax perfecto. No debemos olvidar que como isla, nos ofrece grandes dosis de mar, combinada con actividades de turismo activo, en el interior de la isla; actividades que podrían ser interesantes para los que busquen un contacto más personal con una naturaleza variada y prodigiosa.

NOTAS DE VIAJE

Clima;

Es netamente mediterráneo, con inviernos suaves, veranos calidos, y precipitaciones moderadas. Sin embargo, las montañas dividen al país en dos, encontrándonos con verdaderos microclimas. Por lo general, el norte es un poco más calido. Las zonas montañosas desarrollan un clima alpino, en donde incluso puede llegar a nevar.

Compras

Una de las paradas más recomendables, en la Cours Napoleón es la charcutería estrella de la ciudad, que es la mítica U-Stazzu, con la más suculenta colección de embutidos locales. La gastronomía es la estrella, que se muestra con toda su plasticidad en los mercados de la Plaza Campinchi o Abbatucci. Además la famosa tienda Casa Napoleón, en 3 Rue Fesch, que es ideal para encontrar las viandas más finas. Algunas tiendas claves como Art´Insula, en 57 Rue Fesch, o Les Pierres de Corse, en el 23 de la misma calle. Encontraremos artesanía, bordados, cuero, pintura, joyería…etc.

-Comer y beber

La rica gastronomía francesa se ha visto influenciada, por los pueblos que han pasado por la isla. La caza, los guisos (Tiani) tienen una enorme influencia. Destaca la charcutería local como el Jamón-Prisattu, o la salchicha Figatellu. Los quesos son especialmente buenos, como el Bruccio, que se usa también en los postres como en el Fiadote, que es una especie de flan de queso, huevos y limón. Entre los vinos citaremos el Clos d´Alzeto, Clos Ornasca, o Domaine Quilichini. Las cervezas destaca las marca Pastis. Tres restaurantes con la mejor comida corsa. L´Altru Versu en 16, Rue Baptiste Marcaggi, Le 20123 en 2 Rue du Roi de Rome, y Les Halles en 4 Rue des Halles.

EN LA RED.

www.ajaccio-tourism.com

www.petit-train-ajaccio.com

www.decouvertes-naturalles.net (cruceros marítimos cortos)

www.couleur-corse.com (turismo de aventura)

www.authentictour.net (tours de la isla. Desde dos personas)

 

Deja un comentario