Open data y propiedad intelectual

| Sin comentarios

 

Twitter Adsuara

Ayer mismo, sin ir más lejos, estuve leyendo en El Confidencial (versión digital) un artículo de opinión de Don Borja Adsuara, prestigioso abogado y  consultor digital para Empresas y Administraciones Públicas. Llamó mi atención, porque en él se hacía referencia al tratamiento digital de los datos en las administraciones públicas. Algo que, en la actualidad, se denomina Open data.

El autor en cuestión, abrió un interesante debate sobre la propiedad de estos datos y la reutilización de la que están siendo objeto los mismos. En el artículo se apuntan varios detalles importantes:

1) La distinción entre “información” y “documentos” (entendiendo por estos, los archivos en sí mismos)

2)  Datos vs. obras creativas (sujetas a propiedad intelectual)

3) Datos anonimizados vs. datos personales / copyright y creative commons

4)  ¿De quién es la información? ¿de los usuarios o del sector público?

Todos estos temas no están exentos de polémica y me he atrevido a hacerle algunas preguntas a su autor vía Twitter, para tener más clara su opinión al respecto. A mi juicio, creo que las bases de datos son una obra sujeta a propiedad intelectual, porque hay un creador/profesional detrás de las mismas y así se lo he hecho saber. Aunque los datos sean anónimos, pueden tener fines estratégicos, no sólo para la empresa privada (que se puede lucrar con ellos vendiéndolos a terceros u obteniendo patrones de conducta – desde el punto de vista sociológico- o tendencias sobre determinados temas de su interés). El hecho de que estos datos puedan estar sujetos a taxas en el futuro, para poder ser usados, podría empeorarlo, desde el punto de vista cívico-ético ya que se manipulan datos de los que no son legítimos propietarios. La ciudadanía tiene que decir algo sobre ese asunto, creo yo, salvo que se trate de empresas privadas en las que ya haya unas condiciones de uso que, sin duda, debemos comenzar a leer con atención desde ya.

Las licencias creative commons y copyleft siempre legitiman al autor y son similares al copyright, porque hay una atribución que reconoce la autoría y se especifica el fondo y la forma en la que debe compartirse la información. Aunque el copyright tenga un uso privativo al 100% también tiene sus límites, con el paso de los años. No hay que olvidar que detrás de estos documentos hay valiosa información, de la que sólo se usa un 1% debido a la cantidad exponencial, que se produce a diario. Esta es un arma de doble filo, que será necesario regular, para que el perjuicio sea el menor posible. Desde el punto de vista científico, se pueden elaborar estudios muy relevantes, que serían de gran ayuda para potenciar la economía de nuestro país. Son las universidades públicas y centros de investigación, las que deberían hacer estos estudios basándose en un correcto uso de estos datos. La Guía de Linked Open Data no deja lugar a dudas. Para que esta iniciativa tenga éxito sólo hay una palabra: TRANSPARENCIA. Un concepto muy desgastado, pero que se lleva muy pocas veces a la práctica, debido a intereses creados.

Autor: Arantxa Serantes

Humanista digital y Doctora por la USC

Deja un comentario

Los campos requeridos estan marcados con *.


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.