30 abril, 2016
por Lito Vila Baleato
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¿Quién quiere volver a un país así?

Desde que en mi último post Julio Iglesias cantase que la vida seguía igual tras la investidura fallida de Sánchez, nuestro país ha seguido la previsible deriva que lo lleva a las nuevas elecciones del 26J y yo sigo sin entender de la misa la media. as paisaxes non se comen

Tal vez el hecho de levantarse cada día a las seis y pico de la mañana para currar (¡bendito privilegio!) en un país gobernado razonablemente bien por una gran coalición (receptor recientemente de casi un millón de refugiados y con una tasa de paro que ronda el 6%) no ayude demasiado a comprender el devenir de nuestro país.

Con Rajoy limitado al papel de don Tancredo, hemos visto cerca de la Presidencia a Pedro Sánchez, cuya lista en Madrid consiguió 6 de 36 escaños como cuarta fuerza política por detrás de PP, Podemos y Ciudadanos. Pablo Iglesias pasó de comunicarle al Rey que debía asumir la vicepresidencia del gobierno a ser el primer político en nuestro país que dimitía de un cargo antes de ostentarlo. Quien sí renunció por sus contradictorias respuestas tras el escándalo de los Panama Papers fue el Ministro Soria, mientras que el nombre del autodefinido sindicato contra la corrupción “Manos limpias” se convirtió en el colmo de la ironía.

Muerto el bipartidismo en el Parlamento, el Atlético de Simeone se empeña en acabar también con las dos Españas de Madrid y Barça, mientras algunos de sus futbolistas (mención especial a Dani Alves) dan en las redes sociales el perfecto contraejemplo a los miles de críos que les siguen.

Aunque nuestra sociedad enveceje a pasos acelerados, nuestros jóvenes siguen emigrando, los escándalos de corrupción se suceden y el paro sigue aumentando (nuevo récord de cinco años y medio con una tasa de desempleo superior al 20%), se celebra que estamos un poquito más cerca de la doble final española en la Champions y en la Europa League.

Mucho te tiene que tirar esa tierra para que tengas tantas ganas de volver a un país así” me decía hace unos días una compañera alemana. “No sabes bien cuánto” le respondí yo.

12 marzo, 2016
por Lito Vila Baleato
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Investidura nivel Sálvame

Aunque yo (lamentablemente) no pago impuestos en España, reconozco que también me indignó ver  el espectáculo en que se convirtió por momentos el debate de (no) investidura de la semana pasada. Incluso, puntualmente, me pregunté si se trataba de “El Club de la comedia“ y si el siguiente en intervenir sería Leo Harlem. la vida sigue igual

Lejos de escandalizarme por un morreo prefabricado o el ofrecimiento celestinesco de su despacho con fines amatorios, lo que de verdad me sonrojó de Iglesias fue la rapidez con la que pasó de cargar contra el PSOE haciendo referencia a la cal viva a ofrecer en apenas horas a Sánchez “el pacto del beso“. Imagino que estas contradicciones son gajes de la memoria selectiva; compartida por aquellos que piden a los familiares de las víctimas de ETA olvidar el pasado de Otegi mientras ellos no se cansan de recordar la tragedia de una guerra civil que ni su generación ni la de sus padres vivió en primera persona.

Ante tales paradojas, ya no parece tan raro que quien puede transmutar de comunista a socialdemócrata en unos meses, también pase en apenas un par de días de hacer un comentario envenenado sobre el abrigo de una periodista a enfundarse un esmóquin para ir a los Goya.

Más allá de la moda, rastas o coletas, yo repito que había entendido el acercamiento de la clase política a la gente de la calle de otra forma. Será que yo soy de esos raros que entiende la identificación con nuestros representantes a través del mensaje, más allá de una  corbata o una camisa sin planchar por fuera del pantalón.

Además, y aunque me considero defensor del uso productivo de las redes sociales, me pregunto si es de recibo que muchos diputados comenten en Twitter las intervenciones de otros parlamentarios en tiempo real. Quizás sea deformación profesional, pero me parece cuando menos discutible este uso de unos dispositivos que no permitimos en nuestras clases cuando alguien (profesor o alumn@) se dirige al resto del grupo.

Ante este percal, todo parece oler a nuevas elecciones. Para que Iglesias (Julio, no Pablo 😉 no pueda poner la banda sonora a esta película con su “La vida sigue igual”, serían necesarios notables cambios. No son pocos los que piensan que Rajoy podría dar un golpe de efecto a toda esta situación cediendo el testigo y permitiendo a España tener un gobierno estable. Seguro es que, al margen de todos los escándalos de corrupción en el PP, la Historia tendrá que reconocerle a Mariano que fue él el Presidente que evitó al país, cuando su suerte pendía de un hilo, la caída al precipicio del rescate.

Lo realmente extraordinario sería que mañana, tras ese encuentro que tiene Rajoy con Alberto N. Feijóo, cambiásemos “Sálvame” por “Sorpresa, sorpresa”.

2 febrero, 2016
por Lito Vila Baleato
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¿Ya no (re)conozco mi propio país?

Quizás es que llevo demasiado tiempo viviendo fuera; tal vez es que nunca lo he conocido realmente; pero lo cierto es que en las últimas semanas me he preguntado varias veces si mi país todavía se corresponde con aquel al que yo, sin perder mi espíritu crítico, tanto anhelo volver.entendiendo_espana

Con el país en su situación actual, no puedo comprender eternas discusiones como la que tuvo lugar a principios de año sobre el paradójico intento de celebrar de modo laico las cabalgatas de Reyes (algo que mi profe de Literatura calificaría de perfecto oxímoron). Aunque todavía no he comprendido por qué nuestro alcalde Noriega no asiste a la Ofrenda al Apóstol o “exilia” al Belén del Obradoiro pero sí festeja la llegada de los tres magos que llegan a adorar a Jesús recién nacido, me parece absurdo perder tanto tiempo y esfuerzo en discusiones estériles mientras nuestro país y nuestros ayuntamientos continúan sin resolver sus verdaderos problemas.

De los resultados electorales del 20D no sé si me sorprenden más los cinco millones de españoles que votan al (¿ex?)comunista bolivariano Pablo Iglesias (a quien le ha faltado tiempo para actuar de modo diferente a lo prometido en campaña, precisamente aquello que él tanto ha criticado) o que el PP haya ganado una vez más holgadamente en la Comunidad Valenciana.

Desde Alemania, donde vivo en primera persona el éxito de una Große Koalition (que cuando menos nos da una lección de unidad y cómo tirar juntos del carro común) me pregunto quién terminará gobernando en España ante el panorama actual, todavía con el esperpento catalán fresco en la memoria y la investidura de un President que no iba en ninguna lista tras la dimisión de Artur Mas.

Finalmente, y como docente, me pregunto los métodos que usará nuestro profesorado para motivar a su alumnado cuando los mejores expedientes tienen que abandonar el país mientras sinvergüenzas como el Pequeño Nicolás ganan 3.000 euros semanales en un reality televisivo.

Mientras en España todavía tenemos una tasa de paro del 21%, los inmigrantes siguen muriendo en nuestras costas, los jóvenes continúan haciendo sus maletas para emigrar y algunos corruptos se las arreglan para eludir impunemente la justicia, se sigue divagando sobre la presencia de un bebé en el Congreso o las rastas de un diputado.

Yo, que pienso que al buen gobernante no lo hacen ni las corbatas ni las boinas, sigo creyendo más en el trabajo conjunto y en aquellas personas con voluntad de mejorar nuestra sociedad, independientemente de que se peinen con gomina, laca o cola de caballo. Si alguien quiere y me puede explicar todo este percal, yo, con toda mi buena voluntad, soy todo oídos…

18 diciembre, 2015
por Lito Vila Baleato
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Andrés de Vicente Presidente

Es muy probable que la actuación de Andrés de Vicente sea simplemente el acto de un trastornado, un caso aislado que no deberpintadas_fachada_ppíamos extrapolar más allá de un hecho puntual de violencia brutal y gratuita. Erradicar un problema individual así no sería complicado, pero lo que a mí realmente me parece preocupante es la reacción de una parte de la sociedad a la agresión: Mensajes de apoyo en la red, pintadas en las paredes, gritos de “valiente” y otros vítores a este energúmeno en el momento de su detención.

Quizás no debiera sorprendernos que se haya llegado a este extremo, cuando la violencia verbal, los comentarios discriminatorios, machistas y xenófobos están a la orden del día ya no sólo en la calle, sino incluso en la red entre representantes públicos de diferentes formaciones políticas. Los aberrantes insultos a quienes no comparten opinión sobre la discusión secesionista en Cataluña (o Galicia) o sobre instituciones como la Monarquía, la Iglesia o el Ejército no dan muestras de ese nivel de educación del que nuestra sociedad tanto presume. Soy consciente de que esta actitud beligerante no es una patente patria; aquí en Alemania la llegada de refugiados también produce comentarios similares y sólo tenemos que escuchar a seguidores de Le Pen o a Donald Trump para comprobar que la estupidez humana no conoce fronteras.

Hay que reconocer que aunque no llegasen a las manos, los candidatos a la Presidencia del Gobierno tampoco han predicado con el ejemplo en la campaña más sucia de nuestra joven democracia. Seguro que estos días no faltará el chascarrillo de que Capi de Vicente vengó a su primo del cachete que Mariano le dio a su hijo días antes en un programa de radio. Justificar o argumentar con que estas agresiones son una evidente muestra de la tensión social acumulada por la corrupción o la violencia por parte de la clase política sería la triste evidencia de que hemos dejado de creer en la justicia y en la democracia.

Ante este percal yo me pregunto si todavía conozco un país donde, segun las encuestas, más de 4 millones de españoles desearían como Presidente a un Pablo Iglesias que hace un par de telediarios (La Tuerka, noviembre de 2012) decía sin ambages que “el derecho a portar armas es una de las bases de la democracia” y , cuando todavía se autodefinía como comunista, enaltecía “emocionado”la figura de Hugo Chávez.

Ojalá el próximo domingo tengamos el buen criterio de elegir a aquellos que realmente sean capaces de hacer de nuestro país un lugar mejor, porque eso significará que los emigrantes tendremos más posibilidades de volver a nuestro país de modo definitivo y no solo como El Almendro, por Navidad.

#queremosvolver

2 diciembre, 2015
por Lito Vila Baleato
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Voto emigrante, voto importante

Cuando faltan poco más de dos semanas para las próximas elecciones generales del 20-D me gustaría celebrar que por psi si pero a xente vaiserimera vez percibo que los candidatos a la Presidencia del Gobierno parecen considerar seriamente el tema de la emigración (juvenil) como motivo de preocupación. Me alegro de que las diferentes formaciones contemplen en sus programas medidas que (por lo menos en la teoría) deberían contribuir a detener esa sangría que implica este éxodo de toda una generación que está pagando la cuenta de un banquete en el que fueron otros los que se pusieron las botas.

Espero y confío que estos esfuerzos (gobierne quien gobierne) no se limiten a recuperar a los imprescindibles investigadores que han tenido que buscar en el extranjero las becas y puestos de trabajo que se les negaban en su país, sino también a lograr que tod@s aquell@s que lo deseen puedan volver a su país enriqueciéndolo con todo lo positivo que han aprendido en su experiencia en el extranjero. Quiero pensar que no solo seremos capaces de contribuir a una gran renovación de muchos aspectos en el mercado laboral y la forma de trabajar en España, sino a ampliar las miras y horizontes de una sociedad que en tantas ocasiones parece preocuparse demasiado de su propio ombligo.

El hecho de que últimamente sean más los usuari@s que se despiden de grupos como Españoles (Gallegos) enAlemania (Suiza) en las redes sociales porque vuelven a casa nos da cierta esperanza, aunque bien es cierto que hay quien dice que cuanto mayor sea el grado de formación, más difícil se antoja ese ansiado regreso. Sería también un error obviar que, al mismo tiempo, siguen llegando nuev@s emigrantes porque no encuentran opciones en su entorno.

El voto emigrante cobra en esa ocasión si cabe más importancia, y no únicamente porque cada vez somos más l@s que estamos fuera ansiando regresar, sino que porque tod@s nosotr@s tenemos padres y madres, herman@s, abuel@s, tí@s, prim@s y amig@s con derecho a voto que están deseando tanto como nosotr@s que podamos volver a su lado.

Que nadie nos olvide porque… #queremosvolver

27 octubre, 2015
por Lito Vila Baleato
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No es un anuncio de Ikea

A pesar del volumen de trabajo, el pasado verano me propuse escribir por lo menos un post cada mes, por aquello de que este blog perdería su razón de ser si no describiera mi perspectiva de la actualidad desde mi “exilio laboral” con cierta regularidad. bienvenido a la republica

En las últimas semanas me abstuve de participar en el debate sobre la coreografía de nuestra vicepresenta en un plató de televisión, no comenté la implementación del ciclo de Formación Profesional sobre Tauromaquia y tampoco expresé mi opinión sobre el mayúsculo escándalo de Volkswagen, aunque reconozco que recordé más de una vez a Juan Moreno.

Si no fuera tan repetitivo, quizás también hubiese comentado lo curioso que resulta ver cada año que el 12 de octubre provoca en España reacciones diametralmente opuestas a las que aquí se producen cada 3 de octubre, festividad de la unidad alemana y que este curso ha recibido especial atención mediática por tratarse de su 25 aniversario.

Sobre las elecciones catalanas y sus resultados seguramente podría haber escrito varias entradas, pero ahora todo resulta ya obsoleto. Estos días, en lugar de hablar sobre el descenso del número de escaños de CiU y ERC el 27-S, de que el 52% de electores vota a partidos que no defienden la independencia de Cataluña, de la operación policial contra la (supuesta) corrupción del clan Puyol o del famoso 3% de las comisiones, imagino que al hablar de Cataluña el único tema será ya la propuesta formal secesionista por parte de JxSí y CUP.

Al espectáculo esperéntico que en ocasiones presentaba el Telediario, parece haber llegado ya el spot publicitario de Ikea: Bienvenido a la República Independiente de mi casa.

Realmente, no es sorprendente que más de uno quiera cambiar de canal…

13 septiembre, 2015
por Lito Vila Baleato
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Angela Merkel: busca las 7 diferencias

Estoy de nuevo en casa, después de pasar el fin de semana en Dortmund, adonde llegaron el pasado viernes 900 nuevos refugiados (10.000 en la última semana) que el sábado agradecían al pueblo alemán su solidaridad cantando y bailando en la zona peatonal mientras ondeaban banderas sirias y germanas. Los numerosos viandantes les sonreían y aplaudían ante una notable presencia policial. merkel_7_diferencias

Sin ignorar los puntuales ataques a centros de acogida ni la complicada situación que implica la llegada de más de 800.000 refugiados a Alemania y sus consecuencias a corto y medio plazo, me gustaría destacar la actitud de hospitalidad y solidaridad de la gran mayoría de la población y del gobierno alemán, encabezado por una Frau Merkel otrora tildada de nazi y caricaturizada con esvásticas o bigote hitleriano.

Ya de regreso a casa, en la estación de tren, mi compañera de viaje indicó amablemente a un hombre que estaba prohibido fumar en el andén de la estación. Tras percatarse de la imagen señalada, el joven sirio apagó inmediatamente su cigarro disculpándose con palabras en tono humilde, entre las cuales sólo acerté a comprender varias veces “Damasco”.

En mi propio entorno, desde hace un par de semanas, dos familias sirias se encuentran acogidas de forma provisional en dependencias de nuestro centro educativo. Todavía no he oído ni una sola palabra de queja entre mis casi 100 compañeros.

Hace apenas dos semanas también tuve ocasión de comprobar con mis alumnos la dimensión europea del problema, cuando viajamos a Inglaterra tomando el ferry desde Calais. Allí las vallas ganan centímetros y alambre de espino al mismo ritmo que aumenta el campamento de refugiados que se puede ver desde la propia autopista.

Es cierto que cualquier declaración desde una perspectiva tan segmentada o reducida como la mía carece de la visión global que es imprescindible para valorar vías de ayuda, pero me resulta imposible creer que la solución para los refugiados pueda basarse únicamente en la solidaridad europea. Da igual que sean africanos en España, españoles en Alemania o sirios en Europa; si una vida digna fuese posible en el país de origen, muy pocos harían la maleta para vivir a largo plazo lejos de su hogar. La (gran) diferencia radica en si se huye del tercer mundo, de una brutal crisis económica o de un sangrante conflicto bélico pero, al final tod@s somos solo PERSONAS. No lo olvidemos.

20 agosto, 2015
por Lito Vila Baleato
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Vuelta al cole… en agosto

Si ya de por sí no es fácil la vuelta al cole, que ésta sea a mediados de agosto y rozando los 30 grados ayuda bastante poco a emprender con ánimo el camino de vuelta a ese trabajo digno que en  España nos resulta todavía imposible tener a tantos emigrantes. DSC00218

“A estas alturas, después de tantos años, lo de irse a Alemania después de las vacaciones ya no te puede resultar tan difícil” me dice algún buen amigo sin saber que posiblemente sea exactamente al revés: el camino al aeropuerto parece que cada año se hace  más cuesta arriba. 

Ya en Lavacolla o la T4 uno tiene la sensación de ir en la dirección equivocada. Ahora que en los pueblos se ven menos coches con pegatinas de la D de Deutschland o con banderitas rojas con cruces blancas en sus matrículas, los aviones van llenos de emigrantes veinteañeros y treintañeros que se ven obligados a hacer vida lejos de los suyos, mientras otros hacen el camino inverso para pasar sus vacaciones en nuestras costas.

Y si nos cuesta tanto trabajo salir, no es porque pensemos que en España todo es ideal. Aunque quizás sí tenemos la sensación de que la situación general ha mejorado y que se respira un ambiente menos viciado en la calle, no queremos ni debemos perder nuestro espíritu crítico.

Además de ese trabajo que nos permitiría vivir dignamente en nuestro país, yo pienso que lo que muchos echamos de menos ya no son ni el jamón, el aceite de oliva, el chorizo o el Cola Cao que posiblemente sí nos podamos permitir pagar un poco más caros en la tienda española de la esquina gracias a un sueldo decente.

Lo que realmente a muchos nos falta es nuestra VIDA en el barrio, nuestra ciudad y, sobre todo, nuestra familia y nuestros amigos, cuya presencia no se puede ni podrá comprar jamás en libras, francos o euros alemanes.

Nosotr@s no nos olvidamos de nuestra tierra; que ella no se olvide de nosotr@s.

30 junio, 2015
por Lito Vila Baleato
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Fin de curso

Sé que llevo demasiadas semanas sin actualizar el blog. No escribía desde aquel día en el que Vero Boquete hizo bueno el calendario y la festividad de la Ascensión para subir al cielo futbolístico europeo. No se ha tratado en absoluto de falta de ganas, motivación o motivos para escribir, sino simple y llanamente de la ausencia de un tiempo que cada día considero más valioso. xunho_paraiso

Gracias a esta razón le he ahorrado a mi madre y los cuatro amigos que leen estas líneas mi parecer sobre una actualidad que no da tregua a tantos aprendices de Demóstenes televisivos.

De no ser así, me hubiera gustado comentar mi opinión sobre los resultados electorales del 24-M; ese día en el que más de uno se enteró de que las Mareas vivas no sólo existían en Portozás. Habría opinado con gusto sobre las pitadas al himno nacional de supuestos custodios de la tolerancia en la última edición de la final de la Copa del Rey, y también me hubiera encantado aportar mi granito de arena a la estéril discusión sobre el humor negro propiciada por un tal Guillermo Zapata metido a concejal de Cultura de la capital del Estado.

Como creo que el culebrón griego tendrá más capítulos que “Cuéntame”, me limitaré hoy a repetir aquello de que Alexis Tsipras sigue sin tener Lannister como segundo apellido, convencido de que el tema recobrará actualidad de forma trimestral y de modo creciente según se acerquen nuestras propias elecciones generales.

A mí, tras haber disfrutado ya después de muchos años de las fiestas de mi barrio, ahora me toca por fin cargar las pilas con los míos en este nuestro paraíso gallego.

Xa podía ser sempre verán…

16 mayo, 2015
por Lito Vila Baleato
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Vero Boquete, nuestra emigrante campeona de Europa

Vero Boquete se despertó ayer en una habitación de hotel en Berlín y fue consciente de que no había sido un sueño porque en la moqueta todavía había restos del confeti de la Champions. Después de una corta noche la sonrisa seguía tatuada en su rostro, que intentaba todavía asimilar que ya era campeona de Europa. selfie_vero

Sólo un par de horas antes de la final del jueves, Vero se mostraba confiada en su victoria y comentaba muy tranquila que el fútbol le brindaba “una segunda oportunidad” que esperaba no dejar escapar. Escuchando el temple sin nervios de su voz, se podría pensar que todavía era aquella chiquilla que esperaba pacientemente en la puerta del vestuario de As Cancelas a que los chicos del C.D. Bosco acabasen de cambiarse para poder entrar a la charla prepartido. “Recuerdo que aquellos inicios no fueron fáciles. No pocas veces me sentí como una jugadora individual en un deporte colectivo” comentó. “Con todo, siempre estuve muy arropada y tuve un trato excelente con todos los niños que jugaban conmigo, con muchos de los cuales todavía conservo amistad”.

Hoy en día son muchos los medios nacionales e internacionales que se interesan por los inicios de Vero y piden material fotográfico a su familia. Mercedes, su madre, comenta que “todos me piden una instantánea de Vero cuando era pequeña dando patadas a un balón. Me hace gracia porque lo que yo hacía era decirle continuamente que dejase la pelota a un lado durante un minuto para poder hacerle una foto”.

Imaginarse un estadio lleno con 18.300 espectadores era casi imposible en sus primeros años en el futbol femenino. “Fue con 14 años, cuando jugué por primera vez con la selección gallega, cuando fui consciente de que existía una liga nacional femenina. Ahí empecé realmente a creer en el sueño de vivir profesionalmente del fútbol”.

Poco después Vero hacía las maletas –la primera vez de tantas– y se iba a Zaragoza, para recalar poco después en el Espanyol de Barcelona, donde además compartió el dorsal 21 con su admirado y trágicamente desparecido Dani Jarque. “Durante esos primeros años fuera de Galicia nació la idea de emular un pulpo con la mano sobre el rostro, porque mi hermano Adrián y mi familia me decían que tenía que buscar un rasgo identificatorio para mis celebraciones. Y así sigo hasta hoy, dejando la impronta de mi tierra en cada gol que marco”.

A pesar de pasar por más de diez equipos en cinco países distintos, a Vero no se le olvida dónde están sus orígenes. “Mi casa es Santiago, Galicia, donde puedo encontrar la tranquilidad de estar con los míos. La morriña, lleves el tiempo que lleves fuera de casa, siempre estará ahí”.

Aunque lleva media vida pegada a la maleta, siempre viajando y en continua mudanza, reconoce que el sacrificio vale la pena. “Sería genial que esto fuese posible en España. Sé que estoy renunciando a ver crecer a mis primos, a ver hacerse mayor a mis abuelas”. Al margen de los difíciles momentos de las lesiones, la vida lejos de la familia no siempre es fácil, “la temporada pasada estuve once meses seguidos sin ir a casa, pero sé que si quiero estar al máximo nivel tengo que jugar fuera. Al final, el fútbol me devuelve mucho más de lo yo que le doy”.

Aunque sabe que sus circunstancias son diferentes a las de los miles de jóvenes que emigran para buscar en otros países un trabajo que no encuentran en España, Vero se identifica y empatiza con ellos: “Yo también soy una emigrante que me voy al extranjero para jugar al futbol y vivir mi pasión buscando algo mejor”.

Con la ayuda de sus compañeras, Vero consiguió cambiar el guion de la película de Nacho G. Velilla. Allí donde según la película miles de jóvenes emigrantes pierden el norte, nuestra Gastarbeiterin más popular ganó el trofeo de clubes de fútbol más importante del mundo.

Pero en sus 162 centímetros no sólo se encierra una gran futbolista, sino una enorme y mejor persona que con el Campus que lleva su nombre, no deja de luchar por la discriminación: “Busco fomentar la igualdad. Hemos logrado consolidar un campus mixto, para niños y niñas. El cambio pasa por ahí y yo estoy encantada de que la gente me identifique con esa causa”.

Pocas horas después de alcanzar la gloria en Berlín, Vero escribía en su Twitter: “No consigues lo que deseas, consigues lo que trabajas y mereces”. Su padre y primer entrenador, Nicasio Boquete, sabe posiblemente mejor que nadie que si alguien ha trabajado para conseguirlo y de verdad se lo merece, ésa es su hija.

Con poco tiempo para celebraciones, Vero ya prepara la maleta que la llevará al Mundial de Canadá a partir del próximo 6 de junio y donde capitaneará al combinado nacional. Antes de saber adónde llegará una selección que también aspira a jugar los próximos Juegos Olímpicos en Río 2016, el nombre de Vero Boquete debería ir empezando a sonar ya para el próximo Premio Príncipe de Asturias del deporte.

Una calle con su nombre en su Santiago de Compostela natal es ya sólo cuestión de tiempo.