Desde que era muy pequeña mis padres siempre me han inculcado (siguen haciéndolo todavía) que cumpla mis promesas y que no prometa lo que no me vea capaz de cumplir.
Por eso me pregunto ¿será que los padres de los políticos no les han enseñado eso? ¿será que sus padres le enseñaron a “miente todo lo que puedas para conseguir lo que deseas”?
Es que me he planteado que para tener éxito en política sólo hay que ser un mentiroso compulsivo, es decir, protemeter todo lo que la gente desea para conseguir el poder y, una vez conseguido lo que ansiaban, olvidarse de lo prometido.
Eso nos hace quedar como idiotas a los votantes, ya que primero nos creemos sus promesas y después olvidamos lo que nos han prometido y no les exigimos nada; debería haber un plazo para que el político que ganara cumpliese lo prometido y de no ser así, sería reemplazado por un opositor y así sucesivamente.
Juegan con los desempleados, con la vivienda, con la educación, con la sanidad… y nosotros lo único que hacemos es ir un domingo a meter un papelito en una cajita y después nos olvidamos.
A ver, voy a poner un ejemplo más cercano; si nuestra pareja nos promete un viaje en verano si conseguimos ser más ordenados (por ejemplo) y luego no lo cumple ¿lo olvidaríamos como si nada? No lo creo
Pues tomémonos la política como parte fundamental de nuestras vidas, no como algo lejano que no nos afecta porque sí nos afecta y mucho.






