Martes, 17 de enero de 2012

La teletienda

Que invento este de la teletienda. Un escaparate estupendo de productos de dudosa calidad y menor utilidad para gente que trasnocha. Aparatos de abdominales, cremas reductoras de baba de caracol o sujetadores que harán que tengas un pecho que cualquier hombre desee tocar. Ese mágico escaparate de métodos a tu alcance, con los que conseguirás el cuerpo de una supermodelo o un deportista de élite, delgado y tonificado, musculado y perfecto.

Tu comida se convertirá en un manjar con solo meter los alimentos en una caja y poner un programa. Tu casa se limpiará sin esfuerzo con todos los utensilios para el hogar, harás unos zumos sanísimos  sin manchar nada y comprarás cuchillos que conseguirán cortar hasta las tuberías de cobre de tu edificio.

Supone tal potencial de economía y bienestar para el individuo y la sociedad que no podía quedar relegado a horas intempestivas, donde solo unos pocos privilegiados pudieran descubrir y disfrutar de todos los ventajosos productos. Supongo que algún cocazo se dio cuenta que de eso se tenía que beneficiar el groso de la población, asi que también lo ponen a mediodía y ahi descubrí el mejor invento del universo universal. ¡El webix! Rompe un huevo crudo y metelo en un molde, luego sacarás un huevo cocido con forma de huevo… ¡¡¡pero sin tener que quitarle la cascara!!! ¿Es impresionante o no?

Pues bien, el invento de la teletienda ha llegado más alla y ha alcanzado un nivel más alto, literalmente. El avión.

Estoy viajando en uno de esos vuelos de bajo coste. No voy a dar nombres para no hacer publicidad y que Ryanair no me denuncie por calumnias. No cabe duda de que con estos precios que ofrecen es más barato viajar que quedarse en casa. La oferta es irrechazable. El problema es la duración del vuelo, siempre es demasiado largo por lo que allí pasa. El pasillo de la aeronave se convierte en un gran y constante demostración de productos, ferozmente anunciados previamente por megafonía en varios idiomas, véase bebidas y snacks, pitillos sin humo, rasca y gana, tarjetas telefónicas para cabinas, tarjetas SIM, perfumes, relojes que potencian la energía… Un abanico impresionante de artículos indispensables. La gran teletienda en directo.

El único problema, que no se puede hacer zapping.

Samuel Baltar Es como todo...

Lunes, 9 de enero de 2012

Superhéroes

Supongo que como a mi, a la mayoría le gustarán los superhéroes. Me encanta seguir las aventuras y desventuras de esos personajes embutidos en uniformes formados por mallas y fardahuevos, de colores chillones y de dudoso gusto estético, con algún tipo de máscara para encubrir su identidad y un logotipo cutre que les identifica. Su fin vital es hacer el bien.

Me gustan porque hacen todo lo que los demás no podemos. Algunos vuelan, otros se mueven a supervelocidad, tienen una fuerza descomunal, son de goma, antibalas, se convierten en otros seres mas poderosos… Incluso los que no disponen de superpoderes, siempre tienen alguna clase de habilidad y destreza con las armas y la lucha, gran resistencia y una capacidad asombrosa para encajar golpes y no rendirse nunca. Son, en resumen, todo lo que nos encantaría ser.

Su incansable lucha contra el mal y los malos los hace dignos de merecer el estatus de “fuera de la ley” de una forma consentida y agradecida. Nadie osaría discutir la forma con la que consiguen sus hazañas o debatir cuanto menos la moralidad de sus actos, ya que la tranquilidad y paz se respiran en los entornos que ellos controlan y ese nivel de calma no se consigue de otra forma que no sea con un brazo ejecutor de la ley, aplicando algo así como el “ojo por ojo”, aunque en muchos casos no llega a consecuencias fatales.

Pero solo hay una cosa que estos superhéroes no conseguirán de mi: Admiración y respeto.

Admiración es imposible que se genere en alguien cuando tus dotes vienen dadas de forma casual, incluso por error o eres de una especie venida de otro planeta. Partiendo con ventaja o desde una posición superior, evidentemente el valor de lo conseguido no es el mismo. Por otra parte, su motivación para combatir el mal no suele venir de la educación, sino de un gran trauma ocurrido en sus vidas que les lleva a buscar una venganza difícilmente saciable.

El respeto, cuando los métodos para conseguir tus logros son moralmente reprobables, tampoco es de fácil aparición.

Ahora que esta en el candelero el tema de los niños desaparecidos en Córdoba y siempre que aparece algún tema similar, me viene al recuerdo la historia de la pequeña Mari Luz. En este caso se da la verdadera representación del superhéroe anónimo que todos podemos llegar a ser. Cuando la vida te castiga con un duro golpe, los héroes de verdad no se enfundan en su traje de colorines y se vengan, sino que salen a la calle y luchan, siempre dentro de la legalidad y con las herramientas que la justicia les proporciona, haciendo lo que creen necesario para conseguir que su opinión sea tenida en cuenta. Luchan por conseguir un cambio que pueda mejorar la vida de todos y conseguir que eso que les hace tan infelices y les ha arruinado una parte muy importante de sus vidas no les ocurra a otras personas. Para mi, gente como Juan José Cortés (y toda su familia) son los verdaderos superhéroes en los que todos deberíamos reflejarnos para sacar lo mejor de nosotros mismos. Ni siquiera es necesario estar de acuerdo con ellos.

Solo es una cuestión de actitud.

Samuel Baltar Es como todo...

Miércoles, 4 de enero de 2012

Como hemos cambiado

Estos días de Navidad estuve haciendo una mudanza, la de la casa familiar y por primera vez en mi vida soy consciente de experimentar una mezcla de sensaciones y sentimientos, melancolía, nostalgia y el tan conocido como “morriña”.

Llegué a ese punto a base de vaciar muebles y cajones, viendo las cosas que iban apareciendo. Lo que estaba más a mano siempre son las cosas más recientes, fotos de viajes, amigos y fiestas, artículos relacionados con mis aficiones, música, apuntes de la carrera… Todo eso se va metiendo en cajas,  siempre bien localizado para poder echarle la mano cuando haga falta.

Lo duro empieza cuando vas vaciando los cajones de encima de los armarios o aquellos más impracticables. Van apareciendo miles de recuerdos mezclados en el tiempo, las primeras notas, el carnet del instituto (que raro se le puede llegar a hacer a uno verse sin barba), la flauta, un yoyó, el walkman… Sobre todo, las figuritas de porcelana de mi madre, aquellas que rompía jugando al futbol en el pasillo y que luego pegaba con loctite con una maña que hacia inapreciables las múltiples fracturas. Al final encuentras una cantidad de artículos que vas guardando a lo largo de tu vida, dure lo que dure, a modo de recuerdo o simplemente por no tirarlo “por si puede valer” y que no dejan de ser evocaciones de tu vida pasada.

Tras acabar puedes juntar todas esas piezas y montar un puzle que muestra como un retrato lo que fue tu vida, en esa casa y fuera de ella. Todas esas piezas inconexas se ordenan en tu cabeza y te recuerdas de pequeño gateando por la casa, aprendiendo a caminar, a asearte solo, yendo al cole por primera vez, los juegos del parque, los primeros amores, el instituto, mas amores y las primeras decepciones, relaciones sociales, la noche, la primera borrachera, la universidad…

En definitiva, lejos de recuerdos puntuales, ves tu vida como un gran aprendizaje para llegar a ser lo que eres, comportarte como te comportas y hacer lo que haces. Pasas de ser un niño preocupado por jugar, a un adulto preocupado por llegar a fin de mes y que se asombra todavía con las injusticias sociales.

Gran parte de la culpa de que seas lo que eres la tienen las personas con las que te relacionas, desde la educación de tus padres hasta las relaciones con amigos y familia.

No puedo dejar de acordarme de todos esos amigos que pasaron alguna vez por mi vida, con los que compartí grandes momentos y no tan buenos, pero que siguen siendo parte de mi vida y de mi personalidad, por lo que siempre los llevaré presentes, los vea 1 vez cada 10 años, 1 vez al año, todos los días o no nos hablemos ya.

Mi petición al 2012 es que a toda esa gente que me rodeó a lo largo de esta travesía le vaya bien, sean felices y tengan salud. Para mí, pido seguir creciendo como persona y tener la oportunidad de seguir relacionándome con gente tan especial, que tanto me enseñaron y ayudaron hasta ahora y que espero sigan haciéndolo.

Salud!

Samuel Baltar Es como todo...

Jueves, 24 de noviembre de 2011

Economía para tontos (I)

Es evidente que la Iglesia Católica tiene una gran ascendencia sobre el Estado español y los Españoles. Y esto debería provocar un ejercicio de responsabilidad máxima, por parte de los miembros de esa misma Iglesia, mucho más  cuanto más elevado es su estatus dentro de la organización. Sinceramente, no sé en qué siglo se quedo anclada la Iglesia, pero evidentemente no fue en uno muy actual, ya que los actos y aportaciones de los miembros activos de esa Institución no concuerdan en nada con los tiempos en que vivimos.

Me remito a algunas de las “perlas” que se pueden encontrar en cualquier medio: “Si la mujer aborta, el varón puede abusar de ella” , del Arzobispo de Granada. “Hay menores que desean el abuso e incluso te provocan”, del Obispo de Tenerife. “Existen males mayores que los que están sufriendo “los pobres” en Haití, como nuestra pobre situación espiritual”, del Obispo de San Sebastián. “El derecho a la vida de fetos y embriones es más importante que las vidas arrasadas de los niños abusados en nuestros colegios.”, del Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos y Cardenal. “El amor físico no es la felicidad del hombre. Si eso fuera así, las personas más felices del mundo serían las prostitutas. “, del sacerdote Jorge Loring. Y cientos más, ya sin querer entrar a mencionar ningún acto que estos señores pudieran haber cometido.

Nunca tuve un convencimiento mayor que el de que la Iglesia Católica juega un papel erróneo en la sociedad y el mundo en el que vivimos, ya no solo por su criterio en cuanto a la moralidad, su falta de evolución y su incansable afán por conducir las vidas de sus fieles. Lo que me resulta sangrante es el hecho de que inviertan en bolsa, inmatriculen bienes inmuebles de los que no son propietarios sólo para prevenirlos “de que se le den otros usos”, soliciten ayudas para la conservación de los templos que tienen en propiedad,  y un largo etcétera. En definitiva, que actúen como una empresa patrocinada por el Estado y sus seguidores,  casi siempre con el consentimiento del Estado.

España es un país aconfesional, independiente de cualquier organización o confesión religiosa, como indica el artículo 16 de la Constitución. Aunque aquí también se indica que “Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”. Pues bien, esta cooperación le reporta a la Iglesia una financiación de más de 6000 millones de € por parte del Estado, añadiéndole 252 millones de € de donaciones en el IRPF marcando la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta y unos beneficios fiscales determinados.

Viendo los recortes que tenemos que sufrir todos los Españoles, entre los que se incluye la retirada de la tarjeta sanitaria a los que llevan más de 1 año en el paro, los recortes en salarios y en pagas extraordinarias de funcionarios, yo propongo que nos dejemos de nimiedades. Vamos a ahorrar dinero de verdad, en mayúsculas: AHORRO.  ¿Cómo hacemos esto? Con la supresión de los siguientes gastos, en cantidades aproximadas:

- Financiación de centros educativos con ideario propio (católico) por parte de las Comunidades. 3800 millones de €.

- Profesores de religión de las escuelas. Se eliminaría esa asignatura. Hay alrededor de 30.000 profesores en España, con un gasto de 600 millones de €.

- Exenciones tributarias a la Iglesia. 900 millones de €.

- Capellanes hospitalarios y penitenciarios. En torno a 900 en España. 15 millones de €.

- Ayudas de Comunidades y Ayuntamientos para el sostenimiento, reforma y conservación del patrimonio artístico e inmobiliario. 350 millones de €.

- Desgravaciones del IRPF por donaciones a la Iglesia. 80 millones de €.

- Apoyo estatal a las universidades controladas por la Iglesia (Deusto, Navarra…), Facultades eclesiásticas, centros teológicos, colegios y escuelas universitarias e institutos superiores. 250 millones de €.

- Donaciones directas o indirectas de ayuntamientos a cofradías, desfiles procesionales, romerías y actos religiosos. 100 millones de €.

La iglesia Católica tiene la maquinaria y el potencial económico suficiente como para poder autofinanciarse por medio de las donaciones en el IRPF, donaciones de feligreses en las iglesias, donaciones privadas,  donaciones a sus organizaciones de ayuda o caridad (caritas, manos unidas, casas de caridad…), inversiones inmobiliarias y en bolsa, etc.

El Estado Español dispondría de más de 6000 millones de € para reducir déficit, invertir en sanidad, prestaciones, ayudas sociales, caridad, préstamos a familias, financiación para PYMES y autónomos  o, ¿por qué no?, todo a la vez.

Samuel Baltar Es como todo...

Lunes, 21 de noviembre de 2011

Una papeleta, un voto.

Nada. No hubo “efecto Rubalcaba”, no dieron un vuelco las encuestas y el PP aplastó por mayoría absoluta en las elecciones, con un margen de casi 4 millones de votos, al PSOE.

¿Qué lecturas podemos sacar de esto? La primera y más importante. El electorado del Partido Popular es fiel y permanece en casi los mismo números que en las elecciones de 2008 (10.830.693 votos frente a los 10.278.010 de los anteriores comicios). En el caso del PSOE, el voto de castigo fue a parar a manos de los otros partidos de izquierdas, soluciones nacionalistas y, en muchos de los casos, al uso del derecho a no votar (mas de 1.300.000 votantes menos que en 2008), lo que supuso una perdida para este partido de más de 4.300.000 votos (6.973.880 votos frente a los 11.289.335 de los anteriores comicios).

Evitando la frialdad de los números, parece bueno y positivo que el PP haya conseguido la mayoría absoluta. Podrá poner a funcionar toda su maquinaria política como deseen, sin interferencias ni pactos y sin concesiones suicidas por apoyos parlamentarios. Por otra parte también es bueno para nosotros, el pueblo. Finalmente nos enteraremos del proyecto político Popular, ese que tanto se preocuparon en escondernos y que hizo perder los papeles a Rubalcaba en el debate televisado intentando obtener respuestas.

Sé de las buenas intenciones de Rajoy, las dejó claras ayer en su primer comunicado después de ser proclamado ganador y, por tanto, próximo presidente. Contento por la victoria pero sereno y consciente del gran trabajo que le queda por delante. Reproduzco unas lineas: “Nadie tiene que sentir inquietud alguna. No habrá para mí otros enemigos que el paro, el déficit, la deuda excesiva, el estancamiento económico y todo aquello que mantiene a nuestro país en estas críticas circunstancias”. “Subrayo esta idea: la del esfuerzo común. Esfuerzo de todos y para todos. Esfuerzo compartido y equitativamente repartido. En una palabra, esfuerzo solidario”. “Que gobernaré al servicio de España y de los españoles, procurando que por ninguna circunstancia nadie se sienta excluido de la tarea común.”

De estas frases no sé si puedo entender que me garantiza que habrá un contrato de trabajo para mi en un futuro no muy lejano, que mi prestación de desempleo la seguiré cobrando mientras este empleo no aparezca, que cuando sea mayor tendré pensión, que la sanidad seguirá siendo gratuita y con los fármacos cubiertos por la Seguridad Social, que podré pedir un préstamo y me lo darán, que podré emprender un proyecto empresarial y habrá financiación y ayudas…

¿O quizás pueda entender que ese “esfuerzo solidario, compartido y equitativamente repartido” signifique una subida del IVA, flexibilidad laboral, abaratamiento del despido, convenios colectivos a la baja, recorte de los derechos de los trabajadores, copago sanitario, subida de impuestos indirectos, es decir, el final de estado de bienestar y que la carga de la crisis recaiga sobre el pueblo… un poco mas?

Rajoy tiene una papeleta francamente difícil: Reconducir la situación económica, lidiar con la confianza de los mercados internacionales, reducir en 18.000 millones de € el gasto del Estado para el próximo ejercicio como solicita la UE y, sobre todo, crear empleo y reactivar la economía. Después de perder las elecciones en 2 ocasiones y ganar a la tercera, entre otras cosas, por el elevadísimo desgaste del Gobierno y el castigo del votante socialista a su partido, esperemos que la victoria por goleada no se le convierta en una manzana envenenada o directamente podrida. Más teniendo en cuenta que en las elecciones perdidas España era un Estado boyante y ahora hereda un Estado en crisis.

Samuel Baltar Es como todo...

Miércoles, 16 de noviembre de 2011

Quien quiera peces, que se moje el culo. (Gregorio Casa dixit)

Soy un vago. Lo reconozco sin pudor, pero tampoco con orgullo. Es una cualidad innata nada fácil de corregir. Tengo propensión a la dispersión mental en cualquier situación, cualquier pensamiento personal es más interesante que un acontecimiento real. Cuando la mente siente poco apego por la triste y cruda realidad, ¿para que esforzarnos en hacerla sufrir y no dejarla volar a un lugar mejor, más placentero y confortable?

En uno de los viajes a mi mundo interior de fantasía me puedo imaginar como un ser cabal, ordenado y preocupado de mis obligaciones, de mi crecimiento personal (tanto en lo referente a valores como en la formación académica) y cultural. En este escenario me imagino que puedo alcanzar cualquier meta que me proponga, hasta la más descabellada. Entre ellas se me ocurre la de mi juego favorito de infancia. Médico. Siempre me llamó poderosamente la atención esa profesión porque, pese a los numerosos sinsabores que puede dar cada uno de los pacientes que no superan sus dolencias, compensa cada vida que salvas con un diagnóstico a tiempo, un masaje cardiaco, una operación a vida o muerte, … en definitiva, ¡quiero ser como House!

En una sociedad como la actual, tan dependiente de los medicamentos y de las consultas facultativas, esta profesión se convierte en vital para la calidad de vida de todas las personas, teniendo en cuenta que cada español visita al médico una media de 8,1 veces al año y que la mayor parte de usuarios de estos servicios, las personas de más de 65 años, son casi el 20% de la población.

Se antoja vital, pues, un buen diagnóstico en atención primaria para poder detectar cualquier patología a tiempo de ser curada en condiciones y con garantías. Tras la denuncia de los sustitutos del área de Santiago de Compostela, queda de manifiesto que ese buen diagnóstico en atención primaria puede no venir con todas las garantías. Dicen que para cubrir las plazas de médicos ausentes se procede al método de la intersustitución, que viene a ser que otros médicos alargan su jornada laboral, con su correspondiente sobresueldo, en vez de contratar a los médicos de sustitución.

Esto nos plantea dos cuestiones. La primera: El coste para la administración es menor ya que pagando un sobresueldo se ahorran la contratación de otros facultativos, con sus respectivas altas en la seguridad social y el pago de salarios. La segunda: La merma en la calidad de la sanidad, ya que un médico con 30 horas de trabajo acumulado a sus espaldas no ejerce con la misma eficacia que otro en horario no prolongado.

Yo, como paciente, prefiero que la administración gaste más, ya que lo sacan de mis impuestos y los pago, y se gasten lo que sea necesario en darme una sanidad digna y sin fisuras, que no siembre de desconfianza los diagnósticos y las capacidades del facultativo que me atiende, pensado si podrá estar haciendo una valoración sin la plenitud de sus facultades físicas y mentales debido a la acumulación de cansancio.

Yo, como vago, soñador y de mente dispersa, enfrascado en una de las visitas a mi realidad particular, pienso que habiéndome esforzado en el instituto para sacar unas notas buenas, que me permitieran alcanzar mi carrera soñada, medicina, después de lo cual, un maratón de 6 años aprobando todas las asignaturas a la primera. Como mi ilusión es actuar en la medicina pública, me preparo el MIR durante casi 1 año para poder acceder a la especialidad que es, como poco, de 4 años más.

Entonces, tras un mínimo de 11 años de estudio y práctica ininterrumpidos, me encuentro preparado para ejercer en un centro público, en las listas de sustitución y a expensas de que haya alguna ausencia para que me llamen para trabajar. Viendo lo que se denuncia en la prensa, mejor haberme hecho peluquero, informático o fabricante de armas.

Samuel Baltar Es como todo...

Lunes, 31 de octubre de 2011

Alta velocidad, baja velocidad o sin velocidad.

Para las discográficas el problema de la piratería es serio. El hecho de que se compartan contenidos protegidos por derechos de propiedad intelectual en redes P2P, se descarguen de páginas de enlaces o directamente se publiquen en youtube sin permiso, les supone unas cuantiosas pérdidas en ventas. Me refiero a todos los contenidos audiovisuales (música, cine, series,…).

Es evidente que para proteger un negocio que genera millones de euros, pero que también los cuesta en publicidad, grabaciones y demás gastos derivados de los grupos, se necesita un modelo de control para evitar este abuso. La genial idea de Promusicae, entidad que engloba las principales discográficas en España, es combatir esta ilegalidad con otra ilegalidad. Querían lanzar un programa espía que recogiera IPs de usuarios P2P que están compartiendo unos determinados archivos. Pretendían luego denunciar a las operadoras de internet para obligarlas a darles los datos personales de los clientes y poder actuar contra ellos directamente.

Pues bien, la Audiencia Nacional , les ha dicho que NO. Que la LOPD (protección de datos) es más importante que la propiedad intelectual, que es lo que se entiende de esta sentencia.

Uno se pregunta, ¿Qué compensaciones millonarias, como ya sucede en EEUU, pretendían exigir estas empresas a los usuarios cazados? La respuesta es: Ninguna. Sólo que se les corte la conexión a internet. Al final, queremos combatir ilegalidades con otras ilegalidades solamente para conseguir que algunos usuarios sean desconectados…

Ahora, hablando de negocios, el de las operadoras telefónicas no se queda corto. Con un volumen en torno a 11 millones de conexiones de alta velocidad en hogares Españoles, supone un negocio de más de 5500 millones de euros anuales. Eso sin contar con las tarifas de voz y datos de terminales móviles. Cada vez estas líneas son más rápidas para mejorar la oferta y entrar en la guerra de precios y servicios entre operadoras. Ahora ya están con los 100 Megas.

Conociendo que hay más de 58 millones de líneas telefónicas móviles en España y que el 31% son smartphones, ya sabemos que hay más internet en el móvil que en hogares.

Si descargar es ilegal y gran parte de los contenidos de internet a los que podemos acceder son ilegales, al final resulta que con una línea de 128k nos llegaría de sobra para leer el correo, el periódico y ver un video en streaming con un poco de paciencia. ¿Para qué voy a necesitar 100 Megas en mi casa como usuario particular? Es más, ¿para qué voy a necesitar pagar una línea telefónica y de internet en casa si ya tengo todos los servicios desde el móvil?

 ¿Es moral que estas empresas me proporcionen esos servicios si técnicamente no puedo hacer uso de su alta capacidad sin cometer ilegalidades? Yo me imagino que me vendieran en la teletienda un clonador de tarjetas de crédito, por si se rasca la banda magnética de la mía (a modo de copia personal como en los discos). No hace falta ser superdotado para saber que se usaría el artefacto para cometer delitos.

Definitivamente, creo que si dejara de pagar la conexión de internet en casa y el teléfono fijo, tendría dinero de sobra para comprarme los discos originales de mis bandas favoritas, ir al cine a ver las películas en pantalla grande en vez de verlas borrosas mientras escucho toser al de la cámara e, incluso, ir a algún concierto.

Ser legal o ilegal, como todo en la vida, es una cuestión de prioridades.

El tema de los abusos en el precio de los discos originales ya lo dejo para otro momento.

 

Samuel Baltar Es como todo...

Jueves, 20 de octubre de 2011

El líder de la manada

Tengo dos perros. La verdad es que no son muy bonitos, ni muy cariñosos, ni los mejor educados del mundo. Pero son los perros que tengo y con eso hay que vivir.

Por un lado tengo uno, que es un ladrador empedernido. Cada vez que abre el hocico es para ladrar. Y no lo hace con un sentido, como pedir comida, pedir paseo, pedir mimos, no, lo hace con la idea de que se vea que siempre esta ahí y que el otro perro está haciendo las cosas mal. Si se escapa, el perro ladra, que muerde un cojín, el perro ladra, que orina en una manta, el perro ladra,… Este problema viene derivado de que siempre estuvo por detrás de otros perros dominantes, que sí llamaban la atención y conseguían el cariño de la gente, mientras él siempre quedaba en segundo plano. Aún cuando tuvo un papel determinante en la manada no fue capaz de conseguir el cariño, por ahora. A día de hoy está luchando con fuerza para conseguir que se reconozca su valía canina y ser el preferido de la mayoría.

El otro perro es más tranquilo, dócil, educado, da la patita cuando se lo pides, es pausado en sus ladridos y no le gusta llamar demasiado la atención. Pero eso no quiere decir que no tenga carácter, suele ser un perro de compañía, pero cada vez que hace algo lo hace de forma determinada y sin dilación. Tras varios años estando a la sombra de otros perros que tenía, ahora quiere demostrar que es el líder de la manada y que puede ocupar el puesto dejado por el desaparecido conductor. Es tarea difícil, ya que el anterior líder dejo el canil en un estado de confianza lamentable, así que recuperarse de eso va a ser una labor ardua.

Al final, el que consiga más cariño no va a ser el que mande en todo. Básicamente porque siempre hay alguien por encima de ellos, que les da de comer y es el que rige sus destinos. Un ente superior que es el que dicta el devenir general de sus vidas. Ellos pueden tener un papel decisivo en sus experiencias a pequeña escala, en su vida íntima, en su relación entre ellos y los otros perros.

La carrera por ser el líder de la manada ya está terminando.

Por cierto, mis perros todavía no tienen nombre. ¿Qué os parece, por ejemplo… Rajoy y Rubalcaba?.

Esta carrera de hipódromo, después del anuncio de ETA del cese de violencia, suena a una mezcla entre esperanza para todos (con una lucha sin el tema del terrorismo como arma arrojadiza y centrada en cómo reflotar el País) y treta para ver si otro perro consigue meter la cabeza en la finca.

Samuel Baltar Es como todo...

Lunes, 17 de octubre de 2011

Castañas asadas

Cuando era pequeño me encantaban las películas de ciencia ficción, las de navecitas y alienígenas que se llevan bien o mal. Las sigo adorando, pero ahora sé que nunca llegaremos  a vivir en otro planeta, conquistar galaxias remotas, conocer al Sr Spok o a los Ewoks, ni tan siquiera, posiblemente, volver a pisar la luna.

Miro por la ventana y pienso que podría ir a pasar la tarde a la playa, pasado el ecuador del mes de octubre. Y no de esa forma enfermiza de no querer reconocer que el verano yapasó, que se acabaron las vacaciones y que hay que volver a trabajar, hacer el famoso cambio de armarios para preparar la ropa de invierno. No. Ir a la playa con las garantías de pasar calor, poder bañarme y disfrutar de una tarde agradable.

Y valoro de manera especial el hecho de que estamos en octubre. Me comentaba el otro día mi amigo Jacobo que todos sus recuerdos de infancia del otoño e invierno en Santiago pasan por los trenecitos de castañas asadas que se ubican en Porta Faxeira y Rúa Nova. Y los míos también. Supongo que la mayoría de los que disfrutamos de la ciudad en nuestros años mozos tenemos este grato recuerdo del color, olor y romanticismo que le dan a esa primera toma de contacto con la zona vieja los originales asadores.

Ya estamos en época de cucuruchos de periódico con castañas, del cambio de armarios y de pensar en la hibernación parapetados en el sofá con una buena manta y no en los manguitos de la piscina. Por lo menos solíamos estar en esa época. A día de hoy la temperatura media de este mes en la capital gallega supera en casi 5 grados a la media histórica de la ciudad. Si le sumamos a esto la falta de precipitaciones, la sequia y los incendios, el panorama se pone negro. ,¿A quién le apetecen unas castañas asadas aunque estemos en octubre?

A nivel cotidiano el cambio climático y la sequía  afectan en que veo a una vecina cargando cubos de agua para regar su pequeña plantación de hortalizas y a otra cargando con toda la ropa de la familia para llevarla a casa de un vecino porque en su casa no tienen agua para hacer la colada. Ya ni me planteo saber cómo hacen con el aseo diario. Otros se fueron directamente a conectarse al agua municipal para evitar el desastre. En las ciudades ya se sufrieron algunos cortes de suministro y racionamiento en las horas del servicio.

A nivel general el problema de raíz,  el cambio climático producido por el famoso efecto invernadero. En explicación rápida y sin muchos detalles “fenómeno por el cual determinados gases retienen parte de la energía que el suelo emite por haber sido calentado por la radiación solar. El efecto invernadero se está viendo acentuado en la Tierra por la emisión de ciertos gases, como el dióxido de carbono y el metano, debido a la actividad humana”.

¿Y que suban un poco las temperaturas y se alargue el verano en que nos afecta? Tan sencillo como pensar que si en los últimos 100 años el cambio climático es mas importante que en los 10.000 años anteriores, pues siguen y seguirán subiendo las temperaturas, podemos imaginar que entre los problemas de aclimatación a las nuevas temperaturas de todos los animales (incluido el hombre), el deshielo, la contaminación, la tala indiscriminada de bosque, etc, no tenemos un futuro muy lejano por explorar. El universo seguirá su camino, pero sin nosotros y, probablemente, sin ningún ser vivo que pueble la tierra, ya que habremos acabado con todo.

No voy a ser yo quien de las claves para arreglar el mundo. Si los que generan la mayor proporción de gases son los mismos que no firman los protocolos la cosa no funciona aunque el resto del mundo quiera. Los intereses económicos están por encima incluso de la supervivencia de cualquier especie, aunque sea un suicidio a largo plazo y no deje futuro para próximas generaciones. El “Carpe Diem” elevado a la máxima potencia, con la irresponsabilidad y la certeza de que se defienden los intereses de la nación que representas, la lucha incansable por seguir creciendo económicamente sin mirar un poco mas allá y valorar las consecuencias de esta política mundial, basada en fuegos artificiales de ingenierías financieras y  falso progreso a un coste impagable, el de matar un planeta.

Cada dia hay más trabajo por hacer y menos tiempo. Estamos llegando al punto de no retorno en la salvación del planeta. Pronto la situación será irreversible.

Lo único q puedo asegurar sin temor a equivocarme es que ningún descendiente nuestro conocerá al Sr. Spok o los Ewoks, ni vivirá en otro planeta.

Samuel Baltar Es como todo...

Martes, 11 de octubre de 2011

¿Movimiento o Revolución?

No poseo la verdad absoluta, pero casi. Parece un atrevimiento insolente hacer tal afirmación, pero no lo será tanto siempre y cuando se trate solamente de decir obviedades. Suena fácil, pero no lo es, dado que hay tantas obviedades que no encuentran su sitio en el mundo actual, que exponerlas tan claras, que tengan tanto sentido y estén tan separadas de la realidad actual parece cosa de brujería. A la hoguera conmigo!

Voy a ilustrar mi osadía con las siguientes afirmaciones; Que se permita la dación en pago de las viviendas para cancelar las hipotecas, financiación pública de la investigación para garantizar su independencia, elevación de los impuestos a la banca de manera directamente proporcional al gasto social ocasionado por la crisis generada por su mala gestión, devolución a las arcas públicas por parte de los bancos de todo capital público aportado, no al control de internet. abolición de la ley Sinde, independencia del poder judicial: reforma de la figura del ministerio fiscal para garantizar su independencia, no al nombramiento de miembros del tribunal constitucional y del consejo general del poder judicial por parte del poder ejecutivo, establecimiento de mecanismos efectivos que garanticen la democracia interna en los partidos políticos, Reforma fiscal favorable para las rentas más bajas, una reforma de los impuestos de patrimonio y sucesiones. Implantación de la Tasa Tobin, la cual grava las transferencias financieras internacionales y supresión de los paraísos fiscales, Reforma de las condiciones laborales de la clase política para que se abolan sus sueldos vitalicios. Que los programas y las propuestas políticas tengan carácter vinculante, Desvinculación verdadera entre la Iglesia y el Estado, como establece el artículo 16 de la Constitución, y así puedo estar un buen rato, pero tampoco quiero aburrir.

Los que seguís un poco la actualidad (y no tan actual) u os interesáis por lo que pasa a vuestro alrededor, os habréis dado cuenta que estas soluciones no son de mi cosecha, sino que son parte de las reivindicaciones del movimiento 15M, que he asumido como mías para comenzar esta reflexión.

Me gustan los movimientos sociales, que aparecen como flechas incendiarias en los momentos de crisis bajo la premisa de la falta de acierto en las medidas adoptadas por parte de la clase política para que el Estado salga de la crisis en la que se ve envuelto. Claman contra la injusticia de ver seriamente desfavorecidas a las clases más bajas, que son los únicos que al final sufren verdaderamente los efectos devastadores del momento económico.

El movimiento 15M cumple todas las premisas, modos de organización colectivos que se conforma como un grupo de presión con movimiento de las masas, que dura más o menos en el tiempo, que proviene de clases medias, bajas y hasta marginales y que luchan dentro de un campo político más o menos concreto. Hasta ahí todo bien, pero… ¿Es suficiente?

Me gusta pensar que cualquier movimiento social tiene una finalidad, que la gente lo hace para conseguir cambiar el mundo y volverlo un lugar mas justo y habitable. Resulta frustrante darse cuenta que un movimiento se diluye en el aire con el paso del tiempo y puede no haber conseguido su propósito, mas allá de crear un poco de revuelo y hacer reflexionar a la sociedad, pero sin provocar un cambio radical.

Por este motivo soy partidario de las revoluciones sociales más que de la aparición de movimientos. Sin la necesidad de tener que llegar a hacer sangre, (como sucedía en las revoluciones históricas, donde se llegaba hasta el final para bien o para mal), se busca un cambio de raíz, estableciendo medidas concretas para solucionar el problema y los medios necesarios para convertir las necesidades de cambio en un cambio plausible. O como poco, la aparición de una elección diferente a la existente, que es lo que en definitiva le pedimos a una revolución moderna.

¿Resulta suficiente agitar algunas mentes en un momento puntual o deberíamos tomar acciones para aportar otra opción que garantice igualdad para todos?

Samuel Baltar Es como todo...