En la calle

Lo que Google sabe sobre ti


La noche del 7 de Noviembre del pasado año, la sede del Partido Demócrata supuraba un silencio asfixiante. Un frenético carrusel de gestos y miradas furtivas daba cuerda a un reloj helado. La imagen en directo de un Mr. Trump victorioso no era un delirio de Hollywood. Esta vez la bofetada era real. Y dolía.

Mientras los ojos Demócratas miraban sin observar la pantalla, sus mentes se entretenían situando a todos los implicados en la larga campaña en una vergonzosa sala de reconocimiento. Un escrutinio salvaje reconocería al culpable.

Lejos de allí, nuestro protagonista, Seth Stephens-Davidowitz, no cejaba en su empeño de resolver su debate interno entre el orgullo por un lado y la inquietud por el otro. La sucesión de acontecimientos le acababa de enseñar nuevamente que la gente miente en las encuestas. Una y otra vez.

Aunque, lo que todavía mantenía despierto a Stephens-Davidowitz no eran precisamente las consecuencias de un fenómeno bien conocido por los psicólogos: la deseabilidad social, es decir, la tendencia a responder en base a lo socialmente esperado o aceptado. Más bien, su insomnio era propio de alguien que no solo acababa de predecir un hecho histórico inverosímil, sino que además comenzaba a sostener, con firme adhesión, la perturbadora idea de que nuestros miedos y deseos más íntimos quizá no sean tan privados.

Pero, ¿es entonces Seth Stephens-Davidowitz un oráculo en pleno Siglo XXI?

Aún a riesgo de evaporar la magia de lo esotérico, la respuesta es más mundana. Seth es un Data Scientist, un especialista en el oro negro de nuestros días: la información. Durante sus estudios de Doctorado descubrió, casi por casualidad, una herramienta que desde entonces le ha obsesionado: Google Trends.

Google Trends, es una plataforma pública y gratuita que nos permite saber qué es lo que la gente busca en Internet. Para un ojo entrenado como el de Seth Stephens-Davidowitz, esta herramienta es un diamante. Gracias a ella consiguió predecir la victoria Trump pese a lo que auguraban las encuestas. ¿Cómo? Días antes de las elecciones, comprobó qué se estaba buscando en Internet en las ciudades con un 95% de población Afroamericana. Contrastó los datos con las búsquedas en elecciones pasadas y comprobó que la búsqueda de información sobre cómo y dónde votar había caído estrepitosamente. Sin el voto masivo de la comunidad Afroamericana, Hillary estaba perdida.

Cuatro años antes, Seth había atrapado el ojo público con la publicación de un polémico mapa. Registró dónde y con qué frecuencia se producían búsquedas en Google que contuviesen la palabra “nigger”. Este término es una forma peyorativa de referirse a una persona de color y actualmente está considerado como el término más ofensivo en Inglés.

Contrariamente a la percepción tradicional que defiende que el racismo en EEUU se concentra en el Sur, el mapa reflejaba una frecuencia inusitada de búsquedas en el Medio Oeste del país, particularmente, en el cinturón industrial que rodea los Grandes Lagos.

Tras pasar un tiempo en el desván mediático, el mapa volvió a atraer todos los focos durante las primarias del partido Republicano. En busca de respuestas sobre el origen del Tsunami Trump, se descubrió que el factor con una correlación más alta con el apoyo a su candidatura no era el desempleo, la religión, la propiedad de armas o la tasa de inmigración. Curiosamente, las áreas donde Trump estaba recogiendo más apoyos eran las que buscaban con más frecuencia la palabra “nigger” en Google.

A buen seguro, dado que la correlación es solo un síntoma de causación, el trabajo de Seth Stephens-Davidowitz no es suficiente para explicar un hecho tan complejo como el fenómeno Trump. No obstante, lo más perturbador de su trabajo con Google Trends es que le está permitiendo retirar el velo a creencias, deseos y prejuicios hasta ahora ceñidos al ámbito personal.

Seth defiende, por ejemplo, que pese a que las encuestas- e incluso los estados de Facebook- dicen que entre un 2 y un 3% de la población Americana es gay, el porcentaje real se acerca al 5%. Analizando las búsquedas de porno gay, descubrió que, a pesar de la creencia extendida de que en los Estados más conservadores la población homosexual es mucho menor, el interés por la temática resultó ser muy similar al de los Estados más tolerantes. Una consecuencia de sus datos parece clara: muchos hombres en EEUU, sobre todo en los Estados más conservadores, llevan su homosexualidad en secreto. No lo admiten en las encuestas ni en Facebook. En muchos casos, es posible que incluso estén casados con una mujer.

El trabajo de Seth Stephens‑Davidowitz revela éste y muchos otros datos incómodos. Y esto es solo el principio. Cada día, con nuestras búsquedas en Internet generamos más de un trillón de gigas de información. Cada vez más científicos abandonan sus laboratorios en la mejores Universidades para unirse a empresas como Google o Facebook. ¿La razón? Como dice el propio Seth, -“estoy convencido que las búsquedas en Google representan la colección de datos más importante que jamás se haya hecho sobre la mente humana”.

Un último dato, ¿saben cuál fue una de las búsquedas más populares en España en 2016?

Cómo ser donante de médula.

Gracias Pablo Ráez.

Foto : Tumblr
Fuente mapa: https://www.washingtonpost.com/news/wonk/wp/2015/04/28/the-most-racist-places-in-america-according-to-google/?utm_term=.f2740e08db40

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