Luis Ramiro, o nuestra buena suerte

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Anoche tocaba dejarse ver un poco por los bares. Tocaba pasarse por la sala Sónar a ver qué tal va evolucionando el ciclo bautizado como Santiautor 2010, una reunión de los considerados mejores cantautores de España. Entre este selecto grupo destacan artistas como Carlos Chaouen, Gastelo o Rafa Pons, entre muchos otros. Ayer era el turno del gallego Andrés Suárez, como anfitrión, y de Luis Ramiro, procedente de Madrid, en la que fue su primera actuación en tierras gallegas.

El encargado de abrir la veda fue Andrés, repasando viejos temas y adelantando alguna novedad. Fiel a su estilo, con letras cargadas de romanticismo y una cuidada manera de tocar la guitarra, con precisión, perfeccionando cada acorde. Sin duda, su punto fuerte es la voz, es su arma más eficaz para conquistar al respetable. Anoche, a pesar de no ser cabeza de cartel, se llevó de calle a algunas y algunos de los que estábamos presentes. Buen comienzo.

Después llegó el turno de Ramiro, el más esperado de la noche. Tras tocar un par de canciones a pachas con Andrés, empezó su show particular. Enseguida se ganó al público con su iniciativa de permitir la petición de canciones, con la condición de estar acompañada de un motivo. Y de esa forma surgió Mi buena suerte, en lo que fue un momento realmente bonito, de los más destacados de la noche. A partir de ahí se sucederían un sinfín de canciones, cada una con su historia, la sirena, la puta (que lo de dentro ni se alquila, ni se paga, ni se vende, ni se presta, ni se deja, ni se ofrece por dinero), aquel mayo de 2002, el K.O. boy, etc.. Muy intenso, en definitiva.

En la forma de tocar la guitarra, Luis Ramiro es más sencillo que Andrés. Me dio la impresión de tirar más hacia un estilo minimalista, sin demasiada floritura ni ornamentación. Economía musical, un concepto que cada día me convence más.

Por otra parte, como podréis comprobar en diversos videos presentes tanto en su Myspace como en Youtube, su voz es profunda, con no poca amplitud de registro, todo hay que decirlo.

La verdad es que me gustó el trabajo del madrileño. Venía  con su Dramas y caballeros y con la vitola de nominado a un Grammy latino, aunque en la modalidad de mejor Packaging (diseño del disco), y no desencantó, a pesar de las expectativas creadas. Supo crear la atmósfera adecuada para mostrar su obra, intentó llevar al público a su terreno y lo consiguió. En resumen, cinco euros muy bien invertidos.

Author: Arturo Nicolás Martínez

maremagnum@radioobradoiro.com

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