Aritz (o algo así) entró la semana pasada en Gran Hermano tras una dura puja en ebay por participar en el concurso y hoy ha sido expulsado por goleada por la audiencia.
Es la triste historia de un fanático del concurso que entregó toda su pasta, la de su novia, vecinos y amigos para verse derrotado en sólo siete días.
Su gran error, como el de mucha gente, ha sido su “yoísmo” perpetuo: yo pienso, yo soy, yo digo, yo tengo la razón… y su error fatal ha sido el acusar a un compañero de maltratador de animales (por apartar a la perrita Torso de un manotazo).
Hijo mío, yo adoro a los animales por encima de todo y aún así soy consciente de que Pepe apartó al animal de ese modo porque estaba dormido y se asustó (además no le gustan los perros, no a todo el mundo nos tienen que apasionar los animales).
En fin, ya dijo dentro de la casa que quería trabajar en un programa como ‘Sálvame’, que siempre le había llamado la atención el mundillo de la tele, pero ya te digo yo que no vales, tienes un discurso rancio, muy estudiado, te falta espontaneidad. Irás a varios programas a contar tu paso (pequeñisimo) por Gran Hermano y en unos meses nadie recordará ni tu nombre ni tu cara, sólo nos acordaremos de que hiciste el primo pagando la semana más cara de la historia por participar en un concurso.
Chicos, ya lo sabéis, si tenéis un sueño, no paguéis por él, luchad por conseguirlo por lo que valéis.
















