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Archivo para agosto, 2017
miércoles, 30 de agosto de 2017

Ya está aquí septiembre…

 

 

Sin darnos cuenta  se nos ha pasado el verano, y ya estamos terminando Agosto , con sus tormentas, con sus apuros de final de temporada y de vuelta al cole. Y para muchos como “la adolescente” con ese toro que les pilla con los exámenes a medio preparar.

De repente como si de un viaje al pasado se tratase yo también estoy  agobiadísima contando los días que faltan para el gran día de los exámenes, menos mal que en un par de días acabamos con este suplicio y espero que con un resultado medianamente competente. Aquí estoy repasando apuntes y esquemas, como si yo misma fuera a ir a los dichosos exámenes  y mientras la adolescente me mira con cara de suficiencia y me dice ” tranquila que soy yo la que se examina” y es eso  lo que no me tranquiliza nada.  Yo soy una cuarentañera con una amplia experiencia de  ” mala estudiante ” a sus espaldas, y sé como es esto de que de repente sea septiembre y ahí estás con todos los libros y apuntes delante. En Julio empezaste con fuerza,  pero poco a poco te has ido relajando, es lo que tiene la playita y las verbenas y ahora a dos días todo a mitad de hacer, y ahí estás tú con la mesa revuelta de libros y apuntes sin saber muy bien como empezar pero por supuesto sin perder la esperanza . Y es que la esperanza nunca se debe de perder, hay que estar ahí hasta el último momento, eso les digo yo siempre a mis alumn@s.

Tengo  sudores fríos sólo de recordar aquellos días de final de verano y lo que me preocupa es que a la adolescente no se le mueve ni una pestaña mientras está sentada delante de sus libros a 30 de Agosto y con tanto por hacer, pero sorprendentemente está convencida de que está todo controlado.  Y lo de creer que está  todo controlado ,malo, recuerdo en cuantas ocasiones de mi vida he pensado que lo tenía controlado y al final zasca.  Yo como madre espero que no se lleve un zasca muy gordo, que sus zascas son mis zascas. Pero como educadora  me temo que sí,  que va a ser tremendo.  A estas alturas sólo nos queda confiar y eso de “que Dios reparta suerte, porque si reparte justicia…”

 

 

 

Marta Está Harta

miércoles, 16 de agosto de 2017

Las Fiestas de mi Pueblo

. Imagen relacionada

El otro día haciendo un zapping de esos de verano en los que vas de serie repetida en serie repetida, a concurso absurdo pasando por documentales de lo maravilloso que es el  verano patrio, pues en medio de todo esto en T5 , agencia de colocación de famosillos y viejas glorias, me encontré con un programa de debate, en el que el presentador adopta el papel de superlisto frente a una caterva de lo más variopinta de famosos. No es muy difícil ser el más listo frente al cantante de música lírica metido a tertuliano con ideas conservadoras , a la escritora de éxito en los 90, o mejor dicho de una novela de éxito y que ahora es abanderada de la nueva tendencia de madres, que se autodenominan “malas madres” , o los hijos de padres famosos, que han hecho de su apellido su trabajo y junto a todos ellos un par de abogados del mundo de la farándula, que en muchos casos “chupan mas tele, que sus clientes”. Todos perfectamente mimetizados  en el papel de tertulianos consiguieron que me quedará pegada a la pantalla mientras discutían o debatían, que había un poco de todo.

El tema ese día era las “Fiestas Populares” , si eran o no un orgullo para el pueblo español. Uno de los temas que salió a la palestra era el botellón , los adolescentes y como se bebe en ese tipo de fiestas y finalmente esto derivó en como el ver a tus padres beber te convierte en cocainóman@. A esta absurda  conclusión llegaron todos los allí presentes después de confesar que eran ex-adictos a alguna sustancia  y que la culpa de todo era de sus padres “que todo lo celebraban con champan”

Yo como madre “cuarentañera” , que aún se acuerda de las juergas vividas en su casa y fuera de ella , y que esa precisa noche reposaba junto a su hija adolescente la juerga del día anterior en las fiestas de su pueblo no daba crédito a lo que estaba escuchando.

Nunca me había planteado esa teoría, al contrario siempre pensé que si mi hija convivía con la familia lo máximo posible, incluidas las fiestas con “champan”  aprendería a beber, reír , cantar y  cuidarse. La adolescente nos ha visto bailar y cantar rancheras , ha bailado pasodobles con su padre, asegurando que eso no es música  y si  de algo puedo presumir es de que es bastante responsable en cuanto a la fiesta se refiere

El sábado estuvimos de sesión vermuth  y fiesta de ” mayores” en casa de un amigo , donde bailamos cantamos y reímos y no creo que por ello la adolescente al salir de allí se lanzará a buscar un camello para meterse algo antes de ir a la verbena a bailar un pasodoble con su padre.

No voy a ser yo la defensora del ” alcoholismo familiar y juvenil” pero echar la culpa de un coma etílico a la verbena de las fiestas patronales me parece excesivo e irresponsable., ya que desde mi punto de vista el problema es bastante más complejo, lo mismo que el de la adicción a la cocaína de todos esos hijos de famosos.

 

 

Marta Está Harta