Soy un cobardica

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Los gatos somos seres especiales, sensibles, cariñosos… pero podemos volvernos agresivos si apreciamos que algo nos va a hacer pupa, auténticos tigres en pequeñito con uñas y dientes.

Aunque a veces también somos un poco cobardicas si algo nos asusta o no lo entendemos, muy cobardicas capaces de escondernos en los lugares más pequeños de la casa.

El otro día llamaron al timbre y yo estaba alerta para ver quién entraba por la puerta, pero de repente veo que no entra nadie sino algo muy grande, casi no cabía por la puerta; claro, no esperé a comprobar qué era aquello sino que me escondí tanto como pude.

Al cabo de un rato oigo a Ana que me andaba llamando y buscando por toda la casa, pero yo no movía ni un pelo del bigote (por lo que pudiera pasar). Oí como mi compi salía a las escaleras diciendo mi nombre, volvió a casa y estaba realmente angustiada. Así que decidí hacer un ruidito con las uñas en la tela del sofá detrás del que estaba escondido.

Cuando me encontró apartó el sofá y me cogió en brazos; me llevó a su habitación y me puso encima de la cama porque lo que había entrado en casa era un colchón nuevo (el señor que lo traía venía detrás).

En fin, que ahora dormimos genial porque el colchón nuevo es tan blandito, tan calentito y yo le tuve miedo, jaja, soy un cobardica.

Author: Teo Mivida

Nací el 15 de enero de 2005 en Santiago, concretamente en el barrio de Sar. Ahora vivo en un pueblecito cercano con Ana, mi compi de piso, que me cuida, me quiere y vive para y por mí. Soy un gato muy observador y poco maullador. Soy cariñoso cuando quiero y una fiera cuando me sale la vena felina. En fin, soy un gato persa afortunado.

2 Comments

  1. Ya, Tomasiña, pero lo que me asustó fue su tamaño y que venía solo (no vi al señor). Es que soy así, muy valiente,pero muy cobarde. Miauss preciosa.

  2. Pero Teo, que era apenas un colchón, el colchón no muerde, no gruñe, no nada. Yo cuando comencé a vivir con Andrés venía traumada y me asustaba hasta el agua que corría del grifo, movía las orejas de aquí a allá, como marciana, desesperada. Ahora, los sonidos no me perturban, excepto cuando escucho sonidos extraños, estridentes, desde el exterior. Y Abro los ojos, a ver si se desaparece. Tomasa.

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