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Sábado, 12 de junio de 2010

Guerra al alcohol

Es increíble la tolerancia social e institucional que todavía existe con el tema del alcohol. Guerra al tabaco, incluso en ocasiones con métodos talibanes, pero el alcohol sigue consolidado entre nuestras mejores costumbres ancestrales. Miles de reformas sucesivas en las leyes de Sanidad o Tráfico (acaban de reformarla y ya están pensando en cambiarla, por chapuza manifiesta) no han conseguido que alguien se planteara eliminar absolutamente la posibilidad de beber si se va a conducir. Ha bajado el límite de miligramos en aire expirado, pero esa no es la solución. Incluso se fomenta que cada uno lleve su propio alcoholímetro en el coche, para saber antes de arrancar si va suficientemente calzado. Lo único que se consigue así es que la gente juegue con el límite, pero que beba, porque no asume que la una cantidad posible para conducir es CERO.

Se sanciona prácticamente igual no llevar puesto el cinturón que ir con una copita de más. Si a uno no le da la gana de ponerse el cinturón no va a matar a nadie por ello. Papá Estado nos obliga, pero no porque le importen mucho nuestros dientes, sino por la presión de las aseguradoras. Claro que es más seguro llevarlo puesto, igual que uno tiene muchas más posibilidades de sobrevivir si tiene un accidente en un Laguna del 2006 que en un Clío del 96, por elegir dos coches de la misma marca. Pero en todo caso es elección personal. En cambio, si uno se toma dos copas y asume que puede conducir perfectamente, en realidad sale a la carretera con un Kalasnikov entre los dientes, buscando víctima. Una sutil diferencia.

Pongamos un ejemplo. Un tío coge su coche a primera hora de la mañana para ir a trabajar. Va conduciendo por una carretera nacional del centro de Galicia, pensando en el desgraciado de su jefe, que le tiene amargada la vida. Pero vamos, como todos los días y como todos los trabajadores. De frente viene otro conductor. Está de retirada. Noche de juerga, de alcohol y de alguna pastillita milagrosa para animar la movida. Nada que le impida coger el volante, faltaría más. De repente se le va el coche y se estampa contra el currante. Lo mata. Pero por desgracia, él se salva.

Esto no es ciencia ficción. Pasa todas los días. Y este caso es tan real como que sucedió esta misma semana en Galicia. Pero no pasará nada. Personas supuestamente inteligentes y cabales seguirán defendiendo que unas copitas antes de conducir no reducen sus reflejos.

CERO ALCOHOL, YA.

alcohol

Ángel Seijo Nos vemos en la carretera

Jueves, 10 de junio de 2010

Buses con historia

Si tienen un rato libre y están cerca de Santiago sería muy recomendable que se dieran un garbeo por la Alameda. La exposición de buses antiguos que estará allí hasta mañana, viernes día 11 de junio, merece la pena. No todos tienen la misma calidad de restauración, pero forman parte de nuestra historia. Algunos incluso nos acordamos de aquellos viejos Setra Seida que nos llevaban al cole, ya algo achacosos, a principios del siglo XIX, o por ahí…

Aunque como dice un agudo internauta en la página web de EL CORREO GALLEGO, para ver buses de época, en Santiago no hace falta ninguna exposición. Salen a la calle todos los días. Es una experiencia mística circular en moto detrás de alguno de estos buses cuando suben una cuesta, por la humareda que levantan. ¡Viva el napalm!

buses

Ángel Seijo Nos vemos en la carretera

Miércoles, 9 de junio de 2010

El coche del Titanic

Es un cacharro fabricado en 1909 de marca Brush. Ahora está en España, a punto de comenzar su restauración. De hecho, sus propietarios, la Fundación Titanic, busca talleres superespecializados para este delicado trabajo. Mejor que no caigan en alguno que yo me sé…

Y todo para que vuelva a lucir sus mejores brillos en la exposición del centenario del Titanic, el próximo año en Barcelona. Lo curioso de este vehículo es que nunca pisó el barco insumergible. Iba a ser trasladado en el Titanic, pero por razones obvias (un primer viaje un tanto movidito) tuvo que ser traído a Europa desde Nueva York en un buque gemelo, el Olympic.

El Brush centenario tiene un motor con 10 escalofriantes caballos, bastante menos que un scooter actual de 125 cc, y pesa 369 kilos. Llama la atención que con este despliegue tecnológico utilice una caja de cambios de ocho velocidades. Todo ello para superar por poco los 30 kilómetros/hora. Más que suficiente si se trata de circular por el centro de una ciudad actual, obra va, obra viene.

Tiene mucho mérito que esta fundación se encargue de devolverle todo su esplendor a un vehículo de este tipo. Está claro que los coches forman parte de nuestra historia y, en muchos casos, son auténticas joyas. Es una pena que no se aproveche la Ciudad de la Cultura para el gran museo del automóvil que Galicia podría vender en todo el mundo. Pero Jove se nos ha adelantado…

titanic 

Ángel Seijo Nos vemos en la carretera

Martes, 8 de junio de 2010

Fumigar bicicletas

Alguien debería explicarles a los peregrinos que llegan en bici a Compostela que las señales de tráfico también van con ellos. Que las normas están para cumplirlas, por mucho que vayan a pedales. Y si hay una señal de prohibido bicicletas… debería darles una pista de que por esa calle no pueden circular en ese sentido, a menos que se bajen y la empujen. Pero no, por la rúa de San Pedro bajan cada día en dirección prohibida decenas de ciclistas. Quizá algunos pensarán que no tiene importancia. Pero sí. Con las aceras de juguete que tiene esta calle en muchos tramos, las bicis cargadas con alforjas ponen en peligro el tráfico y a los peatones.

A mí me encantan las bicicletas, y cuando puedo me hago una escapada. Pero estoy hasta las narices de los ciclistas militantes que te miran por encima del hombro porque ellos no van como tú, hundiendo el planeta en la miseria enlatado en un coche. Si circulan en bici, maravilloso, pero que respeten las normas. Es más, siempre pensé que las bicis que van por ciudad y carretera deberían estar obligadas a contar con seguro, por lo que pueda pasar…

Y desde luego el Ayuntamiento debería poner de vez en cuando un policía en la zona del Cruceiro para indicarles amablemente que ese círculo rojo con una bici dentro significa algo que les incumbe. Dar un rodeo por Bonaval no les va a amargar la visita a Compostela. Y los que pasamos por allí todos los días circularíamos mucho más seguros. Bastante tenemos con concentrarnos en los mil baches imposibles de esquivar…

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Ángel Seijo Nos vemos en la carretera

Miércoles, 26 de mayo de 2010

Jeremy Irons y sus ocurrencias

 

Jeremy Irons ha llegado a la edad en la que los actores consagrados empiezan a pensar que hay que cambiar el mundo para ver si consiguen con su buena obra una prórroga divina y pueden quedarse por estos lares unos cuantos años más. No es que chochee, pero tampoco debe de andar muy lejos.

El caso es que acaba de anunciar que quiere producir un documental sobre la sostenibilidad (coñazo de palabro) del planeta, en la línea de Una Verdad Incómoda, ese fraude oportunista que hizo millonario a un ex presidente como Al Gore, que mientras tuvo mando no movió un solo dedo en beneficio del mundo mundial, pero en cuanto dejó la poltrona se encontró con una revelación divina que le animaba a salvarnos a todos. Irons también debe de oir voces, y por eso critica ahora el consumismo y propone como remedio que no cambiemos de coche, que aprovechemos los que tenemos durante al menos cuarenta años.

Sabio pensamiento. Que conste que a mí no me parece mal. Nunca entendí que nos vendan continuamente lo saludable que es cambiar de coche cada cinco años para reducir la contaminación y mover el mercado. Más lo mueve el pobre mileurista que conserva todavía en el garaje el Renault 18 heredado de su padre, con sus achaques y sus continuas visitas al taller y a la tienda de recambios. Y si es por contaminación, tampoco es siempre cierto que los nuevos suelten menos CO2. Los coches son cada vez más potentes, y contamina más un vehículo del trinque de 200 caballos que un humilde Renault Clío con diez años de traqueteo.

En España, que si por algo nos destacamos es por ser muy disciplinados, ya estamos en la línea que propone Jeremy Irons. A la fuerza ahorcan. La media de antigüedad de los coches es ahora mismo de 9,6 años, y sube hasta 10,06 en el caso de vehículos de transporte. Y al paso que vamos, llenaremos el país de coches clásicos en menos de nada porque no habrá un céntimo de euro para cambiarlo.

Por cierto que el actor británico gana puntos cuando habla del tabaco. Al menos no es de esos pelmazos políticamente correctos y asegura que iría a donde fuera necesario para poder fumar, si lo siguen prohibiendo en todos lados.  Yo a Jeremy Irons lo recuerdo siempre en su papel protagonista en esa maravillosa serie que fue Retorno a Brideshead, de la que hace poco se hizo una peli bastante frustrante, aunque tengo pendiente volver a ver cualquier día de éstos La Misión, no sé por qué.

EE.UU. - OPERA

Ángel Seijo Nos vemos en la carretera

Sábado, 22 de mayo de 2010

Cuarto y mitad de coche oficial

Pues hala, ya estamos de nuevo por aquí. Cabreados con el mundo, como no podía ser de otra manera. Es que tiene narices leer los rifirrafes entre Gobierno y oposición, aquí en Galicia. Se tiran los trastos a la cabeza por el gasto en vehículos oficiales. Unos, los que dominan ahora el cotarro, juran y perjuran que el plan de adelgazamiento ha llegado al parque móvil, y que entre abril de 2009 y marzo de 2010 redujeron este tipo de gastos en un 47 por ciento. Los otros, los que ahora miran con envidia los nuevos Citroën, exigen que se reduzca en un 50 por ciento la cifra de coches oficiales, lo que supondría 175 sobre un total de 350!!!!!! destinados al garbeo de altos cargos. Al margen del oportunismo de la oposición al reclamar ahora que se rebaje la cifra de vehículos, después de cuatro años gobernando sin haberlo hecho, tiene bemoles la cifra total de coches oficiales. Por supuesto los políticos hablan de demagogia si se pide el recorte de estos gastos. Es el chocolate del loro, dicen. Pero un chocolate carísimo que pagamos todos. Y sobre todo… ¿por qué narices tenemos que pagar todos los ciudadanos desplazamientos para ir a buscar a su casita, situada incluso a más de cien kms., a cualquier conselleiro o alto cargo? No tiene sentido que se siga permitiendo un enorme gasto porque el conselleiro de turno quiere vivir en su pueblo o ciudad de toda la vida. Si quieren hacerlo, que se paguen el taxi de su propio bolsillo para ir al trabajo, como todos. Pero ya digo, esto es pura demagogia y un gasto sin importancia que los contribuyentes apoquinamos encantados de la vida…

 

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Ángel Seijo Nos vemos en la carretera

Jueves, 22 de abril de 2010

La última escapada

Otra buena road movie para echarnos a la carretera y sumergirnos en el drama protagonizado por un Kirk Douglas que en su momento, y hablamos del año 94, tenía ya 78 añitos. Su título original nos da muchas pistas sobre el argumento: Take Me Home Again. Y eso es lo que quiere hacer Ed Reece, si le dejan. Volver a sus orígenes, que lo lleven a la casa en la que nació para morir tranquilamente. Y de paso salir de la cama y darse un garbeo por medio país.

Para ello elige a su hijo pródigo, (Craig T. Nelson) el díscolo de la familia, que vuelve después de muchos años para hacerles la puñeta por enésima vez, pero sobre todo para ayudar al padre en ese último deseo. Es el único con agallas para hacerlo. En ese momento comienzan las aventuras en la carretera y el testamento vital de un padre a su hijo. Como cuando encuentra a un amor perdido (más bien repudiado, por falta de valor) y le dice a su cachorro cuarentón algo así: “A tu edad aún no lo sabes, pero el número de noches en una vida (las de verdad) es muy limitado”.

Ya saben: ¡¡Esto no es un un ensayo general. Esto es la vida…!!

ultima-escapada

Ángel Seijo Nos vemos en la carretera

Lunes, 19 de abril de 2010

Radares prohibidos

Los americanos, tan suyos, van por libre, ya se sabe. En este artículo se comenta la primera prohibición de       radares-hucha adoptada en un Estado yanki. Yo no digo nada… que puede andar por ahí Radares con Encanto y se me mosquea…

http://motorfull.com/2010/03/las-camaras-y-radares-de-velocidad-comienzan-a-prohibirse-en-eeuu

Eso sí, podrían hacer lo mismo con la pena de muerte… y todos tan contentos.

Ángel Seijo Nos vemos en la carretera

Jueves, 15 de abril de 2010

Crash test de motos

¡¡Acongoja!!! Por no decir otra cosa…

Son pruebas de choque realizadas con dummies. Casi siempre vemos las de coches, pero en esta ocasión son de motos. Por muy mala fama que tengamos los que andamos en moto, en muchísimas ocasiones este tipo de accidentes son por culpa de los conductores de coches. Y quien ande en moto sabe de qué hablo, por mucho que quien no haya llevado una en su vida crea que esto es ciencia ficción. Pero eso no es disculpa para que seamos mucho más prudentes en la carretera. Porque al final, sea culpa nuestra o no, el accidente duele igual.

http://www.youtube.com/watch?v=cSlr9_sXzsA

Ángel Seijo Nos vemos en la carretera

Viernes, 9 de abril de 2010

Las virtudes del Prius

Hoy he probado un Prius. Si el dueño de Toyota no se hubiera empeñado en que su hijo pequeño diseñara la parte trasera del coche sería una preciosidad. Y desde luego tiene un encanto especial. En una época como ésta, en la que los coches parecen todos rodajas de salami fabricadas en serie por una compañía coreana, se agradece el riesgo de la marca japonesa. Hace ya más de una década que salió al mercado. O sea que lo que hoy nos parece todavía un concepto revolucionario, en 1997 era casi un salto en el vacío. No solo su motor híbrido, sino mil y una patentes novedosas que incorporaba desde su primera generación. Ya lo había probado hace un tiempo para un programa de Correo TV, por gentileza de Compostela Móvil, y me había parecido un coche cómodo, espacioso y una delicia a la hora de conducir. Puede que no sea muy potente, pero su cambio automático y su puesto de conducción compensan esa discutible estética. Toyota ha sido desde hace años una de las grandes marcas mundiales, con unos índices de fiabilidad elevadísimos. Por eso estoy seguro de que renacerá de sus cenizas después del escándalo de los aceleradores enquistados. ¿Cuánto hay de sospechoso interés en la industria estadounidense, en decadencia desde hace mucho y a años luz en calidad respecto a las mejores marcas europeas y japonesas, en todo ese escándalo con Toyota? No lo sé. Pero el Prius es sin duda un gran coche. Si alguien me da un crédito a fondo perdido me encargo uno…

prius

Ángel Seijo Nos vemos en la carretera