Recursos tradicionales

Pedagogía Sinestésica: Una propuesta de actividad


En esta ocasión, vamos a plantear la utilización, tanto combinada como intercambiada, de los diferentes sentidos para la creación artística. Podemos utilizar cualquier sentido para nuestras propuestas en el aula: Podemos traer olores, sabores, sonidos o sensaciones táctiles al aula y pedir que los pinten, que los expliquen en palabras, o incluso que los conviertan en canciones, notas o sonidos.

A modo de ejemplo, vamos a proponer la creación de sinestesia entre el oído (notas musicales) y la vista (el color).

A lo largo de la historia, tanto en la cultura occidental como oriental, son numerosas las propuestas artísticas en las que se puede apreciar una unión entre lo musical y pictórico. De estas propuestas que establecen correspondencias entre la luz y el sonido, nace un tercer elemento (los colores) fruto de la unión de las dos anteriores. En este caso nos vamos a centrar en la sinestesia auditiva-visual, en la cual  se asocia un color específico a cada nota. Al realizar esto, cuando se lleva a cabo las traducciones de música a color, se obtiene de manera atemporal el manejo tonal del estilo musical de las notas o pieza musical en cuestión, constituyendo una herramienta pedagógica de ayuda al análisis musical (González Compeán, 2011). Con este método pedagógico “la música queda en evidencia de forma visual, mostrando las proporciones de la misma en un plano menos efímero, que contribuye a la permanencia en la memoria del que lo visualiza” (Gónzalez Compeán, 2011). Además de este beneficio, esta metodología cuenta con otros muchos, como los que a continuación se enumeran (Cabezas de Zambrano, 1980):

 

  • Permite la comprensión y aplicación de los abstractos conceptos de altura y duración del sonido.
  • Mediante la exploración disciplinada, inteligente y creativa se desenvuelven y adquieren habilidades, destrezas, conductas y hábitos que estimulan el desarrollo integral.
  • Presenta un carácter interdisciplinar que favorece a otras áreas del conocimiento como puede ser el cálculo matemático, las relaciones lógico-simbólicas o las habilidades del lenguaje y comunicación.
  • Se produce una síntesis entre el proceso básico del aprendizaje y la actividad natural, produciéndose así un aprendizaje ágil y más rápido.
  • Se lleva a cabo una mayor conectividad neuronal.

 

Estas asociaciones auditivo-visuales no son meras especulaciones científicas sobre la naturaleza de fenómenos físicos, sino que constituyen un elemento humano y un punto de comunicación que nace de la percepción humana. Aunque la sinestesia en sí es bastante subjetiva (en cuanto a las asociaciones), la neurología ha buscado su parte objetiva al establecer ciertas correspondencias representativas de las visiones sinestésicas. Y mediante estos patrones sinestésicos y el establecimiento del conocido concepto “tonalidad sinestésica” se ha ensanchado un lenguaje artístico (González Compeán, 2011). En este lenguaje se han creado nuevas interacciones, puesto que en diversas propuestas pedagógicas de “Música en Colores” las asociaciones entre notas musicales y colores no pertenecen estrictamente al círculo de colores de Newton o a los colores del arcoíris.

Un ejemplo de esto es el mencionado método “Música en Colores” de Estela Cabezas (1960), mediante el cual se asigna un color distinto a cada nota, partiendo de los colores primarios para las notas del acorde fundamental: Do-Mi-Sol. La elección de los colores es el azul para el Do, el amarillo para el Mi y el rojo para el Sol. Para las demás notas se combinan los colores; si se combina el azul con el amarillo se produce el verde que sería el Re, el amarillo con el rojo produce el naranja que sería el Fa y el rojo con el azul produce el lila que es La.

La mencionada “Tonalidad Sinestésica” tiene además una amplia utilidad como herramienta creativa, al igual que el anterior método, basándose en las propias relaciones de la armonía de colores y los criterios académicos de combinación y contraste, al igual que se usan en las artes plásticas y visuales. Partiendo de esto se pueden crear escalas y acordes con los que crear música en diferentes formatos de instrumentación y temporales.

Por lo tanto, a nivel pedagógico, se contribuye al refuerzo memorístico y al análisis musical de una música que no sólo se “escucha”, sino que además se “ve”.

 

BIBLIOGRAFÍA:

-BARBA, R.R. “Un Extraño Fenómeno Perceptivo: La Sinestesia.” Revista Internacional de los Estudios Vascos, Tomo 36, 1991, núm. 1, pp. 11-21.

– CABEZAS DE ZAMBRANO, ESTELA. Música en Colores. Ediciones Universitarias de Valparaíso, 1980.

-GONZÁLEZ COMPEÁN, FRANCISCO JAVIER.  Tonalidad sinestésica: Relaciones entre la tonalidad de la música y del color a través de una propuesta personal. Editorial Universitad Politécnica de Valencia, 2011.

 

Imagen: taringa.net

 


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