Home > O Tren Pantasma > Travel Agency

Travel Agency

Xaneiro 26th, 2012

Repetía su nombre precedido del pronombre yo sin utilizar siquiera el verbo ser en el medio. Era como si estuviera patinando dentro de un caracolillo cuando decía “yo fulano, fulano yo, surfin, fulano…, yo, surfin.’ ¿tú?…” Quince minutos más tarde pagó las copas. Veintiún minutos más tarde se subió a la Touran y recorrió A Virxe da Cerca. Treinta y siete minutos más tarde una chavala saltaba sobre sus muslos mientras él tensaba al máximo las correas del cinturón de seguridad intentando liberarse las muñecas. Desde donde yo estaba, había visto subir a la chica al coche. El resto de los movimientos tuve que tratar de intuirlos desde afuera mientras me fumaba un pitillo en plan voyeur. De pronto, y apenas unos minutos después de su llegada, mi colega escapaba en aquel vehículo febril y sofocado que patinaba sobre el asfalto mojado. Su corpulenta acompañante volvía a ser una pedestre sombra que se esfumaba en la distancia. Mientras tanto, él fundía el acelerador con la alfombrilla como si el suelo estuviera desapareciendo a su paso. Parecía como si la más mínima tregua con el pedal pudiera provocar su caída a un precipicio sin fondo. Al ver aquello mi imaginación se disparó en la oscuridad de la noche. Pensé en sus ojos retorciéndose entre los cimientos de la ciudad por aquel hoyo del que huía despavorido. Su gesto se movería con la solemnidad con la que imagino al viento meciendo las flores del campo santo cuando  Eugenia León canta La Llorona. Seguro que las pupilas lo castigaban desenfocando el aire y se le arrugaba la cara por el esfuerzo estéril de los borrachos que quieren ponerse serios de repente. Cada vez más lejos de aquel lugar yo caminaba fantaseando mientras las gotas de agua comenzaban a anular mis gafas de lejos. La lluvia vino a mi cabeza evocando otras gotas, ya exánimes, con cuyos restos empecé a soñar caminando. Vi como las cejas le sujetaban el sudor sin poder impedir que algunos pingotes suicidas le salpicaran de cuando en cuando el pantalón. Caminaban sin prisa hacia un hoyo tan profundo como la grieta de la que él escapaba. Pura velocidad envolviendo una lentitud extrema. Ese contraste me sedujo y seguí con mi viaje esperando encontrar de nuevo a mi colega en algún momento de la noche. Cuatro horas después un sms matutino confirmaba mis sospechas. “- te lo juro man…, no sabía que era un tío, te lo juro man, yo, man, surfin’ ya sabes!…”.

 


Download | YouTube to MP3 | Replay Media Catcher

O Tren Pantasma

  1. No comments yet.
  1. No trackbacks yet.
*