La primavera la sangre… altera?

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Cuando llega el buen tiempo la gente se alborota y  sale a las calles  a disfrutar de las propiedades  que aporta el sol, playas, ríos, viajes hacia otras ciudades, fiestas en distintos pueblos y lo que más, hacer reiteradas visitas a los bares con especial atención a aquellos que tienen terrazas exteriores con sus sombrillas tan monas y bien conjuntadas, mientras más grandes mejor, porque así cabe toda la familia o grupo de amigos.
La peor parte se la llevan los vecinos que sufren las consecuencias por la falta del  cumplimiento a la normativa que  limita horarios de cierre  y  permanecen  abiertos hasta altas horas de la madrugada, expendiendo bebidas alcohólicas  incluso a personas que ya muestran signos de ebriedad y  que protagonizan  gritos, discusiones o peleas,  que afectan a los vecinos que con todo el derecho del mundo desean dormir.

Una persona conocida  me ha comentado que no había podido dormir en toda la noche del  pasado sábado,   porque  bajo la cabecera de su cama hay un bar y que hubo gritos, peleas y  no fue hasta sobre las 04 de la madrugada que pudo pegar ojo solo por un rato y me pongo en su lugar.  La gente a veces no hace uso de sus derechos, se llama a la policía y vienen a poner orden y si hay que cerrarles el local,  se le cierra y ya está, claro tengo una cosa y es que  quien no cumple con las disposiciones impuestas para la mejor convivencia de los ciudadanos debe cargar con las consecuencias pero en  principio las Juntas de Vecinos de los edificios afectados deben unirse y reclamar en conjunto o personas individuales, ¿por qué la gente sufre callado y nadie hace nada? Personas muy mayores quedan justo enfrente, arriba  o al lado de estos ruidosos locales en los que para más molestias, sus visitantes salen a la parte exterior tipo botellón a fumar y a hablar en tono muy alto que retumba en mitad del silencio de la noche, sin pensar en que están molestando a los vecinos que intentan dormir, familias con niños pequeños y gente que con mucho esfuerzo está pagando un piso que ha comprado  y  que de momento no han podido disfrutar.
Recomendación: Si vas a comprar  o alquilar vivienda  evita hacerlo cerca de un bar, puf o discoteca, porque cabe la posibilidad de que tu tranquilidad dependerá de si cumplen o no con la normativa, si respetan o no los derechos de los vecinos.

Me encantan las terrazas para charlar un rato con amigos pero nada más, contrario a gente que llega  sobrio para marchar horas más tarde  borracho como una cuba, alterando el orden y faltando el respeto a los demás,  la culpa en principio la tienen los propietarios o administradores de estos establecimientos, son ellos los que deben tomar el control y dejar de vender bebidas alcohólicas a  personas que ya muestran un evidente estado de ebriedad, hacer caja no lo es todo, estar bien con los vecinos es muy importante y un vecino cabreado de tantas malos noches sin poder dormir, alguna medida adoptará por el bien de su salud, porque el sueño es parte importante para ella.  Una persona que no duerme bien se ve afectada en su sistema nervioso, le cambia el carácter y puede tener problemas en su vida laboral al conducir o manejar equipos  manuales o eléctricos de peligro en los que un fallo podría  costarle hasta la vida.
No estoy para nada en contra de los bares ni de las terrazas, estoy en contra de la gente que los administra cuando irrespetan el derecho de los  vecinos en su entorno, cuando olvidan que hay gente esperando que echen el cierre para poder dormir, estoy en contra de los bares que no cierran a la hora impuesta y en contra de los vecinos que cada noche se desvelan  innecesariamente, pero que tampoco se deciden a reclamar sus derechos,  primero hablando amigablemente con el propietario  o administrador del local y segundo interponiendo una denuncia judicial.  Os recuerdo que ya son muchos los vecinos que han conseguido  hasta cerrar locales ruidosos  o  recibido indemnizaciones por los años de molestias y los trastornos que estos ruidos les han ocasionados, gente que ha llegado a la depresión, a medicarse para poder dormir y no hay derecho a ello.  Cuando no es porque el día está soleado es porque hay futbol, o porque los amiguetes quedaron, o que vienen ya ebrios de otro lado a terminar la fiesta en el bar del barrio, hasta cuando está dispuesta la gente a seguir aguantando?  Al bar de tu barrio ponle freno!!!

El derecho de unos  comienza donde mismo termina el derecho de los demás.

Author: Doris Sánchez

He estado en todo momento donde considero debía estar, agradecida de la vida por todo lo que me ha dado, por la gente que ha puesto en mi entorno y por la sangre que corre por mis venas, he recibido y he dado lo que he podido, me siento satisfecha porque los años me han dejado respuestas a mis preguntas.

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