Archivo

Archivo del autor
lunes, 27 de noviembre de 2017

NO DOY APROBADO

 

Ya huele a Navidad, y claro para muchos a “drama escolar” ,primera evaluación y primer lio del año 2018. Los adolescentes, como ya os comenté, van calentando motores al más puro estilo Chiquito y su ” no puedorr”, como si de un homenaje póstumo se tratase. O por lo menos esto es lo que está pasando en mi casa, que la adolescente dice que “no da aprobado”  ( expresión muy gallega el “no dar hecho”) y yo la observo en silencio, y veo que es verdad que  no da aprobado, pero  no por falta de capacidades, si no porque no se ha sentado delante de un libro ni 20 minutos seguidos en todo el trimestre. Así nadie da aprobado.

Es imposible que se apruebe si no se estudia, no se trabaja, y no sé va a clases..

El pasado viernes , el black friday , me vine arriba la senté en la mesa del comedor y le expliqué porque “no daba aprobado”. De repente mi dulce hija adolescente se convirtió en una hidra callejera y si me dejo al final la culpa del “no doy aprobado” era mía , aunque aún no sé muy bien porqué. Mientras ella se venía arriba, yo practicaba eso que he leído tantas veces de ” no gastar tus energías en discutir, el adolescente es más joven y tiene más energías siempre saldrá ganando”. Así que con cara de estoy tranquila la  escuchaba gritar, enfadarse , desenfadarse y volverse a enfadar, ya quisieran muchos “yoguis” la capacidad de abstracción que tiene una madre de adolescente.

Lo bueno es que estos momentos de enajenación mental adolescente vienen seguidos de un bajón y después un periodo de sumisión que dura unos 3 o 4 días y que estoy disfrutando ahora mismo. Lo peor que esto se acabará mañana y volveremos al “no doy hecho” y la próxima bronca dependerá de cuantos “no doy”, puedas escuchar tranquilamente. Yo con más de 20 no puedo.

 

 

 

 

Marta Está Harta

jueves, 23 de noviembre de 2017

Gracias por su espera.

Vuelve Marta Está Harta

 

 

 

 

Resulta que hoy en día el 90% de los trabajos depende de lo que llaman las TIC . Pero ¿Qué pasa cuando la tecnología se vuelve contra ti?. Pues que te pasas tres días colgado del teléfono de asistencia técnica escuchando una grabación que repite una y mil veces eso de ” nuestros agentes en este momento están ocupados, manténgase en línea , gracias pro su espera”.

Las primeras cinco llamadas con esta cantinela te las tomas con educación y tranquilidad que para eso eres una persona educada y maja, o por lo menos eso dicen . El problema surge a partir de las dos horas manteniéndote a la espera, y justo cuando el ” agente” te responde va y se corta. Y otra vez vuelta a empezar y tu mesa de trabajo llena de papelotes que escanear y el escáner venga a decirte que “no” , que hay un error con la ip , la htt , spt…. y no sé cuantas letras más.

En este plan llevo yo ya 72 horas, o lo que viene siendo 3 días y la paciencia y educación ya están perdidas.  Así que hoy pasé a la acción basándome en ese refrán español, ¡cuán sabio es nuestro refranero!, que dice eso de ” quién no llora no mama”. Pensé, Marta basta ya de buenas maneras de intentar hacer el trabajo agradable a los demás, acuérdate de cuando fuiste a urgencias y todos pasaban delante porque se quejaban más y tú con lo de no es nada , es por si acaso , al final pasaste la última y eran 5 puntitos en la rodilla, que si al chico de a lado le tienen que poner 5 puntos no me quiero imaginar la escena de dolor, que podía haber montado.

Muy concienciada cogí el teléfono y llamé al  número de teleasistencia de Xerox, me cogió el teléfono una chica italiana, que ya es como de la familia, y cuando me pregunto cuál era el problema. Como si fuera un toro que sale de toriles empecé a despotricar contra Xerox, contra sus compañeros, contra el sistema de teleasistencia, contra el renting que pago y el servicio que me están dando , contra Xerox de nuevo y así durante casí veinte minutos , mientras María la italiana no decía ni “mu”. Cuándo termine mi retahíla de quejas y protestas, ella me dijo así en italiano tranquilo : “¿Puede decirme el número de serie?”, casi me muero o esta chica era de piedra, o no entendía español. Y sabéis una cosa, creo que el problema es el segundo: María, la italiana, no sabe español y yo ya soy una señora mayor que no sé lo que es una ip o una id,o lo que sea.

Y sigo sin escáner ,cáspitas.

 

 

Marta Está Harta

lunes, 20 de noviembre de 2017

El “Qué asco” de los adolescentes.

¿Cuándo empieza la adolescencia? , muchos padres con hijos preadolescentes me lo preguntan.

La adolescencia empieza ese día en el que llegas a casa y tu hijo ya no sale corriendo a tus brazos. Ese día que entras en casa y oyes un portazo, proveniente de la habitación de tu hijo, seguido de un “qué asco”. Ese es el día que empieza la adolescencia y con ella tú infierno particular y suele ser un día post verano para que la impresión sea mayor. No importa lo educado que esté tu hijo, no importa lo bueno que haya sido, no importa que saque sobresalientes .La adolescencia es un proceso evolutivo, que todos tenemos que pasar y que no es nada corto, son 5 años y medio sí o sí.
Durante ese proceso  los adolescentes toman conciencia de que dejan de ser niños y aunque aún no saben lo que son o lo que quieren ser. Lo que sí tienen claro es que ya no son niños, y para demostrártelo ya no quieren hacer nada de lo que hacían antes, cuando eran niños, pero nada es nada. De ahí que durante la adolescencia aparezca la muletilla del “¡QUE ASCO!”. Todo es que asco, hasta los macarrones de mamá, pasan de ser los mejores del mundo a ser un asco. Pero no desesperéis que a partir de los 20 se los llevarán de casa en tuppers.
Y aquí empiezan los problemas porque tu hijo se convierte en un tsunami que de repente entra por la puerta y se lleva todo por delante: “¡qué asco de casa!”, “¡qué asco de cena!”, “¡paso de ver eso, qué asco!”.
En este momento entramos en la época de la “conducta paradójica”. Y esa conducta paradójica es la que tenemos que aprender a manejar, en la medida de lo posible. Porqué es muy difícil entender un “¡qué te pires!” y que a la hora de pirarte escuches un “¡ven!”, al que respondes “¿qué quieres?” y entonces el adolescente te dice ”¡nada, nada!”. Y es que en definitiva lo que quiere es que te pires pero que estés, ahí está la conducta paradójica o lo que viene siendo en su propio idioma “una rayada”
Los padres siempre tenemos que estar, nuestros hijos quieren que estemos, aunque sea en la tiniebla, en la última fila y sin llamar mucho la atención, y es que los no me rayes, no me taladres, no vengas, forman parte de los adolescentes, de esa paradoja tan desconcertante para los padres. Probad los que tenéis hijos adolescentes, no les hagáis caso durante un día veréis que rápido te mandan un whatsapp o te llaman, sólo para saber qué haces. No les vale que te hayas pirado por mucho que lo digan.
Afrontar esta etapa de cambios y revoluciones hormonales, lo mejor posible, es muy importante, porque aunque nuestros hijos dentro de esa paradoja, de la que hablamos, nos trasmitan que no nos necesitan, realmente si nos necesitan y mucho.
Y nosotros para estar ahí necesitamos aprender una serie de métodos y herramientas que nos ayudarán a afrontar la adolescencia de nuestros hijos y no morir en el intento.

ESCUELA DE PADRES DE ADOLESCENTES
MVP COACH EDUCATIVO
mvpcoacheducativo.com

Marta Está Harta

martes, 14 de noviembre de 2017

LA PRIMERA EVALUACIÓN.

 

 

 

Ya no queda nada para las notas de la primera evaluación, o más bien queda “todo”. Y ante ese panorama la adolescente ya ha empezado con la cantinela de que primero de BACH es dificilísimo . Escuchando sus palabras debe ser un curso para adolescentes con altas capacidades, o lo que viene siendo superdotados y los padres aún no nos hemos enterado.

Mientras me chorimica sobre las dificultades del curso y la manía que le tienen ciertos profesores, yo me siento como en un viaje al pasado. Tanto trap , tanto adolescentes del SXXI , tanta formación en TIC y resulta que los profes siguen teniendo manía a los alumnos , y  sobre todo a los que faltan a clases y no estudian. La escucho y tengo que morderme la lengua recordando mi formación como Coach Educativo  y la cantidad de charlas, que he escuchado, en las que psicoterapeutas reputados recomiendan no entrar al trapo en estas situaciones. No gastar tu energía en discutir, porque tu hijo adolescente no escucha ni razona, ¿a ver si va a tener razón la adolescente y no está preparada para sacar el curso?. Cuento hasta 10 , que es el consejo que me ha dado mi santa madre , y al llegar a 10 tengo que seguir hasta 20, y es que aún no tengo la cabeza clara para empezar con el aliento , la motivación y los objetivos a corto plazo .

Estos son los tres pasos que hay que seguir para negociar con tu hijo adolescente.

Alentarle,  animarle y decirle que su trabajo es bueno que siga así que finalmente dará resultados. En nuestro caso tengo que hacerle ver que su trabajo NM (necesita mejorar) bastante pero que ella puede y ahí entramos en la motivación.

Motivarle , pero tampoco pasarse ya que los adolescentes por definición están motivadísimos y se creen que ellos pueden con todo , sin ser conscientes de la realidad . Y la realidad es dura por ejemplo, si a una asignatura no has ido en todo un mes es difícil aprobarla. Y los motivos son varios, el primero que si no vas no te enteras y si no te enteras las posibilidades de aprobar se reducen. Y además si no vas , no te conoce el profe lo que hace que te evalúe con más rigor y eso en este caso no nos favorece.

Finalmente llega el momento  de ceder , por tu parte , y olvidarte del ” si apruebas todas” , que es un reto imposible y plantearte un “vamos a aprobar 7”. Entonces empieza la negociación , siempre en positivo, sobre cuales puede aprobar y como tiene que hacerlo, es el momento de los objetivos a corto plazo. En este paso se necesita mucha paciencia porque el adolescente aún quiere defender su teoría de primero de BACH es dificilísimo consuélate si solo suspendo 7 y él tiene más energía que tu para seguir y seguir en sus trece.

Marta Está Harta

lunes, 6 de noviembre de 2017

¿Qué hacer con el padre del adolescente?.

 

Normalmente esto de gestionar la adolescencia está en manos de la progenitora. Es una de esas inexplicables injusticias de la naturaleza, que por más vueltas que le demos nunca podremos aclarar. Como en todo hay excepciones, pero ya sabéis eso de que la excepción confirma la regla.  Y es que cuando tu hijo sufre su particular metamorfosis de niño a adolescente , tu marido sufre la suya propia, de padre a adolescente y de repente te encuentras en casa con una lucha de hormonas: la testosterona de tu marido contra la revolución  hormonal de tu hij@ y tú en medio recibiendo eso que llaman daños colaterales.

Si los cambios de esta época desorientan y confunden a los adolescentes, por lo que necesitan un apoyo firme y seguro, sus padres suelen estar más desorientados que ellos y sobre todo si son hijas adolescentes. Y entonces eso de la comunicación padre – hija se convierte en un imposible. Y es que como suelo decir, comunicarte con tu adolescente es más difícil que luchar contra los elementos.

Con esta interesante premisa, nos damos cuenta que durante la adolescencia es el momento en el que más y mejor debemos influir como padres en nuestros hijos, además de ejercer una buena autoridad.  Y a veces para los ” padres” es complicado eso de la buena autoridad , o de la disciplina positiva, o lo que con lenguaje de andar por casa llamaríamos “tener mano izquierda”, si enfrente de ellos tienen un adolescente hormonado y con un exceso de materia gris.

En estas situaciones dicen todas los gurús de la educación que se  requieren una serie actitudes positivas en los padres , que son muy difíciles de desarrollar . En mi caso personal tardé un par de años, un inicio de alopecia nerviosa, y varios cursos de coach y disciplina positiva para poder comunicarme con la adolescente con cierta  ” calma”.

Hacerle preguntas que les interesen y le hagan pensar; escucharle e intentar comprender sus puntos de vista, evitando la tentación del golpe en la mesa y el ” porque lo digo yo”; dar explicaciones de las normas y prohibiciones; alabar las buenas conductas…

La calma por lo general es lo que le falta a los padres. La calma ante labios muy rojos , piercings en el ombligo, y reguetoneo del moderno a toda pastilla, calma ante caras de déjame, o desaires y miradas que matan .

La calma y la paciencia es nuestra única arma en esta guerra, que es dura y larga pero que tiene un final feliz y es que la adolescencia se acaba.

 

 

 

 

 

 

 

Marta Está Harta

jueves, 26 de octubre de 2017

Paciencia es lo único que nos queda .

Resulta que la adolescencia según las guías de psicología dura hasta los 19 años. No me lo puedo creer o más bien no me lo quiero creer, que aún me quedan 3 años más de adolescencia..3 años si nos ponemos en plan purista , porque la realidad dice que esta fase de la vida puede alargarse en lo que llamamos juventud.

 

La adolescencia la podemos dividir en tres etapas , pero determinar su duración es cuanto menos difícil , ya que cada niño es un mundo y los hay que nacen casi adolescentes y otros que entran en la adolescencia en una edad tardía.

Las etapas de la adolescencia son : Pre-adolescencia, Adolescencia temprana, y Adolescencia tardía .

La cuestión es que tenemos adolescente en casa durante casi 10 años , siendo optimistas ,por lo que es muy importante aprender a convivir con ellos y educarlos , en la medida de lo posible como dice el código de circulación.

1. Pre-adolescencia
La pre-adolescencia va de los 8 a los 11 años, y consiste en la etapa en la que se produce la transición entre la infancia y la adolescencia. Es la etapa de los cambios físicos, el cuerpo crece y eso lo tenemos que aceptar padres, hijos y madres a la hora de comprar los ” modelitos” de nuestros hijos , se acabaron los vestidos rosas ahora hay que pensar en otras cosas por muy duro que sea para muchas madres. Pero más duro es para algunas hijas llevar lazos con 11 años. En esta etapa la convivencia paterno filial no es complicada, se necesita paciencia, cariño, firmeza y poco más.

2. Adolescencia temprana
La adolescencia temprana ocurre entre los 11 y los 15 años, y en ella se dan los principales cambios súbitos de tipo hormonal, hasta el punto en el que al abandonar esta fase el cuerpo es muy distinto al que se tenía durante la pre-adolescencia. Es la fase de los cambios psicológicos , si en la pre-adolescencia hay que decirle adiós a los vestiditos  y los modelitos de madre , como dice mi hija. En la adolescencia temprana tenemos que hacernos a la idea que se acabo nuestro hijit@, ya no somos sus referentes , ya no somos lo más importante de sus vidas , o por lo menos no es lo que sienten y te hacen sentir . Es cuando tu no sabes nada , y el que lo sabe todo es su amigo. En esta etapa lo de la convivencia se va complicando , se necesita una dosis más alta de paciencia, y alguna sordera momentánea. Es la etapa de recordar que no lo puedes matar porque es tu hijo y lo quieres y porque es delito.

La principal diferencia entre un niño y un adolescente la ves cuando llegas a casa. Si tu hijo aún es niño , cuando abres la puerta el correrá hacia ti con una maravillosa sonrisa y te dará un beso . Si es adolescente en el momento que tu entras oirás el portazo que cierra la puerta de su habitación , ya no hay besos, ni saludos, sólo portazos.

3. Adolescencia tardía
Esta es la tercera y última de las etapas de la adolescencia, y ocurre aproximadamente entre los 15 y los 19 años, según la Organización Mundial de la Salud.

En esta etapa termina de desarrollarse la conciencia social y se empieza a dedicar mucho tiempo a pensar en situaciones y procesos que no están limitados a lo que se puede ver, oír y tocar en el entorno inmediato. Es una renuncia al egocentrismo típico de las etapas anteriores, si bien no desaparece del todo. El adolescente tardío es aquel que siempre te llevará la contraria en todo lo referente al mundo que le rodea , es decir temas socio-políticos. Si tu eres de misa los domingos tu hijo dirá que la iglesia es una casta opresora, si eres empresario te convertirás en un explotador del proletariado  y así hasta el infinito y más allá . Es la etapa del “tocapelotismo” y que puede enzarzarse en una discusión interminable sobre “la verdad de la vida”.  Aquí la convivencia familiar  mejora si la comparamos con la adolescencia temprana, empezamos a ver el final del túnel. Pero la paciencia sigue siendo la herramienta imprescindible para manejarte con tus hijos.

 

Marta Está Harta

jueves, 19 de octubre de 2017

No le pidas peras al olmo…

 

 

Sabemos que la adolescencia es una etapa difícil y complicada de manejar. Sabemos que el cerebro de los adolescentes determina su forma de actuar, entonces ¿por qué esperamos que actúen de la manera que no va a suceder?.

Nuestra labor como padres es también ser empáticos con nuestros hijos en todas sus etapas, y en especial en ésta, pero es precisamente en esta fase de sus vidas, en que los chicos comienzan a querer tener mayor libertad y tener más independencia, con lo que se comienza a abrir una ventana de discusiones y peleas interminables  Y es que da igual lo que digamos o hagamos nunca será lo que ellos esperan y siempre será causa de discusiones , a veces me sorprende por lo que se puede llegar a discutir con un adolescente , por razones más absurdas que por las que te peleas con el padre del adolescente .

En mi casa él último altercado fue porque se supone que las cosas solo tengo que decirlas una vez, así de claro me lo dijo la adolescente, que soy una pesada porque repito todo muchas veces. Ante semejante contestación se me vino a la mente que debía ser empática y paciente, seguir esos 5 pasos , que aconsejan , para evitar las peleas y que son::  no gritar, tener paciencia , no frustrarme , recordar que la quiero y que es mi hija, intentar una conversación tranquila y recordar mi adolescencia.

Pero estas cinco reflexiones pasasaron como un rayo por mi cabeza , no me dio tiempo a asimilarlos porque una fuerza extraña se apoderó de mi y me dijo: “¿Empática? ¿vas a ser empática ahora, después de semejante contestación?” y aunque una parte de mi me decía que aquella discusión no iba a ser buena para nadie. Otra , la vencedora, me decía que a por todas. Y al final hubo discusión porque yo soy una pesada, ese era su gran argumento junto el típico “no te soporto”, mientras yo le iba enumerando una a una las cosas que tenía que hacer y aunque se lo había dicho un millón de veces seguían sin hacerse por ejemplo ordenar esa dichosa “habitación” . Yo las oba enumerando consciente de que no valía de nada , que lo más seguro es que ella ni me escuchaba pero no podía parar, los que sois padres sabéis lo que digo.

Después de media hora más o menos de rifi-rafe las cosas se fueron calmando, pero ya habíamos perdido media hora peleando y toda la tarde recuperando , que cuando uno está tan alterado tarda su tiempo en volver a reiniciar. Yo me prometí de nuevo , no sé que me prometo más ponerme a dieta o ser más empática con la “antipática”, no volver a caer en semejante discusión. Y es que discutir no es bueno para nadie  incluso en las peores situaciones, se puede hacer algo para intentar frenar la pelea o discusión que se viene. Lo peor es que esa labor, debe partir de nuestra parte, la de los padres, no podemos pedir a los adolescentes que reflexionen lo que dicen o que se relajen cuando lo que les pide su adolescente cerebro es todo lo contrario.

Yo os dejo 5 consejos para reducir el estrés y mejorar el clima en casa, aunque soy consciente de que es muy difícil conseguirlo pero por intentarlo que no sea

1.- No alterarnos ni gritar: suena difícil, pero debemos ser capaces de ser firmes, pero sin perder la calma. Los gritos sólo traen más gritos y comienza un círculo que no termina nunca. La firmeza en nuestras decisiones no se demuestra a gritos ni peleando. Se demuestran con acciones concretas y con calma. Recordemos que nuestro lenguaje corporal también habla, así que esa calma se debe traducir en todos los aspectos nuestros para con nuestros hijos.
2.- Paciencia: debemos tener paciencia con nuestros hijos. Los cambios que muchas veces esperamos ver, no ocurren de un día para otro. Debemos tener mucha dedicación y ser súper rigurosas en nuestro actuar, para comenzar a ver resultados positivos. Y debemos ser consientes de nosotras mismas y relajarnos, así las cosas pueden fluir de mejor manera.

3.- No pongamos en ellos nuestras frustraciones: esto es lo más difícil. Muchas de las peleas se desatan por cuestiones simples, pero el exceso de tensión, la vida diaria, los problemas del trabajo y tantas otras cosas, hace que pongamos en ellos una cuota de frustración por lo que estamos pasando. Debemos ser consientes de esto, para poder evitarlo.
4.- Recuérdale que lo amas: no porque son más grandes, nuestros hijos adolescentes no deben sentir que los amamos con todo el corazón. Recordarle eso es fundamental para reafirmarlo en el amor y el cariño. Aunque estén pasando por una situación complicada, el amor siempre debe estar presentes. A lo mejor, sólo busca llamar tu atención.
5.- Comunicación: mantener una comunicación permanente con nuestros hijos es fundamental. Darle el tiempo para conversar, salir juntos y preocuparse de sus cosas es una manera de demostrarles que nos preocupa y que lo amamos.
6.- Mirarnos a nosotros (como adolescentes): no olvidemos nunca que también fuimos adolescentes. Que a lo mejor también cometimos locuras, errores, peleamos con nuestros padres, en fin, que también tuvimos muchas de las actitudes que ellos tienen ahora. Eso nos ayudará a ponernos de mejor forma en su lugar y conversar con ellos.

 

 

 

 

 

Marta Está Harta

miércoles, 4 de octubre de 2017

Cuidado con lo que se promete.

Cuidado con lo que le prometemos a nuestros hijos adolescentes, que a veces tenemos que cumplirlo y eso es lo que me ha pasado a mí este septiembre. En un momento de desesperación “exámenes de septiembre” y aún sabiendo que motivar con premios va contra todas las guías de educación , se me ocurrió decirle a la adolescente que si pasaba de curso le dejaba hacerse el piercing que quisiera , eso sí en la oreja, que la conozco y se le puede ocurrir cualquier cosa. La promesa la lancé como un órdago y estaba convencida que había tan sólo un 50% de posibilidades de verme en el centro de piercings y tatuajes viendo como le “furaban la oreja ” .

Como ya sabéis al final pasó de curso , no sabemos muy bien como se obró el milagro , pero vamos a confiar en que 9 meses de instituto y academia junto a 3 de madre haciendo de profe particular tuvieron sus frutos, y entre esos frutos estaba el deseado “piercing industrial” .  Así que ayer me pasé la tarde en un  sitio que se llama “Camaleón Tatoo” , que es el lugar preferido de los adolescentes lucenses, viendo como había más padres que como yo prometieron ” piercings y tatuajes” a cambio de buenas notas. Podemos decir que la “deseada moto” de los ochenta se ha cambiado por el deseado “tatoo” del SXXI. Junto a mí en la sala de espera madres cuarentañeras y alguna cincuentañera esperando a que sus hijos fueran mutilados por el dueño , un chico majísimo que en su día me hizo a mi el tercer piercing de la oreja derecha.

Aquella sala de espera  por un momento me recordó a la sala de espera del pediatra, madres nerviosas escuchando gritos de dolor de sus hijos, mientras se decían unas a otras que no entendían esta moda.  Casi todas contaban que estaban allí por una situación parecida a la mía , vamos que se vinieron arriba incentivando a sus hijos y ahora ya no había vuelta atrás. Yo para mis adentros me alegraba de que dentro de mi promesa hubiésemos delimitado en cierto modo “el mutilamiento”. Ya que había una madre desesperada, porque su hija iba a hacerse una dilatación y otra a la que se le ocurrió dejarle tatuar una pistola en el costado derecho a su hija de 15 años. Ante este panorama, no os imagináis lo que me alegré cuando vi salir a la adolescente con la oreja bien roja y bien hinchada, con un palo atravesándola, por lo menos no era una pistola tatuada en su costado y ese cartílago tenía toda la pinta de que iba a doler bastante, cosa que en cierto modo me reconfortaba.

Marta Está Harta

lunes, 25 de septiembre de 2017

La pesadilla del grupo de WHATSAPP del cole.

 

 

Si tengo que buscar una cosa positiva de que mi hija esté en edad “adolescente” además de que muchas noches me pueda ahorrar lo de hacer la cena,  es que en mi teléfono  ya no hay el famoso grupo de WhatsApp de Mamás del cole. Bueno miento, sigo teniendo el grupo de WhatsApp de madres , pero de madres de amigas de la adolescente. Madres  que estamos interconectadas para controlar, en la medida de lo posible, la vida social de nuestras hijas, que si ellas se organizan para ver como pueden salir más y mejor  nosotros también debemos de hacerlo para controlar el nivel de “jugarreta” al que pueden llegar. ya sabéis el famoso ” a menganita le dejan hasta  tal hora”.

Los grupos de WhatsApp del  cole son  lo peor y no porqué os lo diga yo , esta científicamente comprobado que de un grupo de 20 madres controlando lo que acontece en la clase de sus hijos  no puede salir nada bueno, pero a pesar de ello los grupos de mensajería de padres y madres son ya tan parte de la vida de la escuela como el servicio de comedor, por poner un ejemplo. Y con ellos ha llegado una última pesadilla para muchos docentes y no lo digo porque en esos grupos se les ponga verdes o se les cuestione todos los días. Lo que antes eran corrillos en las puertas de los colegios en determinados momentos del día se ha convertido en una reunión constante, un foro que acaba por convertirse en canal de crítica al profesor, cuestionar sus métodos o propagar rumores con gran facilidad, amparados también en la distancia que ofrece el teléfono. Y no sólo eso sino que a través de esos dichos grupos vamos eximiendo de responsabilidades propias y escolares a nuestros hijos, ya que todo se comunica por el grupo , desde la fecha del examen , lo que entra , los deberes pendientes o cuando es el próximo cumple de la clase ,por lo que los niños no tienen que pensar ni apuntar nada, por tener no tienen ni que escuchar al profesor , porque se da por supuesto que todo lo tendrá su madre en el WhatsApp cuando salga del cole. Y por último pobre de ti como se te ocurra salirte del grupo de WhatsApp , en ese momento estás condenando a tu hijo al mayor de los ostracismos sociales, así que por amor a tu hijo eres tu la que te ves condenada a pertenecer a ese grupo donde en muchas ocasiones no encajas y te terminas convirtiendo en “el convidado de piedra”

Yo entiendo que haya padres que en su preocupación por los estudios de su hijo tomen la rienda de éstos y sin darse cuenta ese control se le va yendo de las manos , a todas nos ha pasado. Tod@s hemos hecho deberes hasta las 11 de la noche para que nuestros hijos cumplan con sus compromisos escolares, tod@s hemos estudiado literatura , historia o ciencias para que nuestros hijos aprueben un examen, pero  ¿donde está el limite?. Pues pienso que el límite está cuando tu hijo te exige a ti que sepas lo que cae , cuándo y cómo. No es lo mismo que él controle su agenda y sus trabajos y que tu le ayudes a poner orden que él no haga ningún tipo de esfuerzo y que todo el trabajo y sacrificio esté en tus manos y es que se empieza por el grupo de WhatsApp de primaria y se termina siendo responsable de todos sus fracasos, o por lo menos así te lo harán ver , ” no apruebo porque tú no estás en casa” , “porque tú no me compraste esto …o aquello” y así hasta un millón de culpabilidades.

 

 

Marta Está Harta

viernes, 22 de septiembre de 2017

Benito Antonio

 

 

Bad Bunny

 

Como ya sabéis muchos en pocos días  inicio  un proyecto laboral  y vital que espero que salga bien , en pocos días la adolescente pasará a un segundo plano en el blog, que en mi vida creo que será mi primera preocupación hasta que me muera según me ha contado mi madre ,y llegarán los adolescentes ( y espero que muchos) y entonces no sé si me llegarán blogs para contar las aventuras de una coach educativa y los adolescentes del SXXI.

Esos adolescentes del siglo XXI gurús de las modas y las tendencias , que en su  vocabulario todo acaba en -er ( influencier , blogger , youtuber , hater…) y que han perdido lo que podríamos llamar la discreción y la vergüenza delante de los mayores, por lo que no tienen reparo en decirte así a la cara que no tienes ni idea o que te pires, en mi juventud sólo se nos ocurría pensarlo en la intimidad . Tal es su naturalidad a la hora de hablarte así que no te da tiempo a reaccionar, aunque toda  tu vida has dicho que a ti tu hij@ nunca te hablaría así.

Esos quinceañeros que no saben quienes son los Beatles , ni los Rolling, ni los Cure pero se saben de memoria todos los “reguetones trap” de un tal Bad Bunny , un ídolo musical de adolescentes, que seguro que no saben que realmente se llama Benito Antonio Rodríguez. Sus canciones , para mi, no son bailables  ni por supuesto  cantables.  Y no digo yo que las letras de algunos grupos de rock cláisicos  fueran poesía romántica , pero eran en inglés y en los 90 los españoles no controlábamos mucho el inglés  y además solían ir acompañadas de una buena base melódica. Pero este tal Bud Bunny canta o rapea o trapea o lo que sea bastante mal y encima dice unas cosas en el castellano de Cervantes que te quedas ” patidifusa” , que diría una madre.

 

Salí jodido la última vez que en alguien yo confie
Me compre una fory y a cupido se la vacié
No me vuelvo a enamorar… no
No me vuelvo a enamorar

Sigue tu camino que sin ti me va mejor
Ahora tengo a otras que me lo hacen mejor
Si antes yo era un hijo de p*** ahora soy peor
Ahora soy peor, ahora soy peor, por ti

 

BUD BUNNY

 

Y claro para los adolescentes que escuchan a este señor y  nunca han escuchado un bolero , no existe el concepto “palabrota”, que les suena tan antiguo como a nosotros nos sonaba “repámpanos” y entonces surgen situaciones como la que me ocurrió el otro día con la adolescente .

Cuando ya decidí el “local” para mi despacho , a la primera que se lo enseñé fue a mi madre , que para eso es mi madre y me dijo ” bien, está muy bien”  en un correcto idioma de madre / abuela . Después se lo enseñé a mi hermana que me dijo ” guay, esta genial ”  en un típico estilo años 90 y por último se lo enseñé a la adolescente , como futura usuaria, y me dijo (perdonad las palabras) ” la polla, es la polla” , después de la primera reacción que fue darle una colleja, una buena colleja,  pensé la que me espera a mi con esto del coach educativo.

 

 

Marta está Harta

Marta Está Harta