El vulcanismo oceánico que surge cerca de los márgenes continentales, esta afectado por los depósitos sedimentarios de dichos márgenes. Las islas Canarias no son una excepción. En la isla de Fuerteventura, una de las más antiguas del archipiélago, se encuentran sedimentos de fondo oceánico de edad cretácica, aflorantes hoy en superficie. Lo destacable es que en niveles de margas y calizas oscuras hay intercalaciones de materiales volcánicos submarinos; es el nacimiento de la isla. Estos materiales se depositaron a partir de corrientes de turbidez que transportaban materiales calcáreos y terrígenos en la zona de borde (“fan fringe“) de un abanico submarino de aguas profundas, en el margen continental africano.
Mientras el vulcanismo se iba desarrollando en el archipiélago, han sido muchas las ocasiones en que el magma ascendente ha interaccionado con los depósitos sedimentarios del fondo oceánico de edades diversas. Los precedentes de esta interacción son comunes en varias de las islas Canarias. La última se produjo en la erupción del volcán Teneguía, en La Palma, en 1971. Eran fragmentos blanquecinos, muy porosos y con aspecto de espuma, que se consideraron como rocas ígneas de composición riolítica, en una primera interpretación realizada en 1973. Hoy, a la vista de lo ocurrido en la erupción submarina de La Restinga, se reinterpretan como sedimentos recristalizados.
En La Restinga, el magma atravesó sedimentos areniscosos de algún debris masivo (¿el del Sahara?), los recristalizó, perdieron agua y se convirtieron en una roca blanca de textura espumosa. Las primeras interpretaciones que se hicieron fueron en clave ígnea, diciendo que eran riolitas y que las autoridades estaban minimizando el carácter explosivo de la erupción al decir que el magma emergente era basanítico, menos explosivo. Estas afirmaciones tan apresuradas y de cierto tinte exhibicionista, conculcaron el principio básico de precaución que debe de primar en todas las gestiones de crisis, creando una alarma social y un desconcierto en las autoridades que en nada ayuda a la gestión. El geólogo Jose Luis Gonzalez, experto en gestión de crisis, lo dice frecuentemente en su magnífico blog sobre Riesgos Naturales de la página del Colegio de Geólogos http://www.icog.es/_portal/inicio/inicio.asp , y en otras publicaciones.
El primer científico que puso cordura a este alarmismo infundado fue el geólogo tinerfeño Juan Jesus Coello, que negó el carácter ígneo primario de la roca en su informe del 9 de noviembre, y
que ilustró con unos dibujos coloreados muy pedagógicos. En fechas recientes, los nuevos datos analíticos de varias universidades europeas han confirmado el carácter sedimentario de las “restingolitas”, zanjando definitivamente la polémica.
Si se hubiera investigado un poco, se habrían dado cuenta de que en el monte submarino Henry seamount, a unos 35 km al SE del rift submarino de la isla de El Hierro, geólogos alemanes describen, en el año 2005, sedimentos de fondo oceánico que llegan hasta la isla herreña (ver imagen adjunta). Por tanto, es predecible que el magma ascendente en estos lugares incorpore y recristalice materiales sedimentarios, como se ha visto en la primera vez que surgieron piroclastos en el mar de las Calmas. En ninguna otra expulsión de piroclastos flotantes humeantes posteriores volvieron a aparecer las famosas “restingolitas”.
Esperemos en el futuro una mayor prudencia en las afirmaciones apresuradas y carentes de rigor que en nada contribuyen a una buena gestión de crisis.







16 diciembre, 2011 at 10:56
Coincido plenamente con tu valoración. Algunas declaraciones no han sido afortunadas y repercuten negativamente en la gestión de la situación. También me preocupa la falta de rigor con la que algunos académicos se han arrogado el atributo de ser expertos en gestión de crisis en base a sus conocimientos en materia de riesgos geológicos . Es un error confundir gestión de crisis con gestión de riesgos. Son procesos distintos que utilizan métodos y herramientas diferentes. Quizás habría que hacer más pedagogía sobre estas cuestiones.
16 diciembre, 2011 at 11:44
Gracias por su comentario. El tema que propone es una cuestion de largo recorrido que requiere un debate muy amplio y, como sugiere, una labor pedagógica intensa, tanto en los medios de comunicación como en foros diversos. El Colegio de Geólogos lleva insistiendo en el tema un tiempo pero es hora de actuar con acciones concretas.
21 diciembre, 2011 at 11:53
Conocía la existencia de controversia en las declaraciones sobre esta crisis, según las fuentes/noticias. Es una pena que se informe de manera alarmista, pero no se haga cuando la noticia pierde actualidad. Como es una pena que se generen conflictos entre los posibles dictámenes científicos, unos menos sesgados que otros.
Un buen blog, que paso a enlazar en el propio, en divulgación científica.
Un saludo,
Fran
21 diciembre, 2011 at 23:31
Le agradezco su comentario. Siempre son constructivos. El tema de la naturaleza de las llamadas “restingolitas” es un asunto que todavia tiene mucho recorrido. Quedan aun de conocer varios resultados analíticos bastante sofisticados que aportaran mas informacion sobre la verdadera naturaleza del material. Es posible que nos encontremos con materiales de varias procedencias, entre ellas de aportes sedimentarios, que, como resultado final, den origenes mixtos o cosas similares. Se ha podido comprobar que un simple análisis de elementos mayores y menores no soluciona la cuestión y, mucho menos, se puede dar como resultado definitivo y dogmático. La ciencia tiene que ser rigurosa y evitar las intencionalidas humanas sospechosas. Hay buenos científicos pero, en ocasiones, nos falta cultura de gestión de crisis.
Un saludo
22 diciembre, 2011 at 18:54
Le felicito por la iniciativa del blog y por el contenido del mismo. Leía las noticias sobre el tema de El Hierro en los periódicos… Ahora ya sé dónde contrastarlas. Por cierto, la falta de éstas últimamente quizá hablé por sí misma. Un saludo.
22 diciembre, 2011 at 19:48
Muchas gracias Maria Jesús. Aunque la actividad sismo- volcánica ha descendido algo, el volcán esta todavia en erupción. El hecho de que no ocurra nada relevante o diferente es lo que ha provocado que la noticia no sea ya noticia. Sin embargo, todavía hay temas de cultura geológica que se deben informar y comentar, y en ello estoy. Espero poder poner otra entrada mañana.
Un saludo
22 diciembre, 2011 at 21:05
Todas las crisis tienen una fase de apropiación mediática y este caso no ha sido una excepción. Por eso es fundamental que antes de esta fase los gestores estén preparados en el tratamiento de la comunicación y que sean proactivos. Esta crisis ha tenido aspectos muy complejos por sus dosis de incertidumbre y porque ha cuestionado la imagen de una parte de la comunidad científica implicada. Las crisis más difíciles de resolver son precisamente las de imagen porque crean prejuicios. Es interesantísimo analizar el proceso de gestión y extraer lecciones aprendidas que servirán para mejorar el sistema de respuesta.
23 diciembre, 2011 at 9:50
Estoy de acuerdo con usted. En esta erupción hemos tenido la oportunidad de hacer un seguimiento cientifico e instrumental mucho mejor que en la erupción del volcán Teneguía en el año 1971. Sin embargo, como dice, el procedimiento de comunicación que se ha seguido, tanto por parte de los científicos como de las autoridades, no ha sido muy satisfactorio. Se ha carecido de liderazgo por quien tenía que hacerlo, y ha primado el YO antes que la información general. Todos creemos, y yo el primero, que falta cultura de comunicación en los momentos de crisis y en muchos otros aspectos de la vida pública. Es necesario insistir en ese aspecto de cara al futuro, desde todos los foros posibles. En España hay ya una buena escuela de comunicadores que pueden contribuir a ese aprendidaje. Seamos humildes, reconozcamos nuestra debilidades y carencias, y en la siguiente erupción lo haremos todos mucho mejor, entre otras cosas porque sera dentro de otros 40 años y habremos tenido tiempo de aprobar.
Un saludo
23 diciembre, 2011 at 23:19
Coincido en el diagnóstico, muy interesantes sus apreciaciones. La necesidad de fortalecer el liderazgo es una de las conclusiones del análisis que hemos elaborado sobre la crisis de El Hierro y que se publicará en el próximo número de CRISIS RESPONSE JOURNAL
24 diciembre, 2011 at 10:59
Insistiremos todos en ello.
Feliz Navidad.