Don Luis Villaronga Trigo ha cumplido el 16 de febrero 2012 en Santiago de Compostela sus 104 años de vida, con la alegría de poder contar sus vivencias y compartir con la familia, amigos y admiradoras entre las que me encuentro, porque es un encanto de persona. Don Luis ya ha empezado la cuenta atrás hacia los 105 años que con toda seguridad podrá ver llegar, porque cuenta con todos los recursos necesarios para ello y mucho más.
Me ha recibido en su casa con una gran sonrisa y un “Charlatana” (que viniendo de él lo acepto como una muestra de cariño) acompañada de una gran sonrisa que en seguida me logró contagiar. Aunque me vestí teniendo en cuenta su habilidad para resaltar detalles y su mirada curiosa se posó en mis enormes pendientes y dijo “Ya no necesitas platos para comer”.
Me preguntó si yo trabajaba en “El alambre”, que al no entender su hija me explicó que “así se dice a personas que no se sabe en qué trabajan”, otro motivo para que la entrevista fuera aún más agradable, aparte de los bombones Ferrero Rocher que me tenía guardados, alguien le habrá dicho que son mis favoritos.
Me comentó que los jóvenes de antes eran más sanos, que no se embriagaban como ahora ni existía tanta adicción a las drogas, que la diversión en su mayoría consistía en montar bicicleta e ir a verbenas con amigos del barrio o de la aldea, en asuntos de amores la cosa iba mucho más lenta que ahora, las relaciones de pareja requerían más tiempo para consolidarse y tenía muchas limitaciones en la que los padres ejercían más control sobre sus hijos especialmente sobre las chicas. Visitas en casa o salidas en solitario con la novia o enamorada no era tan fácil.
Estuvo en la guerra y al preguntarle sobre su experiencia me ha respondido “La vi y no la vi” a lo que agregó, es que estuve allí pero no en el campo de batalla porque era enlace o sea que llevaba los recados y nada más. A la pregunta sobre si había matado a alguien en la guerra respondió “A un ratón que andaba por los tejados” y cuando su hija María José me dijo que su padre había tenido una escopeta, él rectificó diciendo que era un fusil agregando además, que tenía muy buena
puntería y que cuando colocaban botellas para tiros en práctica militar, él siempre lo hacía mejor que sus compañeros.
Sirvió en la “Mili“ (Servicio Militar Obligatorio) del que conserva hermosos recuerdos y una foto que me enseñó muy orgulloso.
Para llegar a esa edad igual debería ser fundamental tener buenos hábitos de vida en especial alimenticios, me confesó ser el típico fumador sin vicio que siempre tenía una cajetilla de cigarrillos para regalar a los clientes que visitaba como un aliciente, que esperaba el momento crítico para tener ese detalle. Fumaba además para acompañar la soledad en sus largos viajes por toda España como vendedor de tejidos y bordados suizos en la ya inexistente “Casa Mosquera” donde le emplearon desde los 14 años, recuerda emocionado que enviaba el salario completo a su madre que recientemente había enviudado y vivía en otra ciudad.
De antes le gustaba el vino tinto solo y el café con aguardiente, en la actualidad prefiere el vino tinto con gaseosa y el café con leche, come de todo lo que su dentadura le permite y pasea cada tarde de toda la vida haya viento o tempestades, sus lugares favoritos son la Cafetería de El Corte Inglés y los Supermercados Gadis, lo que sí tengo muy claro es que Don Luis con su sola presencia invita a la ternura, a la vida y sirve de espejo a aquellas personas que aún no saben lo que deben hacer con sus vidas ya sean jóvenes o mayores, tiene respuestas hasta para los que no han hecho ninguna pregunta.
Muy feliz cumpleaños Don Luis, que Dios le bendiga y nos permita disfrutar de su presencia muchos años más. 104 años no es nada, aún queda mucha vida por delante.
Estadísticas aportadas por el INE (a quienes agradezco su rápida y amable información) y que forma parte del Padrón Municipal de Habitantes determina que, al 01 de enero de 2011, en toda Galicia vivían 135 personas con más de 104 años, distribuidas de la siguiente manera: En La Coruña 37, en Lugo 19, en Ourense 30 y en Pontevedra 49; de las que algunos habrán fallecido pero se equilibraría con otros que desde edades inferiores habrán llegado o superado la edad de 104 años.
http://alegracaribea.blogspot.com/2012/02/104-anos-no-es-casi-nada-aspira-mas.html






