A pesar de que en España muchos me lapidarían por ello y sin obviar la evidente pérdida que, en términos generales, implica el éxodo juvenil para nuestro país, hoy me gustaría valorar positivamente la visita de la Ministra de Trabajo alemana a Madrid. Gracias al convenio firmado hoy, financiado por el Bundesregierung con 140 millones de euros, llegarán a Alemania 5.000 españoles cada uno de los próximos cuatro años para formarse y cubrir parte de las más de 33.000 plazas de formación que siguen sin ocuparse en todo el país.
Escribo esto precisamente porque me crispa sobremanera esa tendencia actual de blasfemar contra Alemania, rezumar odio hacia Angela Merkel o responsabilizar al Bundestag de nuestra tasa de 27% de paro, mientras la prensa nos señala cada día a los corruptos e incompetentes que han sacrificado el futuro de nuestras próximas generaciones pulverizando muchos futuros sueldos en obras faraónicas, indemnizaciones o rescates bancarios y sobres con dinero negro.
Sin dejar de ser muy crítico con un marco europeo que permite hechos tan tremendamente injustos como que Alemania se esté financiando al 0% mientras otros países pagan importantes intereses por su deuda, debemos asumir nuestra responsabilidad y aprender de los errores que han provocado esta situación.
En este terrible contexto debemos priorizar de modo pragmático, buscando soluciones para evitar que se pierda el futuro de toda una generación. Pienso que, lamentablemente, encontrar trabajo y mejor calidad de vida en el extranjero puede ser, en estos momentos, la única opción razonablemente viable para muchos jóvenes a quienes les es imposible trabajar, independizarse, ahorrar o tener hijos en España.
Ante la inexistencia de recetas de éxito inmediato, creo que el objetivo a medio plazo del Gobierno pasa por crear crecimiento económico para permitir a los emigrantes volver más pronto que tarde. Cuando esta generación vuelva a España, estará todavía mejor formada, tendrá (más) experiencia, habrá aprendido o mejorado un idioma y, presumiblemente, dispondrá de una visión mucho más amplia de Europa y un perfil más abierto y tolerante.
La realidad actual de nuestro país refleja que, casi simultáneamente, mientras se le niega una beca al mejor físico experimental joven de Europa, Miguel Blesa necesita apenas unas horas para reunir 2,5 millones de euros y salir de la cárcel (¿quién no tiene 5.000 billetitos de esos de 500 € en casa?). Ante eso, sorprendentemente, hay quien sigue culpando de todos los males de España a Angela Merkel.
Desde luego, si de verdad esta mujer tiene poder para dominarlo todo, yo espero que el año que viene se olvide de la Champions League y prefiera ejercer su influencia para ganar Eurovisión.














