Buff amigos, el otro día a Ana se le ocurrió que había que pintar las paredes de casa y no veáis la que armó; metió sillas, mesas, libros, etc.. todo en una sola habitación. Luego le puso cinta adhesiva a todo lo que veía, a las ventanas, a las puertas, a los rodapiés, a mí!!!
Bueno, yo acabé con cinda adhesiva por todas partes y con pintura hasta en los bigotes. Ya, culpa mía por meterme donde no me llaman, pero qué le voy a hacer? ya sabéis que la curiosidad mató al gato jaja.
En fin, ahora ha dejado la pintura a un lado porque tiene que trabajar, pero volverá, ya me lo ha dicho, que esto no se puede dejar a medias y que en tres semanas vuelve al ataque. Aunque ahora ya estoy avisado, nada de acercarse al cubo de la pintura, nada de arrimarse a las paredes que acaba de pintar, nada de intentar arrancar la cinta adhesiva que ha pegado por todas partes… A ver qué pasa, os tendré al tanto.






