Hola chicos, ¿os acordáis de la historia que os conté hace unos días sobre otro gato en mi casa? pues bien, parece que se trataba de “un espejo”, sí, me lo explicó Ana por la noche, aunque sigo sin entenderlo muy bien.
Resulta que un espejo es como un cuadro (aunque puede ser de varias formas y tamaños) y que siempre muestra lo que tiene en frente; es decir, que si me pongo yo delante de él, veré un gato negro de ojos amarillos.
Así que yo era “el otro gato”, jaja, y asustadiño como estaba, que miré detrás del “cuadro” un montón de veces para pillar al gato que se había colado en casa.
En fin, todos los días aprendemos algo y esto a mí me ha flipado del todo. Voy a ponerme frente al espejo de la habitación a ver si allí también estoy. Miausss para todos.







30/06/2012 at 11:48
Ay Tomasiña, es que los espejos son como mágicos, muestran todo lo que hacemos, ¿cómo lo harán? Bueno, voy a verme un rato en el espejo, que creo que no estoy muy bien peinado. Muaks y miaus.
30/06/2012 at 7:06
Pero Teo, otra vez los espejos, si el espejo no se mueve, eres tú… Cubren el vidrio de plata para que nuestros bigotes se vean más largos. Y los ojos, más profundos. Yo los pongo redondos muy redondos cuando quiero jugar. Me miro en el vidrio que han cubierto de plata, y es que me encuentro tan guapa. Andrés me toma en el aire y me muestra a la gata que aparece en frente. La ignoro… Nunca sabré si es otra, parecida a mí, o una gata en plan fantasma que viene a fastidiarme. Andrés me ha explicado lo mismo que Ana a ti. Yo, desconfío…
20/06/2012 at 13:00
Grrrrrrr, un ronroneo para vosotros, guapos, vosotros sí que sois adorables. Miaussss
20/06/2012 at 10:54
Teo eres adorable!!