En muchísimas ocasiones a lo largo de estos dieciséis años de abogado escuche a clientes que en mi despacho me describían a la persona que hasta ese momento habían tenido a su lado. En cantidad de ocasiones reconozco haber hecho el comentario de que “solo me faltaba una bata blanca” porque en realidad, mas allá del problema jurídico que tienen estos clientes, no cabe duda de que antes que nada lo que necesitan es hablar….
Esa persona que tiende a agigantar los errores de los demás y a reducir los logros, esas personas que con sutiles bromas e ironías minan de modo continuo tu motivación, esas personas que tratan de reducir tu estima y tu valor para que sus figuras acomplejadas aumenten, esas que por la vía del insulto, del grito, del chantaje emocional o de la amenaza buscan conseguir poder y control sobre ti y sobre todo, están sin ningún tipo de duda maltratando, pero mas allá de que sea una realidad que eso es un maltrato, además esas personas son TÓXICAS porque hay personas que como el veneno son realmente tóxicas en nuestra vida y por tanto debemos de intentar aislarnos de ellas.
Este articulo lo escribo al hilo de otro que se publico en el periódico El Mundo y que describe lo que el psicólogo argentino Bernardo Stamateas tilda así lo cual desarrolla además en un libro del mismo titulo que a todos recomiendo.
Seguro que en alguna ocasion han tenido ustedes a su lado a una persona que potencia sus debilidades y les llena de frustraciones al punto de terminar con la confianza en uno mismo y aunque uno se proponga no dar ninguna credibilidad a esos comentarios ni sugerencias es verdaderamente complicado cuando eso se convierte en el día a día….
NO solo las personas pueden ser tóxicas, también las situaciones, y del mismo modo, aquellas que nos carguen de energía negativa tenemos que evitarlas, por ejemplo, el también psicólogo Juan Cruz avisa de que el aumento de estímulos negativos derivados de la crisis puede también modificar los estados emocionales de las personas, por eso también hay que intentar alejarse porque generan situaciones de miedo, frustración, ansiedad, y en definitiva un cuadro de estrés que intoxican a la persona a nivel emocional, bioquímico, físico y que es típico de sociedades malhumoradas….
DIcen los especialistas que no solo existe un tipo de personas tóxicas y hacen varios grupos que les transcribo:
Meteculpas….”tu me haces ser así” o ” tu me sacas de quicio” o ” tu no eres lo bastante buenas por eso yo soy así”.
Envidioso… Este calumnia frente al terceros para que tu no brilles, así intentara brillar el.
Descalificador…. Este intenta controlar la autoestima del otro hacernos sentir nada frente a los demás, así brilla el.
Agresivo verbal…. Los gritos, las contestaciones agresivas y fuera de lugar son sus armas para hacer a la otra persona sentirse incapaz, débil o insegura.
El psicópata…. Muestran en la calle una imagen que no se corresponde con su realidad o tu realidad que eres quien lo padece. Son resentidos. Amargados. Hablan mal de todo es mundo, nadie les puede sugerir nada porque no lo acepta ellos son casi perfectos, son incapaces de detectar el susfrimirnto ajeno.
El chismoso… Difunde de modo constante chisme sobre ti que además agranda para menoscabar tu imagen todo lo que este a su alance.
El quejoso…. Este es tóxico para el y para los demás se ata a su pasado y siempre a las dificultades es la personificación de la negatividad.
Espero que al leerlo no sean demasiados los que hayan visto a su pareja descrita en uno o varios grupos y deseo que en el cao de que alguno de los lectores se haya sentido identificado con alguna descripción ponga remedio a la situación porque ese es precisamente el primer paso, el reconocerse a uno mismo, no creo que se venga a este mundo para convertirse en el veneno de nadie y en ocasiones solo hay que ver la vida de cada uno, sus relaciones laborales, con sus hermanos y familiares, con amigos o mejor no tener amigos etc para deducir su nivel de toxicidad….