Martes, 22 de Septiembre de 2015

La exploración de los menores.

Está claro que nunca llueve al gusto de todos…a lo largo de los años  han sido infinidad las ocasiones en las que padres y madres me han expuesto sus reticencias a que los hijos tengan que ser escuchados por un juez, lo que técnicamente se llama “exploración de los menores” hasta el punto de que, a veces, he visto a padres y madres renunciar a defender ante el Juzgado aquello que sobre el papel les pertenecía con tal de evitar este trago a sus hijos y es que aunque tenemos jueces estupendos que logran que su “encuentro” con los niños no resulte en absoluto traumático también es cierto que a veces, la falta de medios, la sobrecarga de trabajo, la falta de especialización, etc lleva a que en algún juzgado  la exploración de los niños no se lleve a efecto con la delicadeza que se debiera y se convierta en una vivencia muy desagradable que hay que añadir a la ruptura de la familia que es lo que lleva al niño a estar allí, por eso entiendo yo que  cualquier padre y cualquier madre evitaría la práctica de esta prueba salvo en aquellos supuestos en que sea realmente inevitable y el único modo de acreditar aquello que una parte defiende. Pues bien hoy leí un auto del Tribunal Supremo en el que se resuelve un recurso de casación y otro extraordinario por infracción procesal en un supuesto en el que una madre propone como prueba la exploración judicial de sus hijos en un divorcio en el que no se discute la custodia que el entonces esposo conviene en que se le otorgue a ella, ante la declaración de impertinencia de la citada prueba por parte del juzgado la madre de los niños recurre en todas las instancias en las cuales a su vez se le desestiman sus recursos por considerar que la prueba era innecesaria y que no existe discusión alguna en el proceso que justifique que el juez tenga que llevar a efecto la citada exploración judicial. Habiendo visto, como he dicho, a tantas mamás y a tantos papás disgustarse al saber que sus hijos van a ser escuchados en el  proceso me ha resultado realmente llamativo que una madre mantenga esa firmeza en las decisión de involucrar a sus hijos en el pleito aún a sabiendas de que nada de lo que ellos digan va a cambiar el resultado del proceso.

 

Reflexiones de una letrada

Martes, 8 de Septiembre de 2015

Vuelta al cole.

Un año más he superado los días no lectivos del mes de junio y la dificultad de conciliar el mes de julio sobrecargado de trabajo con dos hijas de vacaciones con distintos gustos, distintas aficiones y distintas inquietudes que deriva en que una quiera playa y otra montaña, una practicar inglés y otra francés, una viajar y salir de casa y otra no moverse y estar pegada a mi como una lapa y así sucesivamente hasta llegar a estos primeros días del mes de septiembre en el que al llegar a tu oficina y ver el trabajo acumulado encima de la mesa te preguntas si te has ido de vacaciones 20 días o 20 años….y por muchas horas que le dediques al despacho parece que el trabajo nunca se pone al día…

A los niños se les han pasado volando sus dos meses y medio de vacaciones y ponen “morros” al pensar que en dos o tres días empiezan de nuevo sus largas jornadas escolares y a los papás nos parece que los meses de sus vacaciones han sido de 40 o 50 días cada uno…yo, como todos los padres, adoro a mis hijas y soy feliz viéndolas disfrutar en sus tan merecidas vacaciones pero es tan complicado cuando no podemos dejar de atender nuestros trabajos para poder estar con ellos todo su tiempo de descanso que  me siento un año más una “triunfadora” de haber llegado hasta aquí…y es que a veces los logros en la vida de una persona son muy llamativos y otras aún siendo de gran importancia pasan desapercibidos para los demás por eso desde mi blog felicito a todas las mamás y a todos los papás que con un montón de esfuerzo han hecho “malabares” para que sus niños fuesen felices en sus vacaciones escolares  y llegasen al comienzo del curso  con las pilas completamente cargadas lo que en mi caso me llena de ánimo para enfrentarme al nuevo año judicial en el que espero y deseo escribir con frecuencia sobre temas de actualidad, novedades legislativas y jurisprudenciales con la ilusión de que a alguno de mis lectores le resulte de utilidad.

Feliz vuelta al trabajo a todos,  os deseo un curso lleno de satisfacciones.

Reflexiones de una letrada

Jueves, 28 de Mayo de 2015

Nulidad de matrimonio.

Hoy he leído una sentencia que me ha encantado, incluso me he reido con parte de su contenido y por eso he pensado en compartirlo con ustedes. Se trata de un recurso de casación y por tanto de una sentencia dictada por el Tribunal Supremo al respecto de un caso en el que dos hermanos solicitan que se declare la nulidad del matrimonio de otro hermano alegando que éste era incapaz y que por tanto fue nulo el consentimiento que prestó para casarse.

La demanda que da lugar a este proceso la instan  los hermanos que solicitan la nulidad de matrimonio  contra la viuda, en base a que  el matrimonio se contrajo cuando su hermano padecía  una incapacidad y porque según ellos falta la causa para haberse contraído el matrimonio dado que, continuan alegando, la viuda lo hizo por  interés económico.

La Sala desestima el recurso y confirma la desestimación en ambas instancias de la demanda.

Alude el Trubunal Suprremo a que el Código Civil establece una presunción general de capacidad de los mayores de edad para todos los actos de la vida ( artículo 322 CC ), de forma que sólo por la sentencia judicial que contenga la declaración de incapacitación se entenderá constituido este estado ( artículos 199 CC Y 756 a 762 LEC ). En este caso el hermano no estaba incapacitado legalmente por tanto la presución legal es que sí era capaz.

Cita además la sentencia la Convención de Nueva York ratificada por España y con entrada en vigor en nuestra nación el 3 mayo 2008  y reprocha a los hermanos demandantes  que, de ser ciertas las deficiencias de su hermano, no instaran medidas de apoyo y asistencia en vida del mismo, en su caso, de sustitución en la toma de decisiones encaminadas a la protección de su persona y patrimonio incluso permitiéndole que hiciera él solo viajes a ciudades grandes como Madrid como se demostró en el jucio. Esta  es la parte  de la sentencia  con la que yo me reí, porque son innumerables las ocasiones en las que vemos en el despacho casos de  personas que tienen alguna o muchas deficiencias y que no reciben en vida ninguna ayuda de sus familias, que tienen que servirse por ellos mismos para salir adelante, que no se acuerda durante todo el año nadie de ellos y ¡qué casualidad!  cuando se mueren y se abre su sucesión y su herencia todos los hermanos, primos, sobrinos y demás familia se acuerdan de él y de todo lo que le querían…por eso me encanta que el Tribunal hubiera dado ese “tirón de orejas” a los hermanos demandantes y les hubiera dicho que si tan incapaz era su hermano hubieran debido de apoyarlo y protegerlo en vida cosa que no hicieron recordándoles que, no solo no iniciaron un procedimiento de incapacitación judicial para protegerlo civil y patrimonialmente, sino que incluso  lo  dejaban solo cuando tenía que viajar a una ciudad complicada  como es Madrid.

Recuerda la resolución que la capacidad para contraer matrimonio también corresponde a los incapaces. Y trae a colación “… la resolución de la DGRN (dirección general del registro y el notariado) de 17 enero 2007, en un supuesto de “retraso mental ligero”, y a pesar de haberse pronunciado una sentencia judicial declarando la incapacidad total y absoluta de la persona para regir su persona y bienes, confirma el Auto recurrido del juez encargado que concluye de forma favorable la autorización del matrimonio”.

 

Reflexiones de una letrada

Viernes, 24 de Abril de 2015

La Primera Comunión.

 

Comienza la época del año en la que se celebran las Primeras Comuniones, unas celebraciones que pueden ser “el día más importante” en la vida del niñ@ y también uno de los más horribles en la vida de los papás. Si ya las celebraciones familiares tienen una carga de estrés en sí mismas por cuanto que te reunes con tus hermanos, cuñados, tíos, primos y demás parientes entre los que con toda seguridad hay alguno con el que no te llevas del todo bien, imaginen ustedes La Primera Comuinión de tu niñ@, ese día en el que el peque espera ser el más feliz del mundo y que a tí te supone pasar el día  con tu ex y con la familia de tu ex y no digamos si además uno o los dos progenitores ha rehecho su vida y entonces nos encontramos con cuatro familias en la Primera Comunióin…

Pues sí, las Primeras Comuniones son causa de muchas discrepancias en padres divorciados tanto porque uno quiera que su hij@ celebre este sacramento y el otro no presta su consentimiento lo cual habrán de someter a decisión de la autoridad judicial, como por el hecho de que estando los dos conformes en que la Primera Comunión se celebre haya desencuentros en cuando, como y donde.

Recientemente leí una sentencia de un proceso en el que la madre reclama poder estar y disfrutar con su hija una parte del día en que la menor celebra su Primera Comunión, cuya circunstancia no está prevista en las medidas judiciales vigentes entre los padres de la niña. Acredita la madre que ese día  que la niña celebrará su Primera Comunión coincide en fin de semana paterno, es decir que por Régimen de Visitas a la niña le corresponde estar con el padre; que ha hecho con ella la catequesis; la falta de acuerdo del padre a que esté con la madre parte del día; y que ese desacuerdo es porque el padre condicionala la presencia de la madre en la celebración  a la firma de documentos económicos.

El Juzgado deniega la admisión a trámite, porque los juzgados no están hechos para resolver esas situaciones.

Dice  el Juzgador en la sentencia:

“… la cuestión controvertida no es si debe o no realizar la comunión de la hija menor, sino la pretensión de la parte de modificar el régimen de visitas acordado de mutuo acuerdo y decretado en virtud de sentencia firme por este juzgado para el día concreto de la comunión, no se trata de un supuesto de regulación judicial del ejercicio de la patria potestad tal y como afirma la representación procesal de la parte actora o alguna de las medidas del artículo 158 del Código Civil, mas bien, se trata de judicializar una falta de entendimiento de las partes que puede y debe solventarse con diálogo y siempre en beneficio de la menor”.

No puede resolverse por el procedimiento judicial instado cuestiones como la consideración o no del vestido de comunión como gasto extraordinario, o la forma de llevar a cabo el día de la celebración de la comunión de la menor, en el que no se discute si hace o no la comunión, (que como he dicho anteriormente sí podría ser objeto de decisión judicial) o si la Primera Comunión se hace  en un lugar u otro sino quién estará con la menor ese día. 

Pues bien el Juzgado entiende que pretender regular ese día al margen del interés de la menor excede del ámbito judicial y en este caso el interés del menor  será poder estar con la familia paterna y materna por lo que habrá que hacer un esfuerzo emocional y dejar aparcadas todos los desencuentros y todas las discrepancias y no desvirtuar el sentido del Sacramento que el niñ@ recibe una vez que los padres toman la decisión conjunta de que lo haga y para ello habrán de comenzar   “predicando con el ejemplo”.

 

Reflexiones de una letrada

Jueves, 9 de Abril de 2015

Pasividad en el acceso al mundo laboral.

La pensión compensatoria es una de las medidas que más ha evolucionado dentro de las que se adoptan en los procesos de separación, nulidad o divorcio. Hace años era muy frecuente que en los citados procesos se estableciese, cuando era pertinente, una pensión compensatoria que tuviese carácter vitalicio existiendo una pacífica doctrina del Tribunal Supremo que manifiesta que el transcurso del tiempo no es una causa, en sí misma, para proceder a la extinción de estas pensiones.

En el asunto del que hablo en este artículo, el ex esposo solicitó la extinción de la pensión compensatoria, concurriendo, en síntesis, las siguientes circunstancias.-

-24 años de pago de pensión compensatoria.

-pensión que inicialmente era de 3.000.- € y ahora es de 3.800.- €.

-beneficiaria que inicialmente no tenía patrimonio y ahora aparece con una serie de bienes; alguno por herencia y otros por haberlos comprado ella.

-pasividad de la beneficiaria en incorporarse al mercado laboral.

Es en esta última circunstancia en la que quiero centrarme por su importancia dado que el Tribunal Supremo acordó la extinción de la pensión compensatoria  y declaró que procede la modificación de medidas solicitada por el ex esposo pues frente a la tesis de que el mero transcurso del tiempo no extingue la pensión, indica:

” … es sumamente relevante la circunstancia de que cuando los litigantes se separaron, la esposa  pudo haberse reincorporado al mundo laboral pues tenía preparación para ello, si no lo hizo fue porque no quiso y por tanto ella misma se negó la posibilidad de tener sus propios ingresos (al menos en apariencia) que le habrían otorgado una plena autonomía económica. En definitiva ella optó por no desarrollar actividad laboral, y se posicionó en una actitud de inmovilismo de la que ahora no puede reponsabilizar al actor.

-… la pensión compensatoria tiene vocación inequívoca de caducidad, puesto que es un mecanismo de requilibrar la situación económica en la que queda el cónyuge más perjudicado económicamente por la separación o el divorcio en relación con la posición que mantenía durante el matrimonio. Este mecanismo se proyecta hacia el futuro, pero debe estar sujeto a un plazo cuando sea razonable la incorporación de la persona beneficiaria al mercado laboral o cuando se pueda apreciar la posibilidad de un desarrollo autónomo que le permita el acceso a los medios económicos que, en una primera fase tras la separación, le ha venido proporcionando la prestación.

-… No existe causa razonable por la cual uno de los cónyuges deba quedar obligado de por vida a satisfacer una prestación compensatoria cuando el cónyuge beneficiario que sufrió el desequilibrio con la ruptura matrimonial ha contado con oportunidades laborales durante un periodo de tiempo que sobrepasa en mucho la mitad de los años que perduró la convivencia, que es el criterio que viene aplicándose por la doctrina como criterio aplicable respecto a la duración de la prestación, salvo en casos especiales en los que la incorporación al trabajo haya resultado imposible.

Por tanto si es verdad que el transcurso del tiempo en sí mismo no es causa para que se extinga una pensión, sí lo será si en ese tiempo ha habido oportunidades desaprovechadas de acceso al mundo laboral.

Reflexiones de una letrada

Martes, 17 de Marzo de 2015

Ejecución hipotecaria y atribución del uso del inmueble.

Lamentablemente en estos últimos años estamos viendo constantes procedimientos de  ejecución  hipotecaria emprendidos por parte de las entidades bancarias ante el impago de la cuota del préstamo concedido teniendo como garantía real  un inmueble lo que lleva a la pérdida y desalojo del mismo (lanzamiento).  Entre la muy variable casuisitica que nos podemos encontrar en los citados procesos de ejecución, uno es aquel en el que se debe de conjugar  el procedimiento de ejecución hipotecaria y el lanzamiento de la vivienda derivada del propio proceso (desalojo)  con  la atribución del uso familiar  de ese inmueble  que hubiera sido atribuido previamente en un proceso de divorcio (por ejemplo). Ante tal situación dice el Tribunal que:

“…no pueden alterarse las reglas de la ejecución hipotecaria en el caso en que se haya adjudicado el uso del inmueble a uno de los cónyuges que por otra parte, había consentido en su momento el acto de disposición”.

Cuestión distinta hubiera sido un convenio de este tipo (convenio regulador)  que constara inscrito en el registro civil con anterioridad a la constitución de la hipoteca, es decir que se hubiera advertido al hipotecante mediante la inscripción en un registro público de la problemática (atribución del uso del inmueble a persona distinta del que va a ser titular de la hipoteca) y que por tanto la entidad bancaria lo supiese  cuando constituye, o no, la hipoteca, en este supuesto no se podría aplicar la regla general de la ejecución y proceder al lanzamiento sino que habría que respetarse la atribución del uso del inmueble en el proceso matrimonial por ser previa a la constitución de la hipoteca y pública (estar inscrita en registro público).

 

 

Reflexiones de una letrada

Lunes, 2 de Marzo de 2015

¿Desde qué momento se paga la pensión?.

Escribo este artículo breve sobre una pregunta que se escucha de modo reiterado en los despachos ¿desde qué momento tengo que pagar la pensión de alimentos si me la reclaman?. Pues la contestación la recoge el artículo 148 del Código Civil:  «La obligación de dar alimentos será exigible desde que los necesitare, para subsistir, la persona que tenga derecho a percibirlos, pero no se abonarán sino desde la fecha en que se interponga la demanda», Por tanto  se establece que esa obligación de pago de alimentos nace desde la fecha de la interposición de la demanda de reclamación. Lo que ocurre es que en ocasiones una resolución que obligue al pago de alimentos puede ser modificada por otra de instancias superiores y eso puede dar lugar a dudas al respecto de ese momento a tener en cuenta, por ejemplo en el caso que narro a continuación en un  proceso de modificación de medidas que incrementa el quantum de los alimentos respecto de la sentencia de divorcio,  el Juzgado en primera instancia desestima la demanda (es decir deja la pensión en la cuantía que estaba desde el divorcio y no la incrementa como solicitaba el demandante), la  Audiencia Provincial  estima el recurso  y concede los efectos desde la presentación de la demanda, posteriormente se recurre en casación y el Tribunal Supremo estima el recurso, surge entonces el debate de cual es el momento desde que nace la obligación para lo que es preciso diferenciar la primera resolución, que por ser primera fija la pensión alimenticia, y las posteriores que la modifiquen.

El artículo 148 es aplicable a la primera resolución, no a las demás.

… sólo la primera resolución que fije la pensión de alimentos podrá imponer el pago desde la fecha de interposición de la demanda. … porque hasta esa fecha no estaba determinada la obligación. En consecuencia, las restantes resoluciones serán eficaces desde que se dicte, porque solo entonces sustituyen a las dictadas antes.

 

Reflexiones de una letrada

Lunes, 26 de Enero de 2015

Pensión de alimentos en recurso de casación.

Una de las cuestiones que más debate provoncan en un proceso de ruptura es la determinación de la cuantía de la pensión de alimentos que un progenitor debe de pagar al otro para colaborar en el gasto derivado del sustento de sus hijos. En el caso de otros pronunciamientos que recoje una sentencia de divorcio o adopción de medidas paterno filiales, tales como la atribuanción de la custodia de los hijos  las partes pueden recurrir la resolución ante la Audiencia Provincial y en caso de nuevo desacuerdo hasta el Tribunal Supremo, sin embargo esto no es así en el supuesto de la referida cuantía de la pensión por cuanto que  la Sala del Tribunal Supremo no puede revisar el juicio de proporcionalidad del artículo 146 del CC aplicado por el tribunal menor, salvo que se haya vulnerado claramente el mismo o no se haya razonado la resolución de forma  lógica con arreglo a la regla del artículo citado, de modo que la fijación de la entidad económica de la pensión y la integración de los gastos que se incluyen en la misma, entra de lleno en el espacio de los pronunciamientos discrecionales, facultativos o de equidad, que constituye materia reservada al Tribunal de instancia.

Por tanto el  importe de la pensión de alimentos deriva de la acreditación en cada proceso de cuales son las atenciones de los menores  y cual  la capacidad económica del progenitor obligado al pago de la pensión y el hecho de recurrir en casación este pronunciamiento  exigiría una nueva valoración de los hechos probados que no procede en esta materia en el recurso de casación.

 

Reflexiones de una letrada

Viernes, 12 de Diciembre de 2014

Desequilibrio económico posterior a la ruptura.

La sentencia en base a la que escribo este artículo, dirime el debatre existente por la reclamación de una pensión compensatoria de una mujer a su ex esposo que con posterioridad al divorcio recibió una importante imdemnización por despido.

Teniendo en cuenta que el desequilibrio económico existente entre quienes fueron cónyuges  vendría provocado por el despido posterior el Tribunal considera que no ha lugar al reconocimiento de la pensión compensatoria porque el desequilibrio que da lugar a la pensión debe existir en el momento de la separación o del divorcio y los sucesos posteriores no pueden dar lugar al nacimiento de una pensión que no se acreditaba cuando ocurrió la crisis matrimonial.

Continua explicando el Tribunal en la sentencioa que a partir del proceso de divorcio o separación se desvinculan los patrimonios de uno y otro cónyuge a expensas de lo que resulte de la liquidación de la sociedad conyugal y, en su caso, de la modificación o extinción de las medidas que pudieran haberse acordado en el momento del divorcio y que  lo demás supone mantener tras la ruptura una vinculación económica entre cónyuges distinta de la que la ley autoriza, y, propiciar, en definitiva, una suerte de problemas añadidos y en ningún caso deseables.

Se declara por tanto como doctrina jurisprudencial que el desequilibrio que da lugar a la pensión compensatoria debe existir en el momento de la separación o del divorcio y los sucesos posteriores no pueden dar lugar al nacimiento de una pensión que no se acredita cuando ocurre la crisis matrimonial.

Reflexiones de una letrada

Lunes, 1 de Diciembre de 2014

El convenio que no se ratifica ante el Juez.

Una situación bastante frecuente es la que surge del debate  de la la validez y eficacia del Convenio Regulador que han suscrito las partes en documento privado regulando la pensión de alimentos durante un determinado período de tiempo y  modificando   las medidas que hasta ese momento están en vigor  y el cual  no está ratificado en el Juzgado.

El Tribunal Supremo em un supuesto en el que el objeto de la litis era precisamente ese debate,  dicta sentencia en la que afirma:

“…Este Convenio no fue ratificado en el Juzgado ni aprobado por resolución judicial, aunque es reconocido por las partes, sin perjuicio del distinto valor que le da cada una de ellas, además se reconoce por la propia parte demandante que no ha podido ser cumplido por D. Francisco , alegando el continuo deterioro económico.

hay que resolver el valor y la eficacia, que se ha de dar  al acuerdo o convenio firmado por las partes de 30 de abril de 2012, que como hemos puesto de manifiesto ha sido reconocido por ambas partes.

El artículo 1.225 del Código Civil dispone:

“Los contratantes pueden establecer los pactos, clausulas y condiciones que tengan por conveniente, siempre que no sean contrarias a las leyes, a la moral, ni al orden público”;

y el 1258 del mismo texto legal recoge:

 “Los contratos se perfeccionan por el mero consentimiento, y desde entonces obligan, no solo al cumplimiento de lo expresamente pactado, sino también todas las consecuencias que, según su naturaleza, sean conformes a la buena fe, al uso y a la ley”.

Sin olvidar el artículo 1278 del mismo Código que reza:

 “Los contratos serán obligatorios, cualquiera que sea la forma en que se haya celebrado, siempre que en e llos concurran las condiciones esenciales para su validez”.

Valorando todas las circunstancias obrantes en relación con el acuerdo alcanzado de fecha 30 de abril de 2012, es evidente que ambas partes prestaron su consentimiento al mismo y que le otorgaron un plazo de subsistencia hasta el mes de enero de 2014  y que ha de tener toda la validez y eficacia, tanto en la pensión alimenticia establecida, como en el periodo de validez del mismo, aunque no haya sido ratificada a presencia judicial, ni aprobado en sentencia, a tenor de los artículos 1254 y siguientes del Código Civil . Dicho lo anterior, y teniendo en cuenta que la pensión alimenticia en este acuerdo era de 750 € mensuales, volviendo tras esta fecha a la pensión de alimentos establecida en la sentencia de Modificación de Medidas, de 13 de diciembre de 2010 , aprobando el Convenio Regulador de 22 de junio de 2010 , autos nº 598/2010, en el que se acuerda la extinción de la pensión compensatoria, y elevar la pensión de alimentos a su hijo Oscar , a 1.250 € mensuales, que se ha de mantener durante el periodo previsto en el mismo convenio, y solo se podrá modificar si se acredita que posteriormente a esta fecha, enero de 2014, concurre una alteración sustancial de las circunstancias que existían al momento de acordarse la pensión, además de ser estable o duradero, con carácter de permanencia, y no meramente ocasional o coyuntural, e imprevista, o imprevisible.

Por tanto si de modo extrajudicial alcanzamos un acuerdo que se plasma en convenio regulador no ratificado judicialmente debemos de ser conscientes del alcance del mismo en tanto en cuanto es una manifestación de voluntad de las partes que va a regir su relación al respecto de las cuestiones que son objeto de ese contrato, sin perjuicio de que pueda ser modificado, al igual que lo pueden ser las medidas que se recogen en una sentencia judicial, en el supuesto de que se acredite que han cambiado las circunstancias que se tuvieron en cuenta en el momento en que se alcanzó el acuerdo o se dictó la resolución como dispone el artículo 775 de la L.E.C.

 

 

 

Reflexiones de una letrada