Hola amigos, aquí estoy nuevamente tras casi un mes de tener mi mano derecha inoperativa; esas cosas que pasan estando relajados en casa, cuando pensamos que el peligro está ahí fuera.
En fin, os cuento mi “aventura”. Resulta que estaba en mi casa, relajada con mi gatito, cuando se me ocurre hacer una llamada de teléfono; así que me inclino desde el sofá hacia el aparato que descansaba sobre una mesita de cristal, pero en lugar de cogerlo, le doy un golpe y lo tiro al suelo. Me levanto para cogerlo y me apoyo en la mesita, cuando ésta se rompe y caigo con la mano derecha encima de los cristales.
El resto es un poco grimoso, por eso os resumo que cuando vi mi mano, a mi pulgar le faltaba un trocito, bueno, estaba colgando; histeria, lágrimas, urgencias… En fin, la mano vendada durante casi tres semanas y casi una para aprender a utilizarla de nuevo.
Ahora he vuelto al trabajo, pero el dedito aún lo tengo vendado e inoperativo, pero ya pasó lo peor, por supuesto. El tiempo lo cura todo, menos mi pánico a los cristales, de hecho estoy pensando en comprarme vasos de plástico, dado la torpeza que he demostrado.
En fin, que quería explicaros la razón por la que os tuve abandonados un tiempo y deciros que aquí estoy de nuevo para que mis desvaríos en rosa y negro os amenicen un poco la vida.







6 febrero, 2012 at 17:19
Graciñas Cadalso. Qué sería de de mí sin vosotros?
6 febrero, 2012 at 17:18
Muchas gracias mami de Luna, sí fue un susto tremendo, pero todo va mucho mejor. Es increible que en tu propia casa puedas encontrar algo así. Besazos
6 febrero, 2012 at 14:52
Sólo se me ocurre decirte: cuídate, Ana. Que sería de nosotros sin ti…
6 febrero, 2012 at 13:28
Hola Ana! Luna habló con Teo hoy y este le comentó de que habías vuelto a trabajar. Me alegro de que poco a poco las cosas vuelvan a la normalidad! Menudo susto! Los accidentes domésticos están al orden del día, parece mentira que nos puedan suceder esas cosas! Un besito y cúidate mucho! (San)