Ya sé que soy un inconformista, pero ahí reside parte de mi encanto jaja, pero me he dado cuenta de que a veces cuando a alguien le ocurre una desgracia provoca que otro sea más feliz.
Diréis, menudo egoísta este gatito, pero no, ahora me explico. Resulta que como Ana tuvo un pequeño accidente en la mano, estuvo en casa un montón de días seguidos (no podía conducir) y eso a mí me llenó de felicidad, la tenía todo el día para mí. Pero ella estaba mal, le costaba un montón hacer las cosas más fáciles (hacer la cama, fregar los cacharros…).
Aunque también había un problema conmigo, ya que no podía cogerme en brazos. Ahí sí que me fastidió; yo me subía a su regazo cuando estaba sendada o acostada, pero no era lo mismo, no podía abrazarme…
En fin, ahora ha vuelto al curro y estoy muchas horas solito, pero cuando vuelve a casa me coge en brazos y me come a besitos. Todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Miausss amigos.







07/02/2012 at 11:47
Sí que vale, Cadalso, soy un gato y quiero ser feliz siempre. Miauss
07/02/2012 at 11:46
Hola Lunita, yo también te eché muuuucho de menos. Y sí, soy consciente de que soy un poco egoísta, pero me encanta estar con Ana, ¿qué le voy a hacer?
En fin, espero que lo de la uñita no haya sido nada. Miaussss
07/02/2012 at 11:30
Cómo te aprevechas Teo. Eso no vale…
06/02/2012 at 13:18
Hola Teo! Te echaba de menos… Me alegro mucho de que Ana ya esté curada de la mano, a pesar de que tengas que estar solito más tiempo.
Seamos realistas, los gatos somos muy egoístas, sólo pensamos en nosotros mismos. También es verdad que no somos dotados de la razón, que es lo que realmente nos diferencia de los humanos. Lo que yo no entiendo es como pueden existir “personas” que se alegren de la desgracia de otros. A lo mejor, es que han sufrido una mutación en sus genes y tenían que haber nacido animales en vez de humanos.
úy! De tanto escribir me hice daño en la uñita, me voy al rascador.
Miauks