Estoy un poco malito, ya que el desayuno me ha sentado fatal y he potado todo (encima del plato, jaja); ahora estoy un poco flojillo, Ana no me ha dejado nada para comer, excepto agua, mucha agua.
Es que cuando hace calor, la tripa se me pone más gorda y no tengo casi hambre, pero hay que comer y luego pasa lo que pasa; espero que mi compi de piso lea esto y me traiga la verdura que tanto me gusta (canónigos) para que se me relaje la tripa y pueda dormir bien.
Amigos, espero que el calor a vosotros no os haga daño, que seais unos valientes y muy fuertes para poder ser felices y hacer felices a los vuestros. Miausssss







30/06/2010 at 17:00
Gracias Misk, ya estoy mucho mejor; gracias a los canónigos que me ha comprado Ana ya estoy hecho un campeón.
En cuanto a lo que dices de las sobras, tienes toda la razón; en los pueblos se cree que las sobras le sientan bien a todos los bichiños y no es así. Los gatos tenemos una tripa muy delicada.
Brisiñas amigo
30/06/2010 at 11:35
Pobriño. Así que vas a tener que hacer la dieta de los canónigos…pues así como suena, parece que hay que ir a comer un bocata a la catedral, con los turistas, je, je. Lo cierto es que un gato verdurívoro es de lo más curioso, pero si te sienta bien, que Ana te dé el capricho y ojalá que te pongas bien pronto.
Y a los humanos recordarles, ahora que llega el verano con sus sardiñadas y comilonas, que las sobras de los langostinos que se acostumbran servir durante las fiestas parroquiales en nuestros hogares no sientan nada bien a los michiños, y es mejor dárselas a las gallinas para que las picoteen, que luego ponen unos huevos deliciosos, así como muy “coloraos”de yema.
Pues eso, Teo, que te mejores y puedas comer lo que te gusta. Yo aquí, “tirao” en la baldosa hasta la noche, que refresca mogollón y huele muy bien las madreselvas que se enredan en los muros -¡Concho, estoy hecho un poeta!Creo que me voy a cambiar el nombre por el de “Gustavo Adolfo Mackerel”. Vibrisiñas y brisiñas, que con el calor buena falta hacen.