Recursos tradicionales

Educación emocional


Imagen tomada del libro Emocionario. Di lo que sientes.

El otro día me encontré, paseando por la sección infantil de la feria del libro de mi ciudad, un precioso libro que me hizo reflexionar acerca del panorama de la educación emocional en nuestro país: “Emocionario. Di lo que sientes”

Al verlo, mis neuronas se pusieron a funcionar de inmediato: ¿qué es la competencial emocional? ¿se trabaja lo suficiente en las aulas? ¿sabemos los maestros como afrontar este reto?

  • ¿Qué es la competencia emocional?

La Educación Emocional es una disciplina de gran importancia en la infancia que debe ser trabajada conjuntamente desde el ámbito familiar y escolar. Según Daniel Goleman -psicólogo estadounidense conocido por sus trabajos sobre educación emocional-  la competencia emocional es la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones sociales.

Begoña Ibarrola -psicóloga y experta en inteligencia emocional-  resalta que implantar programas de educación emocional en los centros no solo mejora los aprendizajes, sino que también disminuye los problemas de conducta y genera en el aula un clima mucho más sano.

  • ¿Se trabaja lo suficiente en las aulas?

Si analizamos la normativa educativa española, ni los antiguos currículos LOE ni los nuevos currículos LOMCE mencionan la competencia emocional de forma directa. La única excepción era Castilla La Mancha, que en su currículo LOE había incluido como novena competencia la “Competencia emocional”. No obstante, con la llegada del nuevo decreto de currículo nos encontramos con que esta competencia desaparece por completo.

Pero, independientemente de que aparezca como competencia o no, Castilla la Mancha no ha sido la única en caminar en esta dirección, sino que otras comunidades como el País Vasco, Extremadura, Cataluña o Cantabria también han hecho sus pinitos en este ámbito, llevando a cabo diferentes iniciativas, como programas de formación para maestros y familias.

Hoy en día, en los nuevos currículos, el trabajo en torno a las emociones y los sentimientos está presente a través de contenidos, estándares de aprendizaje y criterios de evaluación. En los decretos de las diferentes comunidades podemos encontrar referencias varias: desde el lenguaje emocional hasta las estrategias de regulación de las emociones.

En definitiva, tanto los sentimientos como las emociones tienen su lugar en los currículos educativos del sistema educativo español, pero en nuestras manos como docentes está el dotarlos de un carácter prioritario o no en nuestras programaciones docentes. De esta forma estarán más o menos presentes en el día a día del aula.

  • ¿Sabemos los maestros cómo afrontar este reto?

Es posible que como maestros no tengamos muy claro cómo trabajar las emociones. Por esta razón, actualmente, se ofrecen distintos cursos de formación gratuitos para profesorado sobre educación emocional. La oferta es mucho más amplia si hablamos de cursos privados. Un ejemplo es el III Congreso de Innovación Educativa de la Fundación San Patricio que se celebrará los próximos días 3, 4 y 5 de Octubre: Sin emoción no hay aprendizaje: educando la emoción.

No obstante, si lo que queremos es empezar a trabajar la educación emocional desde ahora, una buena opción son los libros de lectura.

Existen libros infantiles para trabajar específicamente las emociones como: Emocionario. Di lo que sientes, que es un diccionario ilustrado a través del que se dan a conocer una a una las distintas emociones, estableciéndose la relación correspondiente entre ellas. Además, como complemento al libro, desde la página web de la editorial Palabras Aladas, se pueden descargar de forma gratuita la guía de explotación lectora y diferentes fichas de actividades para trabajar cada una de las emociones.

Pero no solo con este tipo de libros se pueden trabajar las emociones. De igual modo, existen muchos libros que pueden ayudarte a trabajar estos aspectos sin estar enfocados específicamente a este ámbito. Además, podremos realizar talleres de expresión de sentimientos o trabajar las emociones a través de películas.

Estas son solo algunas ideas, pero si dejas volar tu imaginación seguro que descubres muchas más formas de enseñarle a tus hijos o alumnos a expresarse libremente.

El profesor ideal de este nuevo siglo tendrá que ser capaz de enseñar la aritmética del corazón y la gramática de las relaciones sociales. Pablo Fernández-Berrocal


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