18 febrero, 2012
por José Luis Barrera Morate
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El magma abandona el volcán submarino y se traslada a El Julan

La erupción de La Restinga no ha terminado.  La crisis sísmica, tampoco.  Desde hace varios días, el volcán submarino emite pocos gases y piroclastos finos, lo que da signos de agotamiento.  Viene haciéndolo desde hace días.  Sin embargo, la actividad sísmica ha aumentado moderadamente, llegando a pasar algunos días a más de 20 sismos y, lo que es más preocupante, con hipocentros a poca profundidad y en la zona de debilidad N-S del volcán Tanganasoga y laderas del Julan (los Garañones).

El magma sigue moviéndose por debajo del mar de Las Calmas pero emigra hacia el Julan, abandonando la boca (bocas) eruptivas prácticamente inactivas.  Hay una tendencia a que el magma se concentre en la zona de los Garañones donde hay vulcanismo postdeslizamiento en superficie y también debajo del mar (ver esquema adjunto).  No es por tanto extraño que el magma subterráneo circule  por esas coordenadas  (Julan-El Golfo), pues viene haciéndolo desde hace pocos cientos y miles de años que, en tiempos geológicos, es poco tiempo.  Comparativamente es la situación preeruptiva que se tuvo antes de la erupción del 10 de octubre de 2011.  No hay que descartar como posible una erupción en las laderas de El Julan si aumenta la crisis sísmica y el magma continua presionando debajo.

Las nuevas imágenes  batimétricas del barco Ramón Margalef son bastante definitorias de la situación submarina del volcán (ver imagen adjunta).  Hay un cono principal con un cráter a 120 m de altura (ya se suponía que tenía que estar a menor  profundidad que los 130 m) y otro adventicio menor, crecido recientemente, con el cráter a 200 m de profundidad.  Se observa el gran volumen de material emitido y deslizado por las laderas a 2.000 metros en el fondo oceánico.  Con esa posición inclinada de la base del edificio principal, no parece posible un crecimiento en vertical y, mucho menos, que llegue a emerger.

Lo que se echa en falta son los datos petrológicos de las muestras que periódicamente surgen en la superficie del mar y que se han estado recogiendo por salvamente marítimo.  Han pasado varios meses y los datos que tiene que suministrar el CSIC no están todavía disponibles; no conocemos las razones del retraso, lo que impide conocer la composición del magma que surge y, por ende, la evolución geoquímica de la erupción.  También seguimos sin conocer la composición de los gases emitidos.  ¿Cuándo dispondremos de esos datos?

Sigamos pendientes de la nueva crisis sísmica que es la que nos puede dar más información y preocupación.

Esas son mis impresiones pero no podemos decir nunca, todavía, que no volverá a salir magma por el volcán submarino.

3 febrero, 2012
por José Luis Barrera Morate
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¿Qué le pasa al volcán?

Desde el 19 de enero de 2012, el volcán ha estado comportándose de manera espasmódica, con grandes intervalos (a veces de 10 o mas horas) sin prácticamente actividad eruptiva, frente a otros periodos de horas de gran amplitud efusiva.  La erupción se tomo una tregua, aunque los gases han seguido emitiéndose de manera continua a la superficie, arrastrando, en muchas ocasiones, los grandes bloques de lava negra de siempre.  Lo que surge ¿es material primigenio, o es arrastrado por los gases de las paredes del cráter? Eso no se sabe, pero lo que parece probable es que la composición petrológica es la misma: BASANITAS (limburgita en la definición antigua; el término fue introducido por el mineralogista alemán Rosenbusch, en 1872, y deriva de región de Limburg, Alemania, donde afloran). Hoy en día, la palabra limburgita ha caído en desuso. Para los neófitos, una basanita tiene un aspecto  de visu similar a un basalto pero con menos cristales a la vista (casi todos los que hay son de olivino) y ausencia de feldespatos (en este caso, plagioclasa).

Esta composición basanítica es la mayoritaria en el vulcanismo más reciente de El Hierro, por lo que está en consonancia con lo que cabe esperar magmaticamente.  El campo de volcanes de La Restinga y sus laderas superiores, son basanitas y debe constituir una “provincia petrológica” junto a parte de la dorsal submarina de La Restinga.

¿De donde saca fuerzas el volcán para emitir con tanta frecuencia los materiales volcánicos que se ven sobre las aguas?  No parece normal que con las amplitudes del tremor volcánico tenga fuerza suficiente como para emitir el material, estando el cráter, como dicen, a ¡¡¡130 metros de profundidad!!!

Desde hace  3 días. El tremor se ha elevado de amplitud pero sin llegar a un valor alto, más bien se queda en bajo-medio.  Se mantiene constante en esa actividad, y aquellos tiempos de las grandes emisiones y amplitudes no aparecen.  Tal vez no vuelvan nunca, al estar el magma cristalizado en parte después de tantos días de emisión, lo que reduce la fluidez de la misma.  En la foto adjunta, se puede ver al microscopio una basanita tipo.  El gran cristal amarillento de la parte superior  es olivino que se encuentra dentro de una matriz de grano muy fino criptocristalina donde abundan los cristalitos de olivino y clinopiroxeno, los componentes principales y mayoritarios de la roca.  Si la roca gana cristalinidad, la fluidez disminuirá y la emisión de lava se hará más lenta.  Hay que esperar a los próximos análisis petrográficos y geoquímicos que, según se anuncia, estarán pronto, para interpretar el comportamiento actual del volcán.

Por último, hay que reseñar la aparición de una minicrisis sísmica desde el día 23 de enero, con varios terremotos superiores a 2.0 de magnitud en la escala Richter.  Los epicentros están  dispersos por las zonas afectadas por la sismicidad de las semanas y meses pasados, lo que confirma que la crisis volcánica permanece en los mismos lugares donde empezó.

 

 

25 enero, 2012
por José Luis Barrera Morate
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El volcán da signos de fatiga

Desde el día 19 de enero por la tarde, el volcán de La Restinga registra casi más horas de “inactividad” que de emisiones.  Son 6 días en los que la amplitud del tremor ha descendido como nunca antes lo había hecho desde el inicio de la erupción.  El ser un periodo ya de 6 días continuos en este estado, hace pensar que el volcán esta llegando a su fin, al menos al final de una primera etapa.  Abunda también en esta dirección el resto de indicadores físicos y químicos, como el descenso casi absoluto de la deformación en la isla y la disminución de las emisiones difusas de gas (mediciones ambas del ITER). El número de sismos diarios ha disminuido también de manera importante, lo que es una señal más de que la crisis va a parar en poco tiempo.
Como es sabido en el mundo de la vulcanología, cuando los volcanes cesan su actividad no se dice que están inactivos sino en pausa; después de seis meses en pausa sin ninguna erupción pasan a estar dormidos y, por último, después de 10.000 años (por convención internacional) se puede decir que están inactivos. Han sido muchos los volcanes en el mundo que se han reactivado con gran virulencia después de varios días o semanas en pausa.  El volcán de La Restinga, de momento, parece que va a entrar en pausa.
Es posible que los Príncipes de Asturias, que visitaran la isla de El Hierro el próximo día 30 de enero, no vean ni el burbujeo característico ni las manchas de gases (de las que aun no se ha dado la composición) que han presidido diariamente el paisaje del mar de Las Calmas. En la imagen adjunta se puede ver la disminuida mancha sobre el agua el día 24 de enero.

Pero la crisis no ha terminado, sólo ha sido un periodo ¿definitivo? Nadie lo sabe.  Nadie puede decir que el volcán no entre nuevamente en erupción en el mismo sitio o en otro. Será el momento de ocuparse con más intensidad en volver a la situación de actividad de la población de La Restinga, ayudándole desde todas las instituciones e iniciativas particulares.  Desde el Colegio Oficial de Geólogos me comprometo a participar en la promoción de la isla a través de los distintos medios de comunicación que tenemos, para ayudar a una población que, aun a sabiendas de que vive en una isla volcánica activa, no se merece tanta penalidad.  Se han quedado sin pesca, sin buzos, sin turistas y, sobre todo, sin volcán que explotar turísticamente.
Los científicos quisiéramos que la erupción continuara para, de esa manera,  poder seguir estudiando la evolución de un fenómeno geológico único en las islas Canarias.  Pero también sabemos que nuestro interés científico entra en conflicto con los intereses de la población.

22 enero, 2012
por José Luis Barrera Morate
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El cráter del volcán se eleva, pero muy lentamente

Los nuevos datos aportados por la última campaña del barco Ramón Margalef (IEO), realizados los días 10 y 11 de enero, van precisando algunos aspectos de la emisión volcánica de La Restinga.  En primer lugar, que la profundidad del cráter esta a 130 metros y que el volcán  emiten grandes cantidades de gases que son los que llegan a la superficie marina ocasionando el burbujeo continuo que se observa.  Desde el primer informe del mes de octubre, el edificio volcánico se ha elevado unos 20 m. Poca altura para tantos días de emisión.  Los posibles derrumbes que parece que se han producido, han cercenado el crecimiento vertical del edificio.  Un fenómeno similar ocurre en las erupciones subaéreas.
En el perfil batimétrico que suministra el IEO (figura adjunta) se puede ver que la cima del volcán  se va aproximando a la línea divisoria de la dorsal submarina, lo que explica la aparición de las manchas en la costa este de La Restinga, favorecidas a su vez por las corrientes marinas. También se ve la emisión de gases a unos 200 m del volcán, lo que supone, como es frecuente en las erupciones, varios  puntos de emisión, aunque solo sean de gases. ¿Están alienados los dos puntos de emisión, marcando la fisura eruptiva? No se sabe, porque no se precisa en el gráfico la orientación del corte.
Lo que no queda claro de los datos del informe es el volumen real de los materiales emitidos.  Según los datos aportados, se han emitido 145 m3,  lo que, a primera vista, parece mucho. Es verdad que las medidas realizadas en zonas volcánicas con emisión de gases y de aguas calientes necesitarían una corrección, luego considerémoslas con cautela. Si tomamos como unidad patrón de volumen la capacidad del estadio Bernabeu, que es de 1 millón de m3, la erupción ha emitido 145 “bernabeus” en tan solo 94-95 días (del 10 de octubre al 10-11 de enero). Es decir, la media diaria de emisión sería aproximadamente de 1,5 “bernabeus”.  ¿No parece excesivo?
Para el centro eruptivo activo, la batimetría señala la existencia de un cono semicircular de unos 500 de diámetro, elongado en dirección de la pendiente máxima, y apoyado en una pendiente. Tomando la escala gráfica que figura en el perfil, el cono tiene una altura de unos 125 m, en su parte menos elevada (parte superior), y unos  150 m, en su parte más elevada (parte inferior).  Con estos datos (promediando la altura a 140 m), el volumen total del edificio  es de unos 9,16 millones de m3; si quieren, lo dejamos en 10 millones: unos 10 estadios Bernabeu. En la isla de Lanzarote, el volcán Pico Redondo, en la carretera de Yaiza a El Gofo, y próximo al volcán Vieja Gabriela, tiene exactamente las mismas dimensiones y morfología; véanlo y sabrán lo que ha salido en La Restinga.
El tremor esta muy cambiante, indicando, tal vez, que la presión de la columna de agua no parece que modere y regule los espasmos eruptivos como ocurrió en los inicios de la erupción.

17 enero, 2012
por José Luis Barrera Morate
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El volcán de La Restinga bate todos los récords esperados ¡¡100 días de actividad ininterrumpida!!

Nada hacia pensar que la erupción de La Restinga fuera a durar tanto, y lo que aún le queda. Todas las referencias históricas que se tenían de las erupciones canarias han quedado superadas ¡con mucho!
Desde que comenzó la erupción el día 10 de octubre, los pronósticos  no apuntaban a una duración mayor de unas pocas semanas. Ante cualquier disminución del tremor, los científicos anunciaban el cese total de la actividad.  Así ha venido sucediendo hasta hoy; vaivenes de mayor o menor actividad (sobre todo del tremor) pero el volcán no cesa.  Ya nadie se atreve a decir cuando terminará la erupción.  La prospección geofísica no puede determinar la situación de la cámara magmática ni sus características, con gran decepción de los técnicos y de los científicos. Hay lo que hay.  Solamente detectan, en la zona eruptiva, una salida de gases muy intensa que llega a la superficie del mar enfrente de La Restinga, como puede verse todos los días, y eso que se dice que el cráter está a 150 m de profundidad.  Esperamos con atención los datos de la 5ª y ultima campaña realizada por el barco oceanográfico Ramón Margalef, para aclarar la profundidad de la emisión.  Ese dato es muy importante para evaluar la peligrosidad de la misma.
El volumen de gases que se esta emitiendo desde el inicio es muy elevado, lo que contrasta con la disminución progresiva (casi ausencia) de emisiones en tierra, según los datos del ITER.  Es como si todo el gas se concentrara en la zona de erupción.  La disminución también de la sismicidad, aunque todavía se producen algunos sismos en las zonas de siempre, hace que la atención se centre únicamente en La Restinga.
Dos tercios de las erupciones volcánicas del planeta son submarinas.  En El Hierro, el relieve construido por las erupciones submarinas tiene más volumen que en superficie.  La erupción actual no es diferente a lo que se podía esperar conociendo la morfología total de la isla, pues esta contribuyendo al crecimiento de la gran dorsal submarina (35 km de longitud) que se prolonga hacia el sur-suroeste desde la península de La Restinga.  No es nada raro ni excepcional. En ocasiones, las características del burbujeo y salida de materiales volcánicos que se sucede todos los días, hace pensar que, en cualquier momento, haya una erupción con ciertas características subaéreas, aunque no con el grado de las surseyanas clásicas.
Generalmente, los islotes volcánicos surgidos de emisiones submarinas son bastante efímeros en todo el mundo, porque están formadas por materiales poco consolidados de carácter piroclástico.  Este material suelto se erosiona fácilmente por la dinámica marina, como ha sucedido  en muchas  erupciones.  En el caso de que haya  habido una fase de erupción hidromagmática prolongada, el islote lo forman conos amplios de tobas palagoníticas que resisten mucho a la erosión.  Si además ha habido emisión de lavas y conductos de emisión (diques) atravesando el cono, el armazón generado ofrece una gran resistencia al mar;  este último caso es el del Roque del Este en el archipielago Chinijo (Lanzarote), un buen ejemplo de lo que podría suceder en La Restinga, en el caso, poco probable, de que surja un islote.

7 enero, 2012
por José Luis Barrera Morate
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El volcán cumple ¡¡90 días de erupción ininterrumpida!! Un caso histórico único en Canarias

Para la prensa, el volcán de La Restinga ya no es noticia.  No pasa nada nuevo, simplemente continúa la erupción volcánica, y, por tanto, no hay titulares.  Sin embargo, para los científicos sí pasan muchas cosas, aunque la información no fluya como debería.  Una erupción que dura ya 90 días de emisión ininterrumpida de magma, no es una anécdota en el vulcanismo canario.  Es la tercera más larga en duración en Canarias y, probablemente la primera en cuando a duración de un edificio único, sin considerar las erupciones fisurales multieventos (erupción de Timanfaya, Lanzarote).  Esta situación tan excepcional requiere un mejor tratamiento informativo.

Todos conocemos la dificultad de hacer el seguimiento de una erupción submarina, pero el volcán de La Restinga no es una erupción cualquiera.  A su larga duración une la amenaza que todavía se cierne sobre la población de La Restinga, al no saber si se producirá una migración del foco activo (¿cuál de los tres?) hacia tierra.

En las primeras semanas de erupción se demostró la capacidad técnica que se tiene por parte de los diferentes organismos nacionales y autonómicos, de hacer  un seguimiento científico muy acertado, independiente de la gestión del riesgo.  Se tomaron muestras de la primera emisión subaérea y se analizaron petrológica y geoquímicamente, lo que dio lugar a la famosa polémica sobre la naturaleza de las llamadas “restingolitas”.  También se tomaron muestras de los productos gaseosos y, sobre todo, se envió un barco oceanográfico, el Ramón Margalef, a realizar un estudio de la morfometría del volcán y sus datos batimétricos.  Consiguieron unas imágenes espectaculares que orientaron mucho sobre la situación y profundidad de la boca eruptiva y que han sido las primeras del mundo que se han tomado de una erupción submarina en sus comienzos.  Días más tarde se volvieron a tomar imágenes que mostraron la evolución morfológica del volcán; el cono emisor aumentaba su altura; desde hace semanas, no se sabe nada más, salvo la suposición de que ha habido derrumbes en la parte alta del cráter y explosiones ocasionales. La llegada del barco Sarmiento de Gamboa ayudó a precisar la batimetría pero no se dieron imágenes.

Actualmente, solo observamos que en la superficie del mar de Las Calmas continúa el burbujeo, los gases siguen produciendo una mancha que migra en diferentes direcciones según las corrientes, y la salida de material magmático humeante intermitentemente, cuya naturaleza desconocemos. Los vulcanólogos sabemos que la naturaleza y textura (grado de cristalinidad) de los materiales emitidos en una erupción volcánica suele cambiar con el paso del tiempo, y que dichos cambios son muy importantes para determinar el momento eruptivo de la zona e interpretar mejor los parámetros físicos.  Sorprende que con la baja señal de tremor que hay desde hace días (ver datos del IGN) continúen expulsándose a la superficie materiales volcánicos con tanta frecuencia; esta claro que la presión de los gases es elevada.  Ante esta situación eruptiva, uno se pregunta: ¿A qué profundidad realmente esta el cráter?  ¿Llegará a surgir el volcán a la superficie?  Son preguntas que solo tienen respuestas si se vuelven a dar datos petrológicos y batimétricos precisos.

Hace cuatro días, me llamaron de radio Francia, desde Paris, para preguntarme por el nacimiento de una isla oceánica que había surgido en el mar Rojo, cerca de las costas del Yemen.  Hace varias semanas, también me llamó la embajada francesa interesándose por la erupción de El Hierro, pues me manifestaron que estaban haciendo un seguimiento de ella.  No se el interés final que tiene los franceses por la vulcanología, aunque es verdad que Francia tiene territorios de naturaleza volcánica en varios puntos del globo, pero ninguno con erupciones activas actualmente. Nosotros, ante la erupción histórica más larga de Canarias, solo sabemos que continúa el tremor (lo dice el IGN), siguen las manchas, de vez en cuando hay terremotos menores de 2.0 (lo dice el IGN) y la deformación del terreno esta prácticamente estable (lo dice el ITER).  Todo ellos son los parámetros físicos de la erupción, pero…¿dónde están los geológicos que ayuden a confeccionar un modelo de lo que ocurre en profundidad? Se está perdiendo una ocasión histórica.

25 diciembre, 2011
por José Luis Barrera Morate
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El volcán sufre un nuevo derrumbe parcial. Así, dificilmente llegará a la superficie

Aunque la crisis sísmica ha disminuido considerablemente, ha sorprendido la aparición de pequeños y escasos terremotos en el mar de las Calmas, en los últimos dos días.  En esa zona, habían descendido drásticamente desde el momento que empezó la erupción. La señal de tremor continua aunque con una amplitud menor que, en ocasiones, hace sugerir que la erupción puede estar llegando a su fin.  Realmente nadie sabe cuando finalizará; la mayor cristalinidad que tienen las lavas hace que la emisión sea menos fluida  pero no indicativa de cuándo terminará.

Desde hace unos días, el estilo eruptivo ha cambiado a una erupción mediana y tranquila sin grandes espasmos periódicos como venía haciendo.

Según datos recientes de la exploración batimétrica del barco Sarmiento de Gamboa, la cota superior del volcán (seguimos sin saber cual de los tres edificios que se han formado es el que esta activo) ha descendido unos 15-25 metros.  Se ha derrumbado parte del cono, pues al elevarse sin ampliar su base, se hace inestable.  Ya le sucedió al volcán Teneguía y quedó registrado en video.  Es un fenómeno bastante común en el crecimiento de los volcanes.

Lo que merece atención constante es que los efectos de la erupción alcanzan la superficie, pero…¿a qué profundidad real se encuentra el cráter activo?  La emisión de gases continúa intermitentemente con mayor o menor presencia en el mar.  En el agua sigue presente la mancha y la zona de burbujeo en su cabecera.  Hay que resaltar que parte de la mancha aparece al este de La Restinga, cuando siempre se había dispersado hacia el oeste. No se sabe si es efecto de las corrientes marinas locales o de que la boca esta más cerca de la línea de cumbres de la dorsal submarina.

15 diciembre, 2011
por José Luis Barrera Morate
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Las islas Canarias “flotan” sobre rocas sedimentarias diversas

El vulcanismo oceánico que surge cerca de los márgenes continentales, esta afectado por los depósitos sedimentarios de dichos márgenes.  Las islas Canarias no son una excepción. En la isla de Fuerteventura, una de las más antiguas del archipiélago, se encuentran sedimentos de fondo oceánico de edad cretácica, aflorantes hoy en superficie.  Lo destacable es que en niveles de margas y calizas oscuras hay intercalaciones de materiales volcánicos submarinos; es el nacimiento de la isla. Estos materiales se depositaron a partir de corrientes de turbidez que transportaban materiales calcáreos y terrígenos en la zona de borde (“fan fringe“) de un abanico submarino de aguas profundas, en el margen continental africano.

Mientras el vulcanismo se iba desarrollando en el archipiélago, han sido muchas las ocasiones en que el magma ascendente ha interaccionado con los depósitos sedimentarios del fondo oceánico de edades diversas.  Los precedentes de esta interacción son comunes en varias de las islas Canarias.  La última se produjo en la erupción del volcán Teneguía, en La Palma, en 1971.  Eran fragmentos blanquecinos, muy porosos y con aspecto de espuma, que se consideraron como rocas ígneas de composición riolítica, en una primera interpretación realizada en 1973. Hoy, a la vista de lo ocurrido en la erupción submarina de La Restinga, se reinterpretan como sedimentos recristalizados.

En  La Restinga, el magma atravesó sedimentos areniscosos de algún debris masivo (¿el del Sahara?),  los recristalizó, perdieron agua y se convirtieron en una roca blanca de textura espumosa.  Las primeras interpretaciones que se hicieron fueron en clave ígnea, diciendo que eran riolitas y que las autoridades  estaban minimizando el carácter explosivo de la erupción al decir que el magma emergente era basanítico, menos explosivo.  Estas afirmaciones tan apresuradas y de cierto tinte exhibicionista,  conculcaron  el principio básico de precaución que debe de  primar en todas las gestiones de crisis, creando una alarma social y un desconcierto en las autoridades que en nada ayuda a la gestión.  El geólogo Jose Luis Gonzalez, experto en gestión de crisis, lo dice frecuentemente en su magnífico blog sobre Riesgos Naturales  de la página del Colegio de Geólogos http://www.icog.es/_portal/inicio/inicio.asp , y en otras publicaciones.

El primer científico que puso cordura a este alarmismo infundado fue el geólogo tinerfeño Juan Jesus Coello, que negó el carácter ígneo primario de la roca en su informe del 9 de noviembre, y que ilustró con unos dibujos coloreados muy pedagógicos. En fechas recientes, los nuevos datos analíticos de varias universidades europeas han confirmado el carácter sedimentario de las “restingolitas”, zanjando definitivamente la polémica.

Si se hubiera investigado un poco, se habrían dado cuenta de que en el monte submarino Henry seamount, a unos 35 km al SE del rift submarino de la isla de El Hierro, geólogos alemanes describen, en el año 2005, sedimentos de fondo oceánico que llegan hasta la isla herreña (ver imagen adjunta).  Por tanto, es predecible que el magma ascendente en estos lugares incorpore y recristalice  materiales sedimentarios,  como se ha visto en la primera vez que surgieron piroclastos en el mar de las Calmas. En ninguna otra expulsión de piroclastos flotantes humeantes posteriores volvieron a aparecer las famosas “restingolitas”.

Esperemos en el futuro una mayor  prudencia en las afirmaciones apresuradas y carentes de rigor que en nada contribuyen a una buena gestión de crisis.

11 diciembre, 2011
por José Luis Barrera Morate
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60 días de erupción

El volcán submarino de La Restinga cumplió ayer, 10 de diciembre,  60 días ininterrumpidos de erupción.  Alcanza así el puesto  octavo  en duración de entre todas las erupciones históricas canarias (ver tabla adjunta). En la tabla, las erupciones fisurales múltiples se han considerado en su conjunto (por ejemplo, la fisura de Siete Fuentes-Fasnia-Arafo).  En La Restinga, los datos batimétricos señalan la existencia de tres bocas, alguna de ellas a sólo 150-160 metros de profundidad.  ¿Cuál de ellas es la más activa, en el caso de que sean varias? Pues no se conoce bien.  El hecho de que desde hace 48 horas el tremor tenga episodios más explosivos de manera casi periódica, puede indicar explosiones hidromagmáticas, lo que supondría que el cráter activo esta más superficial que en la primera erupción.

Relación de la duración de las erupciones históricas en Canarias, ordenadas de mayor a menor

Actualizada La Restinga a 11 de diciembre de 2011

Año Denominación del volcán Isla Duración 

(en días)

1730/1736 Erupción de Timanfaya Lanzarote 2.055
1798 E. Narices del Teide / V. Chahorra Tenerife 99
1824 Fisura de Tao-Tinguatón-Nuevo del Fuego Lanzarote 86
1585 Tehuya La Palma 84
1646 V. Martín o de Tigalate La Palma 82
1704/1705 Fisura Siete Fuentes-Fasnia-Arafo Tenerife 71
1667/1678 V. de San Antonio La Palma 66
2011 V. de La Restinga El Hierro 61
1712 E. del Charco La Palma 56
1949 E. de San Juan V. de Nambroque, Duraznero y Llano del Banco La Palma 47
1706 V. de Arenas Negras (Garachico) Tenerife 40
1971 V. Teneguía La Palma 24
1909 V. del Chinyero Tenerife 10

 

8 diciembre, 2011
por José Luis Barrera Morate
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El magma se concentra en el sur y asciende hacia la superficie

Desde hace unos días, los terremotos de la zona de El Golfo han disminuido de magnitud y cantidad. La presión del magma ha decrecido y no se ha trasladado hacia el mar de las Calmas como ocurrió en la primera crisis sísmica del 19 de julio al 10 de octubre. En la segunda crisis, desde el 14 de octubre, el magma estaba presionando en dos niveles de profundidad diferente que correspondían a zonas del manto superior. No ha sido  capaz de encontrar una salida mientras tenía fuerza y, la disminución de nuevos aportes mantélicos, agotó su empuje. Los sismos marcaban claramente una fisura eruptiva cuya prolongación hacia el sur llegaba al punto de la erupción submarina. El magma pretendía abrir dos bocas: la submarina que abrió en La Restinga, y una nueva en El Golfo. Ese comportamiento fisural con varios puntos de emisión ha sido muy habitual en muchas erupciones de Canarias.
Los nuevos datos obtenidos por los dos barcos oceanográficos: Ramón Margalef y Sarmiento de Gamboa, han coincidido en señalar que la erupción, que según dicen tiene tres bocas, esta emitiendo bloques de lava hacia la superficie desde unos 150 m de profundidad. De los 200 m a que estaba el día 28 de octubre, ha subido unos 50 metros. Esto explica la frecuencia con que aparecen fragmentos humeantes flotando en el mar de las Calmas.
En la Caldera de Taburiente, isla de La Palma, afloran las mejores lavas submarinas de las islas Canarias. Allí se pueden ver concentraciones de pillow lavas con el núcleo muy vesicular (ver figura adjunta), como los bloques vesiculados que se recogen en el mar de las Calmas.
La alerte roja de La Restinga ha pasado a amarilla. Sólo permanece roja en la zona marina de la erupción. Sería interesante que se recogieran muestras de todas las emisiones que aparecen, para hacer el seguimiento secuencial de la erupción.