Pañales en guerra con la barra de labios

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15:00 p.m. Petit Prince duerme su siesta. Estamos en el sofá y hay silencio. Y aunque tengo un brazo inmovilizado (diez kilos y pico de bebé encima), gracias al otro tengo una hora de buceo tranquilo por ese pozo sin fondo que conocemos como internet y mediante el que ahora me estais leyendo. Curioseo, a veces, de forma malsana (lo sé) en otros blogs de mamás…y leyéndolas, o mirando a veces fotos de mujeres famosas, madres famosas, viendo la tele… me siento mal. Porque no existen esas mujeres perfectas. Yo proclamo que, sin ayuda externa, es imposible peinarse de peluquería, hacerse cada día un maquillaje genial, tener tu casa limpia y recogida (toooda la casa), la colada hecha, la ropa planchada, los juguetes en su sitio, las uñas impecables, la comida horneándose y aún tener tiempo para comprar los últimos modelitos. Eso, además de atender al niño/niños de cada una.

No se puede. Que no. Esa imagen de mujer todoterreno y look Claudia Schiffer, sin  restos de vomitonas o babas en su ropa es irreal. Y nos hace mucho daño a las mujeres. Hacen que nos sintamos mediocres, poca cosa. Nosotras, con nuestro michelín, la raíz del pelo sin teñir, los jerseys con bolitas y el pijama de la abuela antisexy para dormir. Mirad, yo soy  mamá, y tengo la gran suerte de tener la ayuda de mi pareja en el día a día. Y aún así, esforzándome mucho, a lo que llego es a tener mi casa más o menos al día y a atender a mi pequeño. Robo un par de horas al sueño para contaros estas cosas y acabar asuntos pendientes (por ejemplo enviar currículums). Pero me resulta matemáticamente imposible, por tiempo, dedicarme una o dos horas al día a mi, para estar espléndida.

Estoy activa de 08:00 a 01:00, con episodios de llanto y consuelo nocturnos: hago la cama, limpio el baño, barro, friego, hago la cocina, lavadora, plancha, guardado de ropa, compra, limpiar el polvo, cristales, recoger al niño en la guardería, recados, comida del niño, como (es una costumbre como otra cualquiera), siesta del niño, merienda del niño, recados varios o jugar con el niño, baño del niño, cena del niño….dormir al niño = dolor de cervicales de mamá. Por tanto, mujeres que me leeis, estad tranquilas, somos todas iguales. Lo de la tele, las revistas y blogs perfectos es una mentira. Somos mujeres, adultas, imperfectas, con los pelos revueltos y el genio a flor de piel. Pero ese carácter y la fuerza que tenemos y que nuestros hijos nos hacen sacar es lo que nos hace únicas; y por eso nos quieren, aunque no nos lo digan. Porque podemos con esto..y con mucho más. Si hemos parido… (sin epidural, aunque ni yo misma me lo crea), podemos con cualquier cosa…

P/D Aunque pediré a Papá Noel un gran estuche de maquillaje…con una barra de labios roja.

4 Comments

  1. Me gusta mucho tu blog, has dado en el clavo en cada una de las cosas que has dicho.
    Pero lo mejor de tod es que estamos encantadas de ir a mil por hora, con la ropa llena de mocos, vomitos, de no tener tiempo para nosotras mismas,
    Un beso muy fuerte y ánimo

    • Gracias! Sí, nos sacrificamos y en el fondo creemos que es lo mejor…somos raras, pero ffelices con nuestros peques.

  2. Sereis recordadas como madres y abuelas y eso os hará perdurar en el tiempo…

    • Vaya…creo que es una de las cosas más bonitas que me han dicho en mi vida. Cristina, también va para ti. Gracias, de corazón.

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