En la calle

Un país en positivo


La 85º edición del Salón del Automóvil de Ginebra sirvió de escenario para la presentación de un producto único en el mundo: el primer superdeportivo capaz de incorporar el grafeno en su fabricación.  Aun siendo su principal reclamo, la presencia del llamado ‘material de dios’ en varios de sus componentes no es el único atractivo de este producto tan exclusivo. El GTA Spano dispone de una potencia de 925 CV y una aceleración de 0 a 100 Km/h en 2,9 segundos. Esto le permite alcanzar una velocidad punta superior a los 370 Km/h. Su precio de salida es de 703.575 €.

Una de las diferencias culturales más llamativas entre España y Canadá es la autoestima nacional. Mientras los datos del Reputation Institute (RI) certificaban que la España de 2014 era el país avanzado con la peor opinión de sí mismo, Canadá se situaba en el extremo opuesto, liderando la clasificación de países con mejor autoimagen justo por detrás de Australia.

Otro dato revelador es el desfase entre la imagen interna y externa que se tiene del país. España encabeza junto a Italia el lado negativo de la lista, es decir, somos percibidos desde fuera mucho mejor de lo que nos vemos nosotros.

Huelga decir que en Canadá el fenómeno es el contrario. Incluso siendo uno de los países con mejor reputación exterior, los Canadienses se ven a sí mismos mejor de lo que son percibidos en el exterior.

El prestigio interno de la Marca Canadá es patente en todo el país y muchas empresas no dudan en asociar su marca con la marca país en busca de sinergias. Por ejemplo, una de las mayores cadenas de supermercados, el Superstore, se denomina a sí mismo como “real Canadian Superstore”.

La suma de esta estima interna junto a la percepción-tanto interna como externa- de que Canadá tiene un alto nivel de desarrollo, una alta calidad de vida y unas instituciones fuertes explican por qué en los últimos años la Marca Canadá ha liderado hasta en 4 ocasiones la clasificación de los países con mejor reputación del mundo.

El impacto económico de esta percepción positiva no es baladí: influye en la capacidad tanto para atraer inversiones extranjeras como talento exterior, mejora las relaciones diplomáticas, aumenta las exportaciones e incrementa el turismo.

Pero quizás, una de las más valiosas enseñanzas del ejemplo Canadiense es su presencia en el Olimpo a pesar de no ser un país perfecto. Al igual que Suecia, Suiza, Noruega o Australia, Canadá es un gran país a pesar de sus puntos débiles. Apoyándose en la sublime capacidad Norteamericana para el marketing, el país consigue exportar de forma exitosa sus numerosas virtudes como nación.

España también tiene defectos, algunos muy infaustos: una insultante tasa de paro, especialmente juvenil, una lista de casos de corrupción demasiado extensa o una tasa de abandono escolar inaceptable, entre otros.

No obstante, sin cejar en el empeño de seguir construyendo un país mejor, ya es hora de enseñar al mundo nuestras virtudes. Llegó el momento de contarle al mundo que somos algo más que sol, playa, toros y fútbol. No seamos tímidos en afirmar que salvo Corea del Sur, no hay prácticamente país que se haya transformado tan rápido como lo hizo España en las últimas décadas del siglo pasado.

No nos creamos la ignominia de ser catalogados como vagos o incapaces. España cuenta con la ciudad del mundo con más estrellas Michelin por habitante-San Sebastián-, Fuentes de Andalucía (Sevilla) es líder mundial en energía termosolar y Grifols, una empresa de Parets del Vallès (Barcelona), es líder en el mercado mundial de hemoderivados (productos derivados de la sangre) por poner solo unos ejemplos.

Puede que nuestro sistema educativo no sea el mejor del mundo pero produce profesionales que son admirados en el exterior por su actitud, ética de trabajo, capacidad técnica y flexibilidad. Puede que no fundemos multinacionales en un garaje pero lo hacemos en sitios como una sastrería en A Coruña. Puede que nos cueste ponernos de acuerdo pero cuando lo hacemos somos capaces de mantener uno de los mejores-y sobre todo más justos- sistemas sanitarios del mundo.

Por cierto y para concluir, el GTA Spano no se fabrica en Maranello o en Wolfsburgo. Tampoco en Ontario o Detroit. El primer superdeportivo del mundo con grafeno es español.

Fuente foto: http://www.spaniagta.com/es/gta-spano-history

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