Charlando de viajes con Paco Nadal

Charlando de viajes con Paco Nadal

El mundo de la literatura de viajes, ha sufrido una destacada eclosión con la aparición de las nuevas tecnologías. Los clásicos suplementos de viajes de la prensa escrita, e incluso los libros de viajes han pasado a ser desplazados por Internet, y los miles de blogs que podemos encontrar si hacemos una busqueda en google. Sin embargo, nadie puede contar experiencias viajeras con tanta sensibilidad, alma, y exquisitez como Paco Nadal, logrando tejer las palabras y sentimientos como nadie hasta crear emoción concentrada en todo lo que escribe. En su reciente visita a Compostela, captó a la perfección, lo más íntimo de nuestra ciudad. No solo buen escritor, profesional talentoso, sino muy buena gente. Es un placer transmitir algunas de sus inquietudes viajeras más personales.

Cuando viajas por trabajo es una tortura, cuando trabajas y no puedes viajar es igualmente frustrante. ¿Es un privilegio combinar trabajo y viajes en el mismo lote?. ¿Se disfruta con la misma intensidad, que hacerlo de forma esporádica. Por eso, de todo en cantidad puede desvirtuarse.

Sí, es un privilegio. En general es un privilegio convertir tu hobby, tu pasión, en tu trabajo. Sean viajes o la materia que sea. Es una buena forma de contribuir a la felicidad personal; si dedicamos media vida a trabajar, ¿por qué no hacerlo en lo que de verdad nos gusta? Merece la pena un esfuerzo por conseguirlo.

Ahora bien, estar de viaje continuamente no es fácil de resistir. Sé que suena excitante, pero mucha gente no soportaría pasar más de 225 días al año fuera de casa. Agota. La única pega es que pierdes la capacidad de emocionarte; recuerdo la pasión e ilusión de los primeros viajes, los preparativos, los nervios…. Obviamente esa magia se pierde cuando lo conviertes en un trabajo continuado.

Mi primer viaje fue la dulce Inglaterra. ¿Recuerdas el tuyo?.

Sí, lo recuerdo como si fuera ayer. Tenía 15 años y viaje con un grupo de amigos scout a un campamento en Noruega, Fuimos por carretera y echamos un mes entre ida, estancia y vuelta.

Todos tenemos un miedo que llevamos en nuestras mochilas. Volar en mi caso. ¿A que sueles temer cuando sales?.

A perder la cabeza. En serio, soy un desastre, lo olvido todo. En mi último viaje me dejé una buena cámara encima de una piedra. Lo peor, es que no era la primera que pierdo así.

¿Has tenido alguna situación límite en alguna de tus escapadas?

Algún problema con la policía en Sudán y en Tailandia, pero nada grave. Algún aterrizaje de emergencia. Una tormenta huracanada en Groenlandia durante tres interminables días. Pero nada serio.

En la maleta de un viajero experto no debe faltar además de una buena guía….

Un cuaderno para apuntarlo todo.

Usar el medio de transporte adecuado puede añadir un punto de placer a los viajes. En tu caso Paco…por tierra, mar o aire?.

Tenemos que usar el avión, es imposible ya vivir sin él. Pero un viaje en tren o en barco de vela sigue siendo la más deliciosa de las maneras de desplazarse.

Brevemente, podrías citarnos algunos destinos ideales para: enamorarse, vivir, evadirse, comprar

Enamorarse: Lisboa

Vivir: Noruega

Evadirse: África negra en general

Comprar: Nueva York

Aunque recomiendo leer tu soberbia entrada de Compostela en tu blog (http://blogs.elpais.com/paco-nadal/2011/10/santiago-de-compostela-valle-inclan-horas-misma-hora.html ), ¿recuerdas tu primera experiencia en nuestra ciudad?

La primera fue hace muuucho tiempo, y casi no la recuerdo. Pero tengo grabado el momento en que entré a la catedral tras mi primer Camino de Santiago; era febrero de 1994, lo hice solo desde Roncesvalles y todavía no había llegado el boom del Camino. Por supuesto, lloré

¿Qué te impulsa cuando tienes que elegir tu próximo destino?. ¿Eres hombre de naturaleza, arte, playas, o simplemente buscas un equilibrio.

Decididamente de naturaleza. Me ponen los grandes espacios vacíos; los desiertos, ya sean de arena, hielo o agua.

¿Solo o acompañado?. ¿Viajar solo puede ser motivador?.

Viajar con compañía es magnífico… si es una buena compañía. Pero llevo a rajatabla lo de más vale solo que mal acompañado.


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