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Abril 28th, 2012

Del Marula funk al kelo de Max

Las rodillas se apuntaban entre ellas mientras las cejas arqueadas nos retorcían los rostros. En mi bolsillo cinco euros. Cadera en ángulo imperfecto, birra de botella y mucho meneo. El compás era frenético y descontrolado. Funk arrasando el Marula de la Escudellers 49 de Barcelona. Cuando entré se me puso la voz como a Robert De Niro y empecé a recorrer la sala poniendo la cara de majadero más inapelable que encontré. Era uno más en la pista y seguía los pasos de mi compadre Juan Sánchez. Para precalentar eché un par de verbos al aire y los surqué con sustantivos precisos y adjetivos certeros. Pero aquel malabarismo no lo entendí ni yo. No importó. Estábamos jugando. Jugando a bailar sin saber. Nos movíamos como si nuestros cuerpos estuvieran tomando sus primeras lecciones.

De pronto nos giramos arqueando tanto las cejas que esta vez casi se nos salen del rostro. Por entre la marabunta aspirantes a negros vimos aparecer al pianista Max Villavecchia. Arrastraba un pie y balanceaba los hombros como si tuviera que hacerlo para pillar cuerda y poder seguir caminando. Nos habló con la voz de Al Pacino y yo le dije que dejara de hablar con mi voz. De pronto, Juan entró en escena reclamando para sí la propiedad de aquellos vibratos vocales y cuando la conversación se calentaba, apareció Roger Oria con tres estrellas bien frescas. Los indicadores de peligro se pusieron al rojo vivo y…En fin, no me preguntéis como lo hicimos, pero cortamos con aquello y nos fuimos a dormir para que el punto de resaca nos permitiera grabar al día siguiente una composición de Villaveccia. A las 15:00h empezamos a desarmar el salón de Max y montamos un estudio improvisado. J. Sánchez reunió a un buen equipo de amigos de la danza, el cine y la música.

La sesión fue intensa y mágica. Comenzó con una charla guiada por Juan que sirvió para completar los preliminares empezados en la disco la noche anterior. A partir de ahí todo fue estirar las columnas vertebrales, ocupar sendas butacas y empezar a disfrutar. El resultado se emitirá en uno de los ciclos del Festival de Flamenco de Barcelona este verano. Pero esto no es muy importante al lado de la buena experiencia que fue trabajar con ellos. Todo un regalo.

El otro día escuché a alguien decir en la radio que no es tan importante lo que toques como con quien lo toques:

 

Dídac Saez Ulzurrun, cámara, realización, iluminación

Max Villavecchia, piano, kelo-studio, composcición

Melodie Cecchini, baile

Ferran Romeu Sunyer, cámara, realización, iluminación

Rebekka Debernitz, cello

Juan Sánchez, cajón

Xaime Barreiro, guitarra

Xaime Barreiro O Tren Pantasma

Marzo 21st, 2012

Semanas de blues

A veces puede ser una pequeña confidencia de Marcos Coll a las 5 de la mañana en el Maycar. Haber seguido a una muchacha sevillana hasta su hotel en la Plaza de Galicia. Salir del garito, ponerse los headphones y no pedir nada más a la noche. Julia, John Lennon. Comencé la jornada escuchando de primera mano las aventuras de vida del guitarrista Emiliano Juárez. De como se plantó a tocar el blues en New Orleans y todo lo que ocurrió hasta que empeñó aquella Epiphone para poder salir de Mallorca. Con esos retales fabricamos el comienzo de lo que siguió hasta que las chicas nos sacaron de contar la history y nos metieron a vivir la story. La Reixa fue el escenario de un concierto que promete haberse convertido en un vestigio del futuro. Algo a lo que muchos miraremos un día para intentar explicar un presente que está por venir.

Estos días estuve poniendo juntas las declaraciones de Emiliano sobre como llegó a militar en los Reyes del Ko (Compostela-Madrid) con las revisiones que el co-fundador de aquella mítica banda de blues, Mr. Coll, me confesó a través de tímidos recuerdos. La profundidad personal y musical de estas historias me lleva a guardármelas por ahora. Creo que todo lo contable, y muchas de las cosas que no se deben contar ya se menearon por las ondas de Radio Obradoiro cuando Los Mighty Calacas (México-Berlín) visitaron O Tren Pantasma. En breve pondré a vuestra disposición podcasts en los que podréis reescuchar este material. Creo que haber tenido a la nueva banda de Coll tocando en directo (hasta cuatro temas) en el pequeño vagón de actuaciones de la radio fue un hito en el recorrido del tren. Así en la Obradoiro seguimos reivindicando una vez más la radio como escenario musical y conseguimos que los músicos se sintieran como en casa. Los Mighty agradecieron el poder tocar y hablar sin las prisas que otros medios imprimen a sus eventos y tener tiempo de mostrase entre charlas y tocatas. Luego llegaría el Mundosons y la actuación de la Capitol. Yo salí de allí con camiseta y pin porque el merchandising lo tenían muy currao. Creo que hacer cuadrar las cuentas de gastos e ingresos de este festi ya va a ser una batalla más compleja para su productor Goomer Meijón. Parece que esta vez la Bakin Blues (Compostela), los Mama Funko (Madrid) y los Mighty Calacas (México) no tuvieron el tirón necesario para levantar los eventos programados. Los factores que lo explican pueden ser diversos. Por ejemplo, la coincidencia de ofertas culturales en una ciudaden llamas como Compostela. Pero hay otros elementos que intervienen…Yo ya tengo algunas ideas y el sitio de llevarlas a debate va a ser O Tren Pantasma…Mañana (21/03/12) Alfonso Espiño (Los Chavales) viene al programa, será el primero de los contertulios a los que pondré a buscar repuestas…no se lo pierdan.

www.facebook.com/otrenpantasma

Xaime Barreiro O Tren Pantasma

Marzo 21st, 2012

Heredeiros dos novos tempos

Achegueime a Ordes para ver o Heredeiros da Crus return concert. Entrei na LP45 pola zona de prensa e grazas a deus que puiden facelo así. Aló na porta principal había unha marabunta de rapaces gritando enfervorizados mentres vaciaban botellas de destilados. Non sei se podería ter lidiado con aquelo. Cando abriron as portas eu xa observaba dende o segundo piso como os porteiros e un par de axentes locales filtraban o paso da estampida dunha xuventude rockeira ansiosa por pillar posto nas primeiras filas. O que eu me preguntaba cando asistín ao concerto era se unha banda destas características podería manter a un público tan amplo esperando por case dez anos para velos. A resposta atopéina cando vin ás masas coreando vellos himnos coma se se tratara de cancións que sonaran a cotío na radio.

Logo marchei a Compostela e comentei a movida con varios músicos nos bares de Santiago. Falar é fácil pero apuntar as claves reáis deste fenómeno non me parece unha obviedade de curta definición. Nas barras escoitéi cousas como que era normal que tiveran esa repercusión ao contar con Tonito de Poi como cantante. Para moitos, que éste nunca deixara de aparecer en tiví axuda a explicalo todo. O feito é que Tonito non sólo non é o cantante, se me apurades, a pesar de ser un personaxe con carisma dentro da banda, non conta cun especial protagonismo no que sobre as táboas acontece nos directos de Heredeiros. Certo é que defende un momento de chow épico tomando parte no xa mítico estriptís pero, dende o meu punto de vista, é o cantante, Javier Vazquez Maneiro, o animal de escea capaz de atraer as miradas de todos os asistentes minuto tras minuto…Con esto digo que eso da tv, sendo as súas aparicións no Xavarín de fai tanto tempo, non pode ser a explicaión. Moitos dos rapaces que brincaban en Ordes eran novos de máis incluso para recordar aqueles programas. Nas redes sociais falábase do reclamo que supoñía para moitos deles ver ao vivo a esa banda que tantas veces sentiron e que nunca viran en directo. Alá non estabámos a rememorar vellos tempos senón a celebrar os novos. Como dixo Fran Velo ao remate do chou ‘estamos para quedarnos’, e ogallá sexa certo. Creo que esto sería unha boa nova para o rock feito aquí…

 

o que se di no wikipedia:

A principios de 2012 se confirma que vuelven a juntarse mediante la página web www.volvenosmaisjrandes.com, mediante la cual personajes famosos de Galicia hablan de la vuelta de los más grandes, sin decir en ningún momento el nombre del grupo, creando así la intriga de si son ellos o no. El regreso se produce el día 3 de marzo, con un concierto en la sala LP45 de Ordes de casi 3 horas de duración, en el que repasan sus temas más conocidos. Dias después de la actuación y ante la gran acogida por parte del público confirman que se volverán a reunir para tocar.

Xaime Barreiro O Tren Pantasma

Xaneiro 26th, 2012

Travel Agency

Repetía su nombre precedido del pronombre yo sin utilizar siquiera el verbo ser en el medio. Era como si estuviera patinando dentro de un caracolillo cuando decía «yo fulano, fulano yo, surfin, fulano…, yo, surfin.’ ¿tú?…» Quince minutos más tarde pagó las copas. Veintiún minutos más tarde se subió a la Touran y recorrió A Virxe da Cerca. Treinta y siete minutos más tarde una chavala saltaba sobre sus muslos mientras él tensaba al máximo las correas del cinturón de seguridad intentando liberarse las muñecas. Desde donde yo estaba, había visto subir a la chica al coche. El resto de los movimientos tuve que tratar de intuirlos desde afuera mientras me fumaba un pitillo en plan voyeur. De pronto, y apenas unos minutos después de su llegada, mi colega escapaba en aquel vehículo febril y sofocado que patinaba sobre el asfalto mojado. Su corpulenta acompañante volvía a ser una pedestre sombra que se esfumaba en la distancia. Mientras tanto, él fundía el acelerador con la alfombrilla como si el suelo estuviera desapareciendo a su paso. Parecía como si la más mínima tregua con el pedal pudiera provocar su caída a un precipicio sin fondo. Al ver aquello mi imaginación se disparó en la oscuridad de la noche. Pensé en sus ojos retorciéndose entre los cimientos de la ciudad por aquel hoyo del que huía despavorido. Su gesto se movería con la solemnidad con la que imagino al viento meciendo las flores del campo santo cuando  Eugenia León canta La Llorona. Seguro que las pupilas lo castigaban desenfocando el aire y se le arrugaba la cara por el esfuerzo estéril de los borrachos que quieren ponerse serios de repente. Cada vez más lejos de aquel lugar yo caminaba fantaseando mientras las gotas de agua comenzaban a anular mis gafas de lejos. La lluvia vino a mi cabeza evocando otras gotas, ya exánimes, con cuyos restos empecé a soñar caminando. Vi como las cejas le sujetaban el sudor sin poder impedir que algunos pingotes suicidas le salpicaran de cuando en cuando el pantalón. Caminaban sin prisa hacia un hoyo tan profundo como la grieta de la que él escapaba. Pura velocidad envolviendo una lentitud extrema. Ese contraste me sedujo y seguí con mi viaje esperando encontrar de nuevo a mi colega en algún momento de la noche. Cuatro horas después un sms matutino confirmaba mis sospechas. «- te lo juro man…, no sabía que era un tío, te lo juro man, yo, man, surfin’ ya sabes!…».

 

Xaime Barreiro O Tren Pantasma

Xaneiro 8th, 2012

Chapuzón

La visión estaba compuesta como un río formado por capas sin fin que se alzaran y se perdieran en el infinito. En lo más profundo la realidad para la que mirábamos era puro resplandor y los reflejos resacosos del sol eran los últimos hilos visibles de un verano casi extinto que ahora flotaba impreciso ante nosotros. Anaïs Nin escribió algo muy parecido sobre un sueño en el que se repetían temas en una espiral sin techo ni fondo que la empujaba al centro de un laberinto. En este caso no había laberinto. Al tiempo sin motor se le sumó el silencio y formaron una estampa simplemente agradable en la que darse un baño. Creo que extrañábamos nuestra infancia y como no supimos que decir nadie dijo nada. Alguien desconocido debió pensar que la bolsa de papel del McDonald’s meneándose en mi mano rompía todo, chocaba transversalmente con aquella escena, tan natural, tan de ponme un poco de Nivea que no llego. Pero a mi me pareció que lo único que podría estropear aquello era precisamente lo de la crema, así que traté de mirar para otro lado mientras descargaba la salsa de las patatas deluxe.

Pocos segundos después los cabellos flotaban y se mecían con el agua recordando a la aureola de un santo. Los oídos taponados hacían como si el mundo estuviera apagado mientras a los cuerpos se los llevaba la corriente. Eso es la infancia. Jugué con ella un rato antes de que el frío me pusiera a calcular el tiempo necesario para secarse todo el cuerpo con una camiseta.

Miré hacia afuera y vi a mi abuelo (93) concentrado en mis movimientos. Me dio la sensación de que él también se estaba dando un baño a su manera. Salí del agua y agarré la Taylor. Una pareja joven empujaba una silla de ruedas sobre la hierba. En ella llevaban a una niña que observaba todo a su alrededor con una admiración afectada de un modo que ahora no consigo describir. La pararon delante de mi y seguí tocando. De pronto paré con aquello y ellos siguieron su camino.

De regreso a Santiago recordé la vieja ganadería. Llevaba semanas pensando en husmear por allí. Conduje hasta su epicentro surcando los rastros de tierra húmeda remarcada por los tractores y allí estaban los terneros. Desfilaban haciendo ringleras de esas que se enroscan en zig zag tocándose los hocicos con los rabos. Me hicieron recordar a los pasajeros de Ryanair esperando su turno de llegada al mostrador de facturación. Al abrir la ventanilla para saludar al paisano el coche se llenó de moscas en un sólo segundo. Decliné la invitación para ver como embuchaban a los pollos. Pensé en los ingleses. Procrastiné. Aceleré y abrí las ventanillas. Las moscas pillaron la indirecta y se esfumaron. De pronto recordé cuando caminaba por el centro de Bogotá y Diego y yo tratábamos de convencer a un par de chavalas de que ir a los toros aquel domingo era un plan perfecto. Al aproximarnos a la plaza acabamos rodeados de gente ensangrentada posada en el suelo y de sujetapancartas que gritaban ASESINOS bajo carteles gigantes de animales maltratados. Me puse a hacer fotos y al final no fuimos a los toros (nunca he ido). Aquella cámara me la robarían antes de abandonar el país.

En fin, cuántos minutos de locura para tan pocos segundos de flotar en el silencio. Es domingo por la tarde y mi abuelo acaba de llamar por teléfono. Nos vamos al río.

 

 

Xaime Barreiro O Tren Pantasma

Decembro 21st, 2011

Helicópteros luminosos, transcripción radiofónica

…funcionan haciendo palanca con una cinta elástica, se elevan en el aire unos 5 metros y van descendiendo lentamente para deleite del transeunte, imposible no seguirlos con la mirada para ver cuan alto llegan y adonde irán a caer, el rumano y el moro corren detrás de ellos en los aledaños de la Plaza Mayor para cazarlos y relanzarlos, los tiradores recorren con sus miradas el antojo del artilugio mientras los curiosos los rodean recorriendo con las suyas las carreras ansiosas de aquellos hacia el reencuentro, existe una singularidad; para los que habitan las casas que rodean estos improvisados aeropuertos no hay mayor suerte que la de tener cerca una cristalera, y es que en esas estancias las charlas de salón son aderezadas por luces fugaces que adormecen al tertuliano como las luciérnagas a los caminantes nocturnos, algo importante es que la imperdurabilidad del hechicero efecto generado por estas fruslerías -una vez se las lleva uno a casa- es constante y debe ser destacada, esto significa que la adquisición de estos artefactos provoca una frustración segura fuera del contexto arriba esbozado, y también hay una excepción; these devices also work en los patios de colegio, pero si llegan a superar los lindes de los mismos pueden ocurrir tragedias, así que para evitar traumas infantiles ha sido prohibida su presencia en los recreos de escuela, y es por esto que [SILENCE]; el destino de estos embrujados inventos propios del gitano Melquíades tienen un futuro incierto. DOS posibilidades; algunos podrían descansar en cajoneras de pupitres mientras otros…comparten caja de cartón con el tupper de arroz de un vendedor ambulante. Una pareja fue descubierta el 19 de diciembre de este mismo año discutiendo en cual de los contenedores de reclicaje debían de ser depositados, estamos ante los helicópteros luminosos, Madrid 2011, ha llegado la Navidad y esta es una de sus caras…

 

So, Felices Festas

Xaime Barreiro O Tren Pantasma

Novembro 18th, 2011

Nin policias nin xornalistas

Era una proclama interesante, ¿qué se yo?, nos atrajo en seguida y llamamos a la puerta. Desde el piso de arriba alguien se asomó y dio el visto bueno, «deixádeos que pasen». La maquinaria se puso en marcha y empezaron a sonar los cerrojos. Eran todos candados improvisados que uno de los chavales había comprado en una ferretería el día de la noche en que iban a dar el golpe. Pasamos al otro lado de la puerta que sostenía la pancarta con la prohibición y una vez dentro insistieron; - no seréis policías ni periodistas, -no estamos de servicio, contesté. El chaval se rió. Tras cruzar la barrera me acerqué a un pequeño grupo y pregunté quién era el dueño de aquel lugar, alguien se giró y contestó «el dueño sois vosotros». De pronto teníamos un teatro en nuestras manos y vinieron a mi me memoria sitios como El Patio de las Maravillas de Madrid o los cines Central Quino de Berlín

Una vez dentro me dio mucha impresión ver tan abandonado un lugar tan increíble. Algunos chavales estaban haciendo una inspección general de los desperfectos y supongo que calculaban el trabajo necesario para poner aquello a funcionar. El que entre estos días en la Yago de la Rúa do Vilar de Compostela se encontrará con un delicioso mundo de los contrastes. Ahora en la Yago hay vida que vive dentro de la muerte, la acción habita la desidia, el capital es el corazón de un comunista, la juventud ha alquilado apartamento en las entrañas de un viejo y las pancartas decoran contra el decoro para que los altavoces de la ciudad se enteren: ESPACIO OCUPADO.

Yo no entré a la Yago como periodista. Pero sí lo hice el día que fui como reportero para CORREO TV y retransmitimos el traumático cierre de uno de los espacios de creación más emblemáticos de Santiago hace más de cuatro años. Recuerdo bien aquella noche. Recuerdo mi entrevista con Luma Gómez y sus palabras de tristeza y desesperanza. Los responsables de la compañía Teatro do Noroeste veían cerrarse el telón por última vez y se habían quedado sin palabras. Experiencias similares a la que supongo que aspiran estos jóvenes están ocurriendo en otras partes del mundo y, muchas veces, responden a una demanda existente que el resto de instituciones no satisface. Este es el maravilloso mundo del underground. Podría ser visto como una alternativa necesaria en el momento que vivimos. La burbuja inmobiliaria ha dejado miles de espacios vacíos en nuestras ciudades y en Compostela parece que Ciudad de la Cultura nos ha anulado para invertir en iniciativas fuera del pozo sin fondo de Gaiás. Si la gestión de un espacio tan interesante para el uso de la ciudadanía como la Yago ha quedado encasquillada, habrá formas de descongestionarlo. Este edificio está clasificado como espacio de uso cultural. Esto implica que su suelo no es tan valioso para especular con él. Ello no debería significar que cualquiera puede entrar allí y hacer lo que le dé la gana, pues el sitio tiene propietario y no hay por qué demonizarlo. Sus dueños deberían de tener derecho a hacer «lo que quieran» con lo que es suyo. Una posibilidad es que el concello expropie la Yago, la siga utilizando como cine-teatro y compense económicamente al dueño. Otra solución pasaría por la reubicación de las «ruinas» en el mercado para su uso cultural. Otro es cambiar el tipo de licencia del edificio y que ahí ponga una tienda Amancio Ortega por ejemplo. Esta última es la que más coraje genera porque el sitio es una joya de esas que quedan pocas y, si fue declarado espacio de uso cultural por algo será.

En fin, quizá esta ocupación no es más que una llamada de atención. La Yago lleva demasiado tiempo vacía y muchos anelamos su renacimiento. Cuando vi a los chavales por la tarde estaban esperanzados y motivados para firmar la que podría ser una de las épocas más épicas del mítico teatro y de la propia Rúa do Vilar. Ahora bien, esto sólo ocurrirá si la encrucijada de arriba no se resuelve y lo queda es un limbo legalmente impreciso y amparado por la desidia de los propietarioss en la que los ocupas ganen autonomía para actuar. Lo más seguro es que la familia propietaria ponga una denuncia y los antidisturbios los saquen a bolazos de goma antes de una semana. Pero si eso no ocurre, para que el éxito de estos chicos culmine dependerá, casi en exclusiva, de su capacidad como gestores inmobiliarios y empresarios de lo cultural. Si llegan a este punto y, habiéndose cargado el sistema van a tener que reproducirlo de nuevo. Tendrán, por ejemplo, que llevar a un arquitecto o a un perito para que evalúe las condiciones del edificio e indique las reformas necesarias para garantizar la seguridad de las personas que participen en las iniciativas llevadas a cabo allí. Necesitarán llamar a un abogado para hacer informes específicos que los protejan frente a posibles adversidades judiciales. Habrá que hacer algún tipo de inversión económica para adecuar las instalaciones. Tendrán que establecerse unas normas que regulen cosas tan dispares como horarios, criterios de programación, movimiento de beneficios económicos derivados de las actividades desarrolladas (si es que hay alguno). Será conveniente crear una asociación cultural donde unas pocas cabezas pensantes sean capaces de tomar decisiones y marcar un rumbo, etc…Quizá donde ahora dicen, policías e xornalistas non, un día tendrán que poner un cartel que diga se necesita un policía e un xornalista. Está genial que se hayan lanzado a dar el paso pero también es verdad que estos chavales son muy jóvenes y la batalla más complicada es la que les toca enfrentar a partir de aquí. Yo me atrevo a afirmar que, si estos tíos fueran capaces de desempeñar victoriosos esta tarea, merecían que les otorgaran créditos de libre elección en la USC. Pero si la Yago se va a convertir en un salón enorme en el que fumar petas con los colegas y ver pelis entonces estos chicos perderán en un abrir y cerrar de ojos la confianza que necesariamente tienen que conseguir generar en el gremio artístico de Compostela. Visto desde esta perspectiva, lo que acaban de adquirir no es un teatro, sino una responsabilidad muy grande. Yo no sé quien es la gente detrás de esta iniciativa pero tanto a Xavier Mera (guitarrista y cantante de Aló Django) como a Carlos Pereiro (guitarrista y cantante de Novedades Carminha) como a mi nos llamó la atención que nos abriera la puerta un nota con pasamontañas. Igualmente, supimos más tarde que la primera asamblea (celebrada en la tarde del 18 de noviembre) fue un tanto caótica y que sus participantes se ganaron como poco la etiqueta de amateurs. No obstante yo propongo que les demos la chance a ver que pasa.

Por lo de ahora, y para imprimir buen rollo diré que hay algunos pasos que ya se han dado bien. El ejemplo perfecto lo protagonizaron los licenciados en cine Milton Rodriguez y Vicky Pereda. Esta pareja de argentinos acaban de llegar a la ciudad y se hospedan en mi casa desde hace un par de días. Veníamos de comer en el restaurante Entre Rúas y andábamos bajo la lluvia recordando el día en que fuimos juntos a ver el espectáculo radiofónico La venganza será terrible del maestro Alejandro Dolina en el Multiteatro del 1283 de la Avenida Corrientes de Buenos Aires. Aquel día Dolina me había dedicado un ejemplar de El libro del fantasma y entonces decidí que era el momento de regresar a Compostela y relanzar mi propio radio show. Aquella noche le contaba a Vicky y a Milton mis intenciones tomando una Quilmes en un bar cercano al teatro. Hoy en vez de ir a ver a Dolina nos subimos juntos al tren fantasma para hablar a los oyentes sobre historias de viajeros. En lugar de beber Quilmes bebimos Estrella Galicia y en lugar de entrar en el Multieatro salimos de la estación de los cuentos de Radio Obradoiro para terminar en la Yago. Una vez allí subimos al tercer piso y ellos culminaron una proeza. Encontramos un antiguo proyector marca Victoria que reproducía cintas de 35 milímetros. Obviamente, llevaba años sin ser utilizado. El enorme artilugio había despertado la curiosidad de los nuevos inquilinos pero nadie supo que hacer con él. No me preguntéis cómo, pero después de un buen rato los argentinos consiguieron que funcionara y en la pantalla de la Yago se emitieron lo que resultaron ser unos clips publicitarios. Los gritos se oyeron en la Raiña. La euforia invadió el ambiente e impregnó cada esquina del lugar. La cara de estos chavales no se parecía nada ahora al careto de imbécil del que yo hablaba antes ahí arriba porque al mercado lo acaban de esquivar por la tangente. Parece que el telón de la Yago se acaba de alzar de nuevo. Que la cinta no pare de rolar.

Xaime Barreiro O Tren Pantasma , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Novembro 16th, 2011

Recuerdos de la República Surrealista

Me asomé a la ventana buscando la primera visión soleada del escaparate. Siempre ocurre que cuando llegas de noche a un lugar nunca antes visitado te quedas perdido. Atrapado en la oscuridad. La cama ruidosa, el sueño profundo en el que alguien se mece ajeno a tu llegada. Aquel olor a café de media tarde, las contras entreabiertas de madera vieja o el baño sin puerta. Todo podría pertenecer a cualquier lugar del planeta. Sí, ya sé que ‘cualquier lugar’ parece siempre un destino exótico al que viajar. Pero el avión prometió durante ocho horas que nos dejaría en una capital de desfile triunfal. Irse a dormir sin comprobarlo habría sido propio de un conformismo inusitado.

El taxi destartalado de los años cincuenta que nos bajó del aeropuerto podía haber sido producto de mi agotada imaginación. Aquel viejo amigo que vino a recogerme quizá no era más que un impostor. Un oportunista que se coló por los huecos de mi obsesión por el paso del tiempo hayando en mis miedos los caminos de su propia audacia (dificil, pero posible en este lugar). El paisaje derruído de longevas casas señoriales, ahora colgadas de sí mismas, podía haberse manifestado como el efecto caprichoso de un ‘show de Truman’ dirigido y protagonizado al unísono por mi ego inconsciente y mi yo desorientado.

¡Había que tomar medidas!, palpar la realidad con las yemas, compararla, perseguir aromas en el aire, lidiar con miradas desconocidas, bailar un acento nuevo. Había que demostrarle a la consciencia que por fin habíamos llegado a la República Surrealista…y así se hizo.

Esta visión matutina es pues un amanecer borroso que ilumina paso a paso la resaca comprada hace pocas horas en la barra de los pobres; El malecón. Los planchaos (ron de tetrabrick de 200 ml) fueron el vehículo. El reencuentro facilitó la excusa. El gamberrismo tomó las decisiones… Lo demás fueron representaciones habladas sobre la nueva y la vieja realidad (matrículas, engaños, monedas, calles, hoteles…, batallas personales, nombres desconocidos, precios relativos, referencias comunes, nostalgias alegres… Lo normal entre viejos amigos con vidas nuevas estrenadas tiempo atrás en la distancia. Desde mi retina, el resplandor lunar enjuagaba el encuentro al amparo inquietante de la extrañeza que produce pisar por vez primera una postal tantas veces dibujada en sueños. La imagen preconcebida que lo material destruye de un plumazo. Desde la complicidad, la amistad tornaba el mundo en un cazo capaz de portar el elixir de la perdurabilidad eterna sin desbordarse. Aunque ese efecto acabe por resultar, al cabo, tan ilusorio como aquella estampa preconcebida.

El desenlace, el de cualquier borrachera. Pero la conclusión, una pequeña verdad. Sí, hace calor, huele a café, hay un puro a medio fumar sobre una caracola, el grifo es de plástico, hay migas de maní redecorando la mesa, ahí tirao está mi compadre Juanele, compañero de tantas aventuras…y lo que se ve desde el cuarto en que escribo estas palabras asomado a la ventana es La Habana.

Xaime Barreiro O Tren Pantasma

Novembro 9th, 2011

Del AVE a OTRENPANTASMA

Estación de Atocha, Madrid, 7:20 de la mañana del miércoles 26 de octubre de 2011. Recorriendo los pasillos en busca del coche 5 encontré a este pibe. Tenía el rostro amablemente torcido de la gente a la que, aún siendo buena onda, se les nota que no acostumbran a madrugar. Su pelo era encrespado y algo canoso. Era un tipo corpulento pero con el deje adolescente de la peña que se sientan en la butaca  como colgando de sí misma. Pantacas anchos, camiseta generosa, tenis con pinta de cómodos. Cuando lo tuve más cerca reconocí su cara. Era Dani Domínguez. Lo recordaba de cuando entró a formar parte de El Rey Payaso, la banda compostelana que derivó de la ya mítica Clan Moriartiy. En aquella época ambos éramos unos chavales. Jumpin, que ahora curra en la tienda de instrumentos musicales Studio 54, entonces había sido guitarrista de ambas formaciones. Dani ahora tiene treinta y tres años y más de una década a sus espaldas de acumular experiencias en escenarios de medio mundo. No nos conocíamos de nada pero yo había estado en uno de sus conciertos debut en el paseo de la Alameda de Santiago allá por 1997. Aquel día el nuevo fichaje de los ex-moriartis se dejó llevar por la excitación y golpeó la caja de la batería con tanto ímpetu que rompió el parche. Recuerdo perfectamente su baqueta allí clavada y las caras atónitas del resto de los músicos. Creo que ese es el motivo por el que le he recordado hasta hoy. Posiblemente yo estaba allí con David Prieto, el bajista de la Bakin’ Blues. Él siempre recuerda esa época diciendo que tocar era un suplicio porque el público sólo lo componían músicos; «como nadie sabía nada estaban todos fijándose al milímetro en lo que hacías, era peor que un exámen del instituto». Algo especial debían de tener aquellas batallas de rock & roll pubescente porque Prieto dejó el instituto pero jamás dejó los escenarios. Me acerqué a saludar a Dani y en seguida supimos que nos sentaríamos juntos y charlaríamos durante todo el trayecto. Ya sabéis, dos gallegos en Madrid pillando un tren se sienten medio colegas en seguida. Yo tenía compromisos musicales en Barna y ese mismo día regresaría a Madrid por la tarde. Él, iba con prisa para llegar al consulado y hacer los papeles necesarios para largarse a Chile como baterista de La Mala Rodríguez. Ambos llevábamos diez años fuera de casa y acabamos de regresar a Galicia para iniciar una nueva etapa de nuestras vidas. Yo le conté sobre el tiempo en el LIPA de Liverpool y los años en Madrid frecuentando la Coquette, la Honky Tonk o La Soleá. Dani habló de sus años en Barcelona y me estuvo contando sobre la escena musical de allí. De pronto, mi billete de tren se convirtió en block de notas y me hice una listita de nombres interesantes mientras él hablaba. Creo que el apunte más destacable fue la What The Fuck Jam Session, que tiene lugar los lunes por la noche en un garito llamado Jamboree Jazz Club. Esta vez no iba a poder ser, pero quizá pueda pasarme pronto por allí. En fin, aquello terminó con un taxi compartido que él pagó para dejarme de camino en Plaza Catalulnya. Acordamos una birra en La Reixa de Santiago como compensación por ese favor así que seguro que nos volveremos a ver. De hecho a partir de su regreso (el 8 de noviembre) buscaremos fecha para que se pase por O Tren Pantasma Radio Show a contarnos cómo fue la gira con la Mala.

El regreso a Madrid fue agotador. Supongo que fue por el madrugón. A pesar de ir en un tren alta velocidad se me hizo larga la ruta pero, sobre todo, se me hizo cara. Pagué 203 pavos por un billete de ida y vuelta, cago en…Ahora escribo estas líneas desde el miserable TALGO que me lleva a Compostela por el módico precio de 50 euros. Cuando lo vi sobre las vías parecía el auténtico tren fantasma. Pensé que acababa de llegar al museo del ferrocarril. A su lado reposaba otro que decía AVANT y hacía que este pareciera una broma. En fin, son las cinco de la tarde, he salido a las 14:20 h. y voy a llegar a las 21:20 h. Entonces tendré un rato para cenar y me iré a ensayar con un par de colegas que me han llamado para dar un concierto mañana en Noia. También haremos una breve aparición en un mini tributo a Amy Winehouse que tendrá lugar la noche de Halloween en la fiesta-cabaret que organiza la asociación de novo circo Pista 5 en A Casa do Patín. Prometen ser unos días divertidos y creo que además va a caer algún sobre con unos billetitos en negro. Así está la cosa, y en los tiempos que corren parece que no nos podemos quejar.

Pensando en esto recordé que ayer terminé la noche en un garito madrileño llamado TONY II, en Alonso Martínez. Es un piano-bar de lo más decadente pero su ambiente es tan bizarro que lo convierte en un sitio inigualable, casi exclusivo. La gente canta coplas y alguno se lo toma tan en serio que puedes ver de todo. Allí estábamos el bajista gallego Manuel Antón (Conchita), el compositor bilbaíno Patricio B y el logroñés Isaak Seco (René). Estos tres han llegado a la década de los treinta alternando su vocación con trabajos en empresas de comunicación, marketing o publicidad. En casa habíamos dejado poco antes al baterista Cristian Chiloé (Mama Boogie…) que se ha mudado a Suecia y está montando un estudio de grabación a la vera de un lago. Nuestras formas de subsistir son un tema bastante presente en nuestras reuniones y hablando de eso recordé a otro personaje imprescindible de esta escena. Se trata del cantante vitoriano David Elejalde (Corn Fakes…). Con él había estado el martes pasado en la Escuela de Música Creativa de Madrid cuando fui a ver un ensayos del coro Góspel Factory, del que Elejalde es integrante. Luego nos echamos una birra en el bar Picos de Malasaña y pude comprobar que su faceta de promotor cultural y organizador de eventos ocupa una parcela cada vez mayor de su quehacer musical. En el fondo, tenemos la sensación de estar capeando bien el temporal. Supongo que los gremios históricamente maleados no notamos tanto la crisis…pero ¿cuáles son nuestras expectativas?

De pronto se me ocurre la posibilidad de encontrarme charlando sobre esto con Dani Domínguez en un tren dentro de unos años. En vez de hacer Madrid-Barcelona haríamos Madrid-Santiago. A esas alturas del cuento ya podríamos haber consolidado una posición en Galicia que nos permita viajar de vez en cuando, por ocio o por trabajo, sabiendo que nuestro campamento base está por fin en nuestra tierra. Además, esta hipotética ruta la estaríamos haciendo en un AVE..,

…wait a second, ¿cuántos sobres en negro como el de mañana necesito para viajar una vez al mes entre Santiago, Madrid o Barcelona en un AVE?. Pensando en la respuesta creo que mi futura charla con Dani va a repetir el centro agónico sobre el que rotamos el miércoles pasado; a nosotros estos precios nos van asfixiando desde el mostrador hasta el asiento. No nos dejan respirar, hacen que se nos olvide hasta la velocidad…

Seguramente, y como a tantas otras personas pertenecientes a otros gremios, nos resultará imposible subir al AVE en estas condiciones. Por otra parte, nuestros sobres en negro, salvo por su reversión parcial en impuestos indirectos, tampoco ayudarán a que este sea construido. Extraña y coherente paradoja ¿no?.

Este es un país de piratas y todos lo sabemos.

Como la cosa no cambie pronto, creo que el único tren que muchos vamos a coger con la frecuencia que nos dé la gana a partir de la llegada del AVE a Galicia va a ser O Tren Pantasma.

 

Xaime Barreiro O Tren Pantasma , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Outubro 15th, 2011

Dos notas, Praza da Quintana 2011

Lo vi pasar con la camisa al hombro y aire relajado por la plaza de la Quintana. Yo descansaba sobre el peldaño más alto de las escaleras. Era uno de esos momentos perfectos, en los que ya no quieres que pase nada más que el tiempo. A mi izquierda un tipo le tocaba la guitarra a una chavala mientras charlaban. Estaban bastante lejos de mi, pero a cada rato, suaves y espaciadas, llegaban las dos únicas notas que aquel tío tocaba rompiendo con gusto un silencio mecedor. Cuando vi al hombre de la camisa al hombro puse en practica un silbido que vengo entrenando últimamente. Es una técnica que le robé a Juan Caunedo, director de cine asturiano afincado en Hamburgo, que consiste en soplar para dentro en un golpe seco. Queda un sonido agudo, casi chirriante, y si lo practicas puedes llegar a silbar con mucho volumen sin necesidad de meterte los dedos en la boca. Juanele es autor de cortometrajes como Machine Wars o el ya mítico El Bache, con los que se ha pateado decenas de festivales de todo el mundo. En los años en que vivía con él en Madrid nunca llegó a salirme bien su silbido. Pero con el tiempo creo he llegado a emularlo dignamente. Ya me someteré a examen la próxima vez que lo vea. Siempre me han gustado esas personas con silbido propio, mi viejo es una de ellas por ejemplo. Creo que el suyo se lo curró pateándose Freixeiro (Santa Comba) en un burro que tenía de pequeño. Una de las pocas cosas que me han llegado a mi de aquellos años en la aldea es ese silbido. Si lo oigo por ahí ya sé que mi viejo anda por la calle y que me ha visto antes que yo a él.

El hombre de la camisa al hombro era el guitarrista flamenco Marcos Teira. Hacía pocos días que mi colega Moisés Fernández (percusionista) me había avisado para ir a verlos tocar a la Borriquita, donde estarán a partir de ahora cada lunes en unas sesiones de conciertos que derivan en jam session. Ese lunes yo había estado allí, pero estaba tan lleno que no pude entrar y me largué a las canturriadas del Malas Pécoras para pasar un rato con Ricardo Parada (cantante y tocador de canciones incombustible) y con Isaak Peter Punk (el clown inventor de la Chungatrona). Moisés, perteneciente a mi queridísma tropa de gitanos flamencos de Milladoiro, es un apasionado de la escuela flamenca de Cañoroto (Madrid). Yo mamé muchos años de esa tradición guitarrística de la mano de Aquilino Jiménez ‘El Entri’ y estuve rodeado de gente como Jesús de Rosario (hijo de Entri y guitarrista de Sara Baras, Antonio Canales etc…) en muchas tardes de música entre las calles de aquel histórico barrio. Charlar y tocar con Moisés es como actualizar aquellos años de mi vida. Él se lo sabe todo y, además de buen músico, es un gran aficionado. Escuchar sus recomendaciones y tenerlo cerca me hace viajar en el tiempo. Me veo saliendo del metro Laguna con el estuche en la mano y recorriendo aquellas alamedas cercadas por torres gigantes de viviendas. Creo recordar que el piso del Entri era el número 11 del portal veintitantos. ¡Cuántos días de verano pasamos allí asándonos de calor con las guitarras en la mano, cara a cara con el maestro o tomando café y escuchándole hablar apasionadamente!. Me encantaría poder llevar allí algún día a Moi y enseñarle aquello. Quizá luego podríamos irnos a algún tablao de la zona centro entonces y sería él quien me enseñaría a mi. Y la juerga iba a ser tan épica que nos sacarían del último bar en camilla a los dos…

Marcos también conoce bien aquello. Él vivió dos años en Madrid y ya era guitarrista residente de la mítica Soleá de la calle Caba Baja del barrio de La Latina antes de que Moi y yo nos enteráramos de la vaina. Recuerdo que una vez, allá por el 2001, se hospedó en el piso-posada que yo ocupaba en Malasaña porque visitaba la capital para tocar con Emilio Batallán en la Galileo Galilei y con la Psicofónica de Conxo en La Boca del Lobo de la calle Echegarai, en la zona de Huertas. Me habría gustado ver el concierto de la Boca porque en esa banda también militaba Fran Pérez (que se convertiría en Narf con el tiempo). A Fran fui a verlo años más tarde en solitario y también en algunos conciertos de sus giras con el africano Manecas Costa. Puedo asegurar sin miedo a equivocarme que, aunque muchos aún no se hallan enterado, Fran es una de nuestras voces más genuinas e imprescindibles. Ayer no hablamos de eso, sino de la futura visita de Teira a San Francisco para dar unos seminarios de guitarra flamenca y algunos conciertos. Marcos ya ha entrado en contacto con uno de nuestros compostelanos más célebres que está ahora viviendo allí. Se trata de nuestro queridísimo Adrián Costa (Los Reyes del KO). Este cascarón de proa del blues compostelano estrena, desde hace pocos meses, etapa americana después de haber abandonado Berlín tras 8 años de carrera musical de la mano del armonicista gallego-madrileño Marcos Coll. Adrián me contó el otro día por Skype sobre los miembros de la nueva banda que ha montado en EEUU y la cosa pinta muy bien. Espero que no tardemos mucho en verlo desembarcar en Compostela para enseñarnos el resultado del trabajo que está realizando. Por ahora no me deja contar más…

Por su parte, Teira va a llevar al mundo de la docencia lo que ha aprendido en los últimos años a través de sus adaptaciones de temas míticos (de gente como Jimi hendrix, Duke Ellington Dick Dale), llevándolos al terreno del flamenco. Además, acaba de grabar un disco para Guitarras Alambra en el que recoge ese trabajo y que estará disponible para el público en breve. Esta es su siguiente entrega tras el Alí que presentó por el 2008 en el Teatro Principal de Santiago. En fin, lo que ocurra en San Francisco ya nos lo contará Marcos cuando regrese y se venga por O Tren Pantasma. Yo no os voy a adelantar sus planes futuros aquí, pero ya os voy anunciando que la guitarra eléctrica y la española podrían reencontrarse dentro de algún tiempo en un Teira nuevo, estaremos atentos.

Charlando sobre esto nos pusimos a caminar las calles del casco histórico. En la Plaza de Cervantes había un indio tocando el sitar que supongo que acaba de llegar a la ciudad. Esa fue nuestra primera parada musical. Tras una breve pausa seguimos andando y acabamos en la esquina Platerías con la Rúa do Vilar. Allí estaba el San Petersburgo Trío, (balalaika, balalaika bajo y acordeón cromático de botones). Estos rusos que ocupan la esquina desde hace varios años son una de las delicias de los paseos por nuestra ciudad en los atardeceres de cualquier estación. De pronto, el silencio ocupó el espacio de las palabras y el resto del aire ya sólo era música. Cerramos los ojos y pasamos de nosotros mismos un rato. Cuando los aplausos irrumpieron en la atmósfera Marcos dijo algo que me hizo pensar; «estos tíos tocan en serio, como si estiveran gravando, non é cousa de tirar pra diante como facemos todos ás veces, se caera unha bomba atómica en dous minutos e te dixeran que tes que tocar as últimas notas da túa vida, eles tocarían exactamente como está a facelo agora». La verdad es que las cadencias eran alucinantes, y esa frase de Marcos se me quedaría rebotando en la cabeza durante días. Segundos más tarde y después de lo que acababa de oír, me sorprendí intentando adivinar cómo la intensidad de algunas notas subía y bajaba al unísono desde las seis manos de los tres intérpretes. Acabó el siguiente tema y nos giramos para desearnos suerte. Ya nos veremos por ahí. Después de aquello no había mucho más que decir. Volteé los andamios que cubren la fachada de la Casa do Cabido (1758), popularmente conocida como a casa da estrela, y bajé por la Raiña. Entonces recordé los ecos de la guitarra de aquel tímido ejecutante que le regalaba dos notas por minuto a su chica en la Quintana un rato antes. Me di cuenta de que el sentimiento de paz que sentí viendo a la gente pasar por la plaza desde mi balconada de escalones y el que me recorrió en la esquina de las Platerías no fueron tan diferentes. Me pregunto cómo debe de ser el espacio común en el que dos expresiones artísticas tan dispares como aquella y la de los rusos, tan cuidada y sofisticada te hagan sentir algo tan parecido. Creo que la respuesta es evidente. Ese espacio es Compostela.

 

 

Xaime Barreiro O Tren Pantasma , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,