Ahora que viene el frío es la mejor época para pasear por Santiago. Tus huellas pisan la lluvia, tus manos rebuscan en los bolsillos. El viento alborota tu pelo, tu cuello se recrea en la bufanda y las musas vuelven a ser inocentes.
Ya puedo oír los pasos del Sonido Maremágnum. Se está acercando, poco a poco. Despacio, suave, pero está llegando. Estáis avisados.







29 29UTC septiembre 29UTC 2010 at 9:49 pm
Prefiro Compostela cando brilla o sol e fai mooooito frío. Cando a cidade esperta e ti non tes présa nin destino. A ser posible que se aproxime o Nadal para que te vista de nostalxia.
Santiago chovendo é triste, pero un triste ‘sen glamour’… xa ti me entendes. XD
Ah! As musas…as boas musas, sempre conservan un punto de inocencia.