24 24Etc/GMT-1 marzo 24Etc/GMT-1 2016
por Fernando Franjo
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Escapada a Gijón: El Café Dindurra

Volvamos a España. Una escapada rápida nos permitirá llegar a Gijón. Visitantes y autóctonos coinciden en que recalar en la ciudad y no hacer un alto en el Dindurra, en este rincón privilegiado de la calle Begoña, es algo imperdonable. Es cierto. Abierto en el último año del siglo XIX por Manuel Sánchez Dindurra, en un edificio alzado en 1889 y junto al teatro que también llevaba su nombre,  iza la bandera de ser el más antiguo de la ciudad, y muy recientemente escapó a su cierre definitivo al ser retomado por el grupo empresarial Gavia que lo ha mantenido y reconvertido dentro de su más pura esencia y del legado empresarial de la ciudad asturiana.

En la primera mitad del siglo XX vivió sus décadas de esplendor  y sólo el estallido de la Guerra Civil, en 1936, provocaría la incautación del teatro por el denominado Control de Espectáculos Públicos, si bien continuaría con actividad hasta octubre de 1937, momento en el que un bombardeo lo reduciría a un conjunto de escombros. A principios de los años cuarenta, el arquitecto Manuel del Busto se encargará de reconstruir el Dindurra y será precisamente en esta época en la de su diseño surge una mezcla de estilos entre el art nouveau y el renovado aspecto interior que se muestra especialmente en las columnas semejantes a las construidas por el mítico Johnson Wax Building, original del arquitecto norteamericano Frank Lloyd Wright. A partir de esta remodelación empieza una especie de entreacto en el Café Dindurra.

Con el paso de los años, el local interior, que sigue comunicado por medio de unaDSC02460 puerta al Teatro Jovellanos, ha sido un importante foro de reunión para profesionales de la escena y está precedido de una imponente terraza que le sirve de antesala urbana y ocupa un lugar ineludible en el Gijón actual como punto habitual de reunión, por sus pinchos y sus partidas de ajedrez. Por cierto, desde hace más de medio siglo también se ha convertido en una especie de sede oficiosa del Sporting.DSC02477

En una mesa del Dindurra no es difícil ver a varias generaciones de una misma familia. El local sigue manteniéndose como el café de siempre para los gijoneses. La enorme planta baja presenta una puesta en escena idónea para el nostálgico, con fotos antiguas de la ciudad que ilustran las paredes y mesas de mármol y madera. DSC02490

20 20Etc/GMT-1 marzo 20Etc/GMT-1 2016
por Fernando Franjo
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Gehanowska. Primera etapa en Cracovia

 

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Viajamos a Cracovia. Uno de los locales más emblemáticos es el llamado Gehanowska, por su relación con la familia de orfebres Gehanów que abren la casa en el siglo XVI, aunque ha pasado por sucesivas manos hsta la actualidad.  La mayor parte de la sección transversal del edificio son sus bodegas medievales bajo la plaza del mercado de la ciudad, que puede verse desde los enormes ventanales que se abren en el elegante Café situado en la planta baja del edificio, un notable punto de encuentro en Cracovia. Buen café y excelentes desayunos.

 

 

 

http://www.gehanowska.pl/

 

 

 

 

7 07Etc/GMT-1 marzo 07Etc/GMT-1 2016
por Fernando Franjo
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En Polonia. Hotel Bristol de Varsovia

Desde su inauguración el 16 de noviembre de 1901, el Hotel Bristol se convirtió instantáneamente en un lugar emblemático de la ciudad debido a su característica silueta y a su impresionante decoración de estilo Art Nouveau.

Cabe destacar que uno de sus propietarios iniciales fue Ignacy Jan Paderewski, el célebre compositor, y posteriormente primer ministro de Polonia. En pocos años, el hotel se convirtió en el destino elegido por estadistas, artistas y más. Los compositores Edward Grieg y Richard Strauss, el cantante Enrico Caruso, la física Marie Curie-Sklodowska, son solo algunos de los huéspedes ilustres que se han alojado en el hotel. En aquella época se celebraban fiestas de la alta sociedad, que dieron lugar al Baile de Año Nuevo en 1907, una tradición que llega hasta nuestros días.bristol1

En febrero de 1919, el edificio adoptó un rol político, cuando Paderewski inauguró el primer Parlamento polaco soberano desde el siglo XVIII, con Jozef Pilsudksi como jefe de Estado, en el Hotel Bristol. Las históricas primeras sesiones del gobierno tuvieron lugar en el interior del hotel. Más tarde, entre 1928 y 1931, se llevó a cabo la primera restauración del edificio, en la que el hotel adoptó sus característicos detalles Art Deco.

El hotel sobrevivió a las dos Guerras Mundiales, siendo una de los pocas estructuras dañadas de la ciudad que se mantuvo en pie. En 1952, la Agencia de Turismo del Estado, Orbis, se hizo cargo del edificio y lo transformó en un hotel para huéspedes internacionales, modificando su interior para reflejar la posición política de la nueva república del pueblo de Polonia.

En la década de 1970, el estado del hotel se había deteriorado. Se propusieron planes de renovación que nunca se llevaron a cabo y, en noviembre de 1981, justo 80 años después de su apertura, el hotel cerró sus puertas.

Diez años más tarde, en 1991, y en un estado ruinoso, el hotel fue adquirido por Forte, que firmó un acuerdo conjunto con Orbis, otorgando a la empresa el 55% de la propiedad y un contrato de gestión. Poco a poco, Forte comenzó la renovación que llevó al hotel a su antiguo esplendor.

El 5 de diciembre de 1992, el Hotel Bristol de cinco estrellas volvió a la actividad. La primera ministra británica Margaret Thatcher cortó la cinta de inauguración el 17 de abril de 1993, cuando se alojó en la suite Paderewski recién renovada. De nuevo, el edificio se convirtió en el hotel más hermoso de Varsovia, atrayendo a personalidades como la reina Isabel II de Inglaterra, su santidad el papa, el Dalai Lama, Marlene Dietrich o Woody Allen.

Cinco años más tarde, el 24 de septiembre de 1998, el Hotel Bristol entró en una nueva época al pasar a formar parte de Le Méridien antes de unirse a Starwood Hotels & Resorts Luxury Collection en 2013

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Desde su inauguración el 16 de noviembre de 1901, el Hotel Bristol se convirtió instantáneamente en un lugar emblemático de la ciudad debido a su característica silueta y a su impresionante decoración de estilo Art Nouveau.

Cabe destacar que uno de sus propietarios iniciales fue Ignacy Jan Paderewski, el célebre compositor, y posteriormente primer ministro de Polonia. En pocos años, el hotel se convirtió en el destino elegido por estadistas, artistas y más. Los compositores Edward Grieg y Richard Strauss, el cantante Enrico Caruso, la física Marie Curie-Sklodowska, son solo algunos de los huéspedes ilustres que se han alojado en el hotel. En aquella época se celebraban fiestas de la alta sociedad, que dieron lugar al Baile de Año Nuevo en 1907, una tradición que llega hasta nuestros días.

En febrero de 1919, el edificio adoptó un rol político, cuando Paderewski inauguró el primer Parlamento polaco soberano desde el siglo XVIII, con Jozef Pilsudksi como jefe de Estado, en el Hotel Bristol. Las históricas primeras sesiones del gobierno tuvieron lugar en el interior del hotel. Más tarde, entre 1928 y 1931, se llevó a cabo la primera restauración del edificio, en la que el hotel adoptó sus característicos detalles Art Deco.

El hotel sobrevivió a las dos Guerras Mundiales, siendo una de los pocas estructuras dañadas de la ciudad que se mantuvo en pie. En 1952, la Agencia de Turismo del Estado, Orbis, se hizo cargo del edificio y lo transformó en un hotel para huéspedes internacionales, modificando su interior para reflejar la posición política de la nueva república del pueblo de Polonia.

En la década de 1970, el estado del hotel se había deteriorado. Se propusieron planes de renovación que nunca se llevaron a cabo y, en noviembre de 1981, justo 80 años después de su apertura, el hotel cerró sus puertas.

Diez años más tarde, en 1991, y en un estado ruinoso, el hotel fue adquirido por Forte, que firmó un acuerdo conjunto con Orbis, otorgando a la empresa el 55% de la propiedad y un contrato de gestión. Poco a poco, Forte comenzó la renovación que llevó al hotel a su antiguo esplendor.

El 5 de diciembre de 1992, el Hotel Bristol de cinco estrellas volvió a la actividad. La primera ministra británica Margaret Thatcher cortó la cinta de inauguración el 17 de abril de 1993, cuando se alojó en la suite Paderewski recién renovada. De nuevo, el edificio se convirtió en el hotel más hermoso de Varsovia, atrayendo a personalidades como la reina Isabel II de Inglaterra, su santidad el papa, el Dalai Lama, Marlene Dietrich o Woody Allen.

Cinco años más tarde, el 24 de septiembre de 1998, el Hotel Bristol entró en una nueva época al pasar a formar parte de Le Méridien antes de unirse a Starwood Hotels & Resorts Luxury Collection en 2013

 

22 22Etc/GMT-1 octubre 22Etc/GMT-1 2015
por Fernando Franjo
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Ciento veinte años en el Café de Levante de Zaragoza

 

interior actual Levante fachada actual Levante Pta carmen altaEs una de las visitas ineludibles al llegar a Zaragoza.  Inaugurado en la Puerta del Carmen en 1895 por un emprendedor hombre de negocios, Agustín Charles, el local ha vivido una trayectoria azarosa que le ha llevado a contar con tres ubicaciones diferentes. Las crónicas dicen que, en un primer momento, nació como un negocio de ultramarinos en cuya trastienda se celebraban tertulias y reuniones, pero, con el tiempo, aquel modesto establecimiento no tardó en convertirse en un café que se comunicaba con la tienda y su nombre vino dado por su situación en una zona de paso y junto a la carretera que daba acceso a la ciudad desde Valencia. El café, siempre regido por la misma familia, que en este momento lo hace en su cuarta generación, permaneció en su primer emplazamiento hasta noviembre de 1926, momento en el que el Ayuntamiento decidió comprar toda la finca por 55.000 pesetas para remodelar la zona y construir una plaza.

Charles veía como era desalojado, pero no cejó en su empeño y un año después, el café retoma su actividad y abre sus puertas en el Paseo de Pamplona. En 1930 Charles fallece y el café queda en manos de su hija Rosario, que no tardaría en contraer matrimonio con uno de los camareros del café, Félix Blázquez ,cuyo apellido perdura a día de hoy, ya en la cuarta generación familiar. El Levante ya había comenzado a formar parte de la sociedad zaragozana como un auténtico centro de reunión de la ciudad y permaneció en esta segunda ubicación, en régimen de alquiler, casi 50 años. Pero un nuevo cambio comenzó a gestarse en 1965, cuando la propietaria del local vende la finca. La familia es indemnizada y tras cerrar de nuevo sus puertas en 1976, un año más tarde el Levante reabre e inicia un nuevo camino con Carlos Blázquez al frente, padre de los actuales propietarios, Óscar y su esposa Sonia, que mantienen la esencia del antiguo café en pleno siglo XXI..

 

 

6 06Etc/GMT-1 octubre 06Etc/GMT-1 2015
por Fernando Franjo
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La Scuderia de Bolonia.

 

IMG_8107En pleno centro de la zona universitaria, en la piazza Verdi de Bologna, y frente al famoso teatro Communale, encontramos La Scudería. Este café restaurante está ubicado en el antiguo palacio de Bentivoglio iniciado a mediados del siglo XV, para completar su residencia. Pocos años después, en 1507, él tuvo que abandonar la ciudad a consecuencia de una revuelta popular que provocó enormes destrozos en la zona histórica de la ciudad. L Scudería es el edificio restante tras la restauración del viejo palacio.  En su fachada puede verse una pintura al fresco de Giovan Francesco Spini. La Pietá (1698).

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25 25Etc/GMT-1 julio 25Etc/GMT-1 2015
por Fernando Franjo
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A Brasileira en Coimbra

Otro de los ejemplos más emblemáticos y no siempre bien reconocidos de la Ruta Cafetera de la Península Ibérica es A Brasileira de Coimbra. Situado en la céntrica Rúa Ferreira Borges, en plena Baixa, fue fundado por Adriano Telles en 1928. El propietario que había creado la más conocida red de venda de puntos de café, las famosas breasileiras (primero la casa madre, en Porto en 1903 y posteriormente la abierta en el Chiado lisboeta en 1905) emigró a Brasil, también instaló uno de sus establecimientos en Coimbra en el que se reunieron personalidades como Zeca Afonso, Miguel Torga o Antonio Arnaut.

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El café cerraría sus puertas en 1995 y tras unas décadas convertido en una tienda de confección, en 2012 y de mano de Lucio Borges se reabriría convertido en una moderna pastelería.

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12 12Etc/GMT-1 febrero 12Etc/GMT-1 2015
por Fernando Franjo
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El Lavenna, uno de los otros atractivos de Venecia

 

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Desde el año 1750, el Café Lavenna es uno de los testigos directos del día a día de la Plaza de San Marcos de Venecia. Situado frente a la Torre del’ Orloggio, ha sido punto de encuentro de huéspedes ilustres que no han querido perderse esta cita con la vida social y cultural de la ciudad.

El café fue denominado inicialmente Reina de Hungría, en un momento en el que el país estaba bajo el imperio austro húngaro.  Posteriormente, pasa a llamarse Orso Coronato con motivo de la pintoresca insignia de su fachada.        En aquel momento, era un puinto de encuentro de una clientela preferentemente internacional GFabriele DÁnnuncio, Aldo Rava, o Wagner, tanto es así que en local se conserva hoy en día la silla y la mesa que el músico ocupaba casi a diario. Con él frecuentaba el Lavenna en ocasiones Franz Listz.

 

 

 

italia 20-27 abril 325Entre la clientela preferentemente internacional, con el paso de los años, se hicieron incondicionales de este café otros músicos como Arthur Rubinstein, Mstislav Rostropovich, Karl Börm o escritores como Saviano o Alberto Moravia, entre muchos otros.

En 1860, Carlo Lavena se hizo con la gestión del local, que adquirió todavía más prestigio que anteriormente. Él cambio el nombre pero conservó su arquitectura y sus ambientes. En este momento es uno de los Cafés más emblemáticos del mundo.

 

11 11Etc/GMT-1 febrero 11Etc/GMT-1 2015
por Fernando Franjo
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El desaparecido Café Español de Toledo

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Eran las siete de la tarde del sábado 20 de febrero de 1909 cuando daba comienzo la inauguración oficial del café “El Español” en la Plaza de Zocodover de Toledo, esquina calle Comercio. Una muchedumbre abarrotaba el local en aquella tarde del sábado de Carnaval deseosa de contemplar una obra que había despertado gran expectación en la ciudad.

Se situó en un bello edificio, construido en 1907 por obra del arquitecto Ezequiel Martín, con adornos de estilo plateresco y miradores con predominio del metal y las cristaleras. Un lujoso salón, adornado con preciosas pinturas en el techo obra del afamado pintor local José Vera (ayudado por su hijo Enrique Vera y por el también pintor Sr. Barajas) se abría ante los ojos de la estupefacta clientela, que degustaba de paso los habanos y licores con que el dueño, D. Ramón Gálvez Medina, agasajaba a los presentes. En un lugar destacado, el pianista Antonio Medina amenizaba la velada dando un toque de distinción al evento.

La prensa local, se hizo eco del acontecimiento tanto en la víspera como en los días sucesivos. Allí comenzó a utilizarse la cafetera express y los periódicos locales colgaban de sus cristaleras así como los números premiados de la lotería.

Tras los años de esplendor anteriores a la Guerra Civil, el Café Español vivió sus días más duros en 1936. Forzado sus cierres y saqueado su interior por los milicianos, sus sillas de época sirvieron a éstos como asiento desde donde disparaban al Alcázar parapetados tras sacos terreros. Su claro sabor costumbrista no pasó desapercibido a Luís Buñuel, que le sacó mucho partido en 1969 en el rodaje de Tristana. Sin embargo, hubo un pequeño problema: sus techos demasiado bajos no permitían planos del gusto del cineasta y el Café Español hubo de ser recreado en un estudio por el prestigioso decorador Alarcón. De este modo, las escenas del interior del café se convirtieron en las únicas de toda la película rodadas en un lugar no original. Sin embargo, el exterior del café sí apareció en la película perfectamente ambientado:

Pero desgraciadamente en 1982 el Café Español sucumbió a más de siete décadas de historia y terminó sus días reconvertido en oficinas de la Caja Rural (actualmente Banco Sabadell), actividad que hoy mantiene y donde aún pueden admirarse sus pinturas en el techo y sus elegantes columnas metálicas.

22 22Etc/GMT-1 enero 22Etc/GMT-1 2015
por Fernando Franjo
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A Brasileira de Porto, una escala muchas veces olvidada

A la llegada a Porto parece que todo está escrito para los amantes de los locales cafeteros. El reconocimiento del Café Majestic sobrepasa las fronteras desde hace décadas. Pero es preciso recordar aquí lo que fue el germen de la aventura de A Brasileira. El establecimento fue fundado por Adriano Telles, farmacéutico do Porto, que, abrió en Porto la casa madre de lo que luego sería su imperio de A Brasileira.  Tras su emigración a Brasil, decidió dedicarse al negocio del  café y a su regreso a Porto instaló un tostadero, inaugurado el 4 de Maio de 1903, para servir café à chávena. En ese momento el hábito de tomar café en establecimientos públicos era inusual y Telles ofreció durante los primeros años de “A Brasileira”, el denominado café à chávena de graça npara todos aquellos clientes que adquiriesen un saco de café. El empresario mandó pintar en diversos puntos de la ciudad el slogan que se haría famoso: : O melhor café é o d’A Brasileira.

De acuerdo con un proyBra1 bra3ecto do arquitecto Francisco de Oliveira Ferreira, A Brasileira tiene una fachada preciosista dotada con un magnífico parasol de hierro y vidrio, que atisba formas modernistas. El interior es deslumbrante y sobresalen las molduras los cristales y el mobiliario de cuero. La sala pequeña sala pequeña fue separada del local primitivo y actualmente está explotada por la multinacional Caffè di Roma. El espacio restante estuvo cerrado durante años y ahora ha abierto como restaurante.

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