Recursos tradicionales

El teatro: un recurso educativo en potencia


Fotografía tomada de: Entre costuras & punto

 

“El teatro es la poesía que se levanta  del libro y se hace humana. Y al hacerse, habla y grita, llora y se desespera

Federico García Lorca

  El teatro es un género literario que tiene un gran potencial en la educación. A través de él, el alumnado trabaja todas las competencias básicas, importantes para su formación como ciudadanos socialmente activos.

  Debemos cambiar nuestra forma de concebir el teatro. Este debe pasar a desempeñar un rol importante en el aula; debe convertirse en una experiencia pedagógica. Debe ir más allá, por lo tanto, de la representación el último día del curso o en fechas destacadas, pasando de ser el objetivo la exhibición pública para ser, el proceso, un fin en sí mismo.

  El teatro no debe ser una actividad excluida del día a día del aula. Debe dejar de ocupar un papel secundario para ofrecer una alternativa al trabajo diario. El teatro ha de ser una herramienta al servicio de la educación, para la enseñanza de las materias curriculares: matemáticas, lengua, conocimiento del medio… ¿Os parece imposible? Pues no lo es. Ganas, imaginación, tiempo y compromiso, esas son las premisas básicas. No es necesario que el profesor tenga formación como actor, ni mucho menos, basta con experimentar. Marionetas, sombras chinescas, títeres, dramatización, juego teatral… las posibilidades son inmensas.

  ¿Todavía no te has decidido? Entonces echa un vistazo a todos los aspectos que se trabajan:

–       Potencia el desarrollo cognitivo, psicomotriz y afectivo.

–       Estimula, favorece y potencia el gusto por la lectura.

–       Acerca el alumno a la literatura.

–       Desarrolla la creatividad literaria y artística.

–       Valora la importancia del lenguaje visual y plástico como medio de expresión de vivencias.

–       Trabaja la expresión oral. Ayuda a mejorar la entonación y la vocalización.

–       Potencia la expresividad al integrar el lenguaje verbal, corporal y gestual, y la expresión plástica y musical.

–       Estimula la comunicación y la colaboración entre los miembros del grupo-clase.

–       Es un vehículo de transmisión de la cultura y de los valores.

–       Propicia la desinhibición y la superación de la timidez.

–       Desarrolla la confianza en uno mismo y en sus capacidades.

–       Trabaja la empatía.

–       Propicia la reflexión y estimula el espíritu crítico.

  Y, lo más importante, los niños y niñas aprenden de forma lúdica, al mismo tiempo que son agentes activos en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

  No obstante, a la hora de llevarlo a la práctica debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:

–       Adaptar las obras al nivel del alumnado y a sus intereses.

–       Hacer de cada alumno un elemento imprescindible para el desarrollo de la obra.

–       Romper con los estereotipos; no siempre la niña guapa va a ser la princesa.

–       Partir de un guion abierto a posibles modificaciones, estando siempre atentos a las sugerencias de nuestros alumnos.

–       Tener en cuenta la  realidad particular de cada grupo y sus características individuales.

¿A qué esperas? ¿Todavía necesitas más razones para ponerlo en práctica?

Y como dice Antonio de la Fuente Arjona, “¿iniciarse en el mundo teatral estudiando o estudiar mientras se hace teatro?”


3 comentarios on El teatro: un recurso educativo en potencia

  1. Amigo

    Sin dudarlo, amiga Cintia. El teatro es esa gran herramienta pedagógica incombustible que jamás se cansa de darnos satisfacciones y que supera todas las generaciones. En la época en la que parece en la que se rompen grandes mitos como el libro o la libreta, el teatro permanece y permanecerá siempre vivo.

  2. Pingback: Teatro en Inglés | CEIP Maestro Rafael Bravo Martín

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