Las relaciones sentimentales se inician de distintas maneras pero en general casi todas son recordadas con la más absoluta satisfacción, le preguntas a alguien ¿cómo empezó tu historia de amor? Y seguro saldrá a relucir una amplia sonrisa, te imaginas todo lo que has pasado para que durante años exista el buen rollo con amor, afecto, respeto, valoración, responsabilidades compartidas, hijos, nietos y demás familiares y de un momento a otro todo cambia y ninguna de las partes se entera hasta que cada cual empieza a tener
objetivos personales y vida por separado, se acaban las caricias, necesidad de momentos íntimos, vienen los dolores de cabeza o el absoluto cansancio, muchas parejas siguen juntas pero no revueltas, viviendo una realidad que no eligieron pero que se ha apoderado de su relación de pareja. ¿Habrá desaparecido el amor? Puede que no, más bien han caído en un espiral de aburrimiento y monotonía, de hastío tal vez ante los problemas económicos, las infidelidades, el desempleo, las necesidades de los hijos y del hogar porque quiérase o no esto afecta pero yo me pregunto, ¿es tan poca cosa el amor que no merezca la pena luchar por él? Por qué el ser humano se ha ido devaluando como mismo hiciera hace ya mucho tiempo el peso dominicano. Cuando hay amor es cuando más se debe luchar, no ceder ante nada ni nadie porque bien merece la pena, no son todos los afortunados de tener el corazón ocupado y correspondido.
“Habla con ella” es el título de una película de Pedro Almodóvar, se lo he tomado prestado para haceros una pregunta, ¿qué tanta comunicación tienes con tu pareja? Sabías que cada día el amor debe reinventarse, que los detalles y gestos, acciones y reacciones románticas, la variedad, la sexualidad, el cariño y la ternura están ahí pero de nosotros depende que duerman o sigan tan despiertos como el perro guardián cada noche, suenan en mi mente muchas palabras, a ella no le apetece o le duele la cabeza, no sé qué le pasa no me habla, tiene problemas en el trabajo, está algo preocupada, mi marido nunca está en casa, siempre está con sus amigos, pasa de mí, trabaja tanto que el poco tiempo libre que tiene lo pasa con sus amigos, en el bar…..ni se ha fijado en mi nuevo corte de pelo… ¿Recuerdas tu último
momento romántico en pareja? ¿la última vez que hablaste como dos amigos con tu pareja? ¿te gusta recordar aquellos momentos de pasión que juntos vivisteis, de la luna de miel o de una noche especial? No siempre actuamos de cara y con sinceridad, yo puedo decir que una vez abandoné la habitación matrimonial, no quise hablar porque la catástrofe se veía venir y así sucedió, ¡¡¡se acabó, mi amor lo mataste!!! así dice una canción de Celia Cruz, me habían hecho tanto daño que con una acción dije todo lo que bien pude dejar aclarado hablando como personas civilizadas y sinceramente no me arrepiento porque no merecía la pena, como dice mi madre era más la sal que el chivo. ¡¡¡Chati yo te quiero!!! me solían decir pero jamás le creía, cuando se quiere a alguien con el corazón se le demuestra aportándole una mejor calidad de vida. Ah sí, que me quieres mucho, como la trucha al trucho ja ja ja. Nadie pasa desapercibido ante un gesto de ternura, busca en Google y te encontrarás con de todo, desde bañeras llenas de cava o champaña, hasta una hilera de velas que conducen a un lugar en concreto donde hay una cama o sofá lleno de pétalos de rosas o una cena para dos, una lencería nueva, un regalo, bombones, una nota manuscrita con dos palabras ¡¡¡TE QUIERO!!! Los detalles son el lado débil de las mujeres, y eso los hombres lo saben muy bien, que pasen de ello es otra cosa, no perdonamos el olvido de esas fechas tan importantes, nuestro aniversario de bodas,
cumpleaños, día de las madres, nuestro santo, entre otros. A veces pasa que cuando se tiene pareja se descuida el aspecto físico, el arreglo personal ya no es necesario y hasta aumentamos de peso ya sea por las obligaciones de hijos o del hogar, descuidamos además al marido que he de recordar que al principio de la relación es siempre nuestro Principito, pobrecito al que vamos relevando de lugar hasta dejarle casi en la misma puerta de la calle, acción que motiva a muchos a marchar de casa en busca de un poco de atención. No digo que tengamos que ser sus chachas eso no, digo que las cosas cambian y a veces nadie lo nota porque las miradas están fijadas en otras prioridades. Dicen que el hombre o mujer busca en la calle lo que no tiene en casa, ¿qué nos quieren dejar dicho con esto? Otro error es echar la culpa a una tercera persona en concreto por el
abandono del hogar especialmente de los hombres, nadie se lleva a nadie, las personas marchan solas aunque fuera tengan o encuentren más adelante a otra pareja, lo que deseo motivar es un acercamiento y comunicación con la pareja, que se valore la relación sentimental y que si se ha caído en la monotonía que se retomen aquellas viejas costumbres en solitario, los hijos son muy importantes pero igual podemos dividir nuestro tiempo, dar y recibir felicidad, tener a alguien que te rodee con sus brazos cada noche es de valorar y si encima te hace feliz, que no se hable más!!! Todos tenemos derecho a segundas y hasta infinidad de oportunidades, a la última va la venciana, ¿te animas a encontrar el amor? !!!abre tu corazón una vez más!!! deja abierta la ventanita y mira hacia el cielo durante las noches estrelladas, o casi mejor mira hacia tu entorno más cercano, igual alguien te está haciendo tilín y ni te has enterado.






