Jueves, 17 de junio de 2010
Gasta fama Luis Aragonés de gustarle los juegos de azar y las malas lenguas llegaron a decir que era más conocido en los casinos, bingos y demás que en el Vicente Calderón, siendo santo y seña del Atlético de Madrid. Forma parte de la leyenda de un hombre siempre taciturno que con el paso de los años fue convirtiéndose en una especie de abuelito roñón dispuesto a soltar sus broncas a unos y otros.
A Luis Aragonés lo echaron de la selección española justo después de ganar la Eurocopa de Austria. Se puede argumentar que se le acababa el contrato y que no se lo renovaron pero sería solo media verdad. La Federación no aguantaba sus impertinencias y, por lo tanto, aprovechó que había que renogociar para darle puerta. Cierto es, también, que José María Villar y Fernando Hierro ya tenían atado a Vicente del Bosque para sustituirlo, pero éste jamás dijo una palabbra en contra de Luis, más bien al cotnrario, todo fueron elogios. Alguno de ellos inmerecido.
Luis Aragonés, como los buenos jugadores, no le hace ascos a llevar ventajas. Forma parte del juego, dicen para justificarse. Aunque los que miran (y dan tabaco, como se comenta en mi pueblo) suelen llamarles ventajistas. Antiguamento a los que pillaban practicando estas artes (malas artes) solían tirotearlos, salvo que pertenecieran a los más fuertes. No es el caso. la sociedad avanzó y a los ventajistas ahora se les prohibe la entrada en los casinos. A los ventajistas y a los ludópatas.
¿A cuenta de qué viene este largo preámbulo? Muy sencillo. Luis Aragonés, que comenta los partidos para Al Jaazera (¡¡¡ahí es nada!!!!) aprovechó la derrota de España para pasar algunas cuentas pendientes que tenía. Y no le atizó a Villar, ni a Hierro, ni a la Federación… dió donde más duele: a su sustituto y a los que hasta hace bien poco eran sus jugadores. Por encima Luis Aragonés lo hizo con malas artes… con ventajismo. Pero el ex entrenador no sabe que cada uno es esclavo de sus propias palabras y que, tarde o temprano, alguien se lo recordará.
Mientrás tanto puede seguir regodeándose y demostrando que es muy mal compañero. Pero eso a él le da igual: su larga carrera está jalonada de episodios similares.
José Antonio Pérez Cuesta abajo
Jueves, 3 de junio de 2010
Resulta que en Padrón, que es mi pueblo, algunos (los menos) andan alborotados ante la posibilidad de que la Xunta intervenga la Fundación Camilo José Cela y se lleve una buena parte del legado del Nobel para la Cidade da Cultura. Debo decir que, aunque duden de mi padronesismo, no comparto esta visión apocalíptica. Estoy convencido por experiencia de que la Fundación Cela es un auténtico desastre y que muy poco aportó a mi pueblo natal y no entiendo que se monte una manifestacíón de protesta. ¿Por qué? Muy sencillo, la Fundación Cela era coto privado de Marina Castaño y Tomás Cavanna, que hacían y deshacían a su antojo. Nada de vinculación con un pueblo que, dicho sea con claridad, horrorizaba a la marquesa consorte de Iria Flavia. Marina no soportaba a Padrón y la mayor parte de los padroneses no soportaban a Marina y siempre se pusieron del lado de Charo, la primera mujer. pero como somos unos papanatas (los de Padrón en este caso) permitimos todo: que la Fundación fueran un club exclusivo, que solo se abrieran las puertas cuando le apetecía, que hicieran lo que le venía en gana al tándem Marina-Tomás.
Y no lo digo por decir. Que le pregunten a los agentes de la Policía Local cuántas consultas recibían diariamente de visitantes pidiendo información sobre la Fundación. ¿Qué contestaban los agentes? Donde estaban y poco más, sobre horarios y visitas… nada de nada. Solo se permitían con cita previa (y mucha recomendación, añado yo). Que pregunten a los vecinos de Iria Flavia cuanta gente demandaba información sobre los horarios de apertura de la Fundación. ¿Las respuestas? Nadie sabía nada. Era un auténtico desastre y desde el concello nunca se movió ni un dedo. Todos asumían que aquello pertenecía a Marina y Tomás y Padrón poco pintaba.
Ese mismo concello, miembro de la Fundación, consintió todos los desmanes del gerente hacia los empleados. Silenció los despidos improcedentes, las acusaciones de nepotismo, los desplantes, la ignorancia. Todos sabían que la luz de la Fundación se iba apagando poco a poco y nadie hizo nada. Solo alzan la voz ahora que se va a proceder a revitalizar el legado de Cela. Y eso se llama hipocresía. En el monte Gaiás ese legado tendrá otra dimensión que no tiene en Iria Flavia. Pero, además, siempre hay fórmulas imaginativas para solucionar el entuerto y que la Fundación sea un polo de atracción para visitantes. La herencia del último Nobel gallego da para eso y para mucho más.
Pero lo primero, y lo más urgente, no es protestar, es impedir que Marina y Tomás vuelvan a manejar los hilos de la Fundación y pedir a la Xunta quer potencie la Casa dos Canónigos. Se puede mantener el itinerario turístico-cultural y se puede pedir que la Consellería de cultura promocione, desde la Cidade da Cultura, las visitas a la sede real de la Fundación en Iria Flavia. Y desde el concello deben hacerse una pregunta: ¿valió la pena salir en las fotos con Marina y/o Tomás sabiendo la que estaban liando? Respondo yo: no.
José Antonio Pérez Cuesta abajo
Miércoles, 19 de mayo de 2010
Se cumplen hoy diez años de la mayor alegría que uno recuerda en un campo de juego. Conviene decir que me gustan todos los deportes y que tuve la suerte de asistir a varios acontcimientos importantes. pero no recuerdo más satisfacción que la de aquel 19 de mayo de 2000 cuando, con mi hijo Rodrigo, explotamos en las gradas de Riazor con el triunfo ante el Espanyol (de aquella aún era el Español). Con aquel título liguero se saldaba la deuda que el fútbol tenía con nuestro Deportivo desde que en el 1994 los mercenarios del Valencia, más que el penalti errado por Djukic, nos privaron de lo que era nuestro. uno nunca se olvidará de lo que, Lendoiro dixit, fue la mayor fiesta en la historia de A Coruña, de Galicia diría yo, como tampoco se olvida de aquel Dajlminha, gande como pocos, de Fran, de Mackay, de Songoo… de todos los que hicieron realidad un sueño… que un equipo gallego se sumara a la elite del fútbol españo. Y bien que lo hizo aquel deportivo modelado por Lendoiro y que, primero con Arsenio y luego con Irureta, nos dio tantas satisfacciones. Hoy se cumplen diez años pero aún siento aquel grito cuando Donato marcó el primer gol, el tanto que alejaba los fantasmas y que nos hacía más grandes. Grande Dépor. Grande Fran. Grande Djalma. Grade Irureta. Grande Lendoiro. ¡¡¡Qué tiempos aquellos en los que a Rodrigo le apetecía ir al fútbol conmigo!!!!
José Antonio Pérez Cuesta abajo
Miércoles, 5 de mayo de 2010
Dos meses largos leyendo y escuchando que un hombre solo, con la supuesta única razón de perpetuarse en un cargo, está siendo capaz de tambalear la estructura financiera de todo un país, mejor dicho, de toda una nación. No lo entiendo. No entiendo que el poder político, el económico, el social, el cultural y hasta buena parte de la periodística de esta, nuestra nación, no logren doblegar a una persona bien entrada en años que, dicen, sólo busca perpetuarse. Sí, estoy hablando del problema de la fusión de las caixas gallegas. Por más cosas que leo, por más declaraciones que escucho (las últimas y las que me empujan a escrbir esto se las acabo de oir a Mariano Rajoy) menos lo entiendo. No puede ser un capricho de Julio Fernández Gayoso, don Julio dicen que le llaman con mucho cariño los trabajadores de Caixanova, tanta obstinación, tanto rechazo, tanto nadar contracorriente. No, tienen que haber algo más. Él solo no puede enfrentarse a la Xunta de Galicia en pleno, a los partidos de la oposición gallega, al líder del principal partido en Madrid, a la Confederación de empresarios de Galicia y aguantar la insidiosa campaña de La Voz de Galicia que lleva más portadas culpabilizándole de la no fusión que hablando de la crisis galopante que nos acecha. No puede ser. Tiene que haber razones ocultas para explicar tamaño comportamiento. Pero don Julio se escuda en el silencio. No se pone nervioso pese a los ataques constantes que recibe. Por eso algo me dice que alguna poderosa razón debe esconder para mantenerse en solitario contra los que le acusan, le insultan, le agreden. Quizás sería bueno que diera una explicación por dolorosa que resulte. De esa forma todos los gallegos tendríamos las claves para aliarnos de uno o el otro lado. Sobre todo sabiendo que la mayoría de nosotros estamos a favor de la fusión de las dos caixas. Aunque algunos, como yo, empecemos a dudar. por la numantina defensa que hace uno y por los furibundos ataques que está recibiendo. Son señales inequívocas de que algo tiene que estar pasando…
José Antonio Pérez Cuesta abajo
Hoy es el Día Internacional de la Prensa. Hoy debería ser el día de la libertad de expresión. Esa que permite a algunos, escudándose en el anonimato, insultar libremente y con total impunidad en esta ventana que se abrió en internet. Fascismo no es censurar comentarios (algunos nunca lo hacemos aunque nos afecten directamente porque, por ejemplo, conocemos a nuestras madres -¿pueden decir lo mismo los que acostumbran a utilizar el término hijo de puta desde el anonimato?- y sabemos el significado de la incompetencia). Fascismo es utilizar el insulto cuando no se puede contrargumentar; es la clave: aquellos que no tienen argumentos se dedican a insultar (siempre desde el anonimato). Libertad de expresión es otra cosa aunque a algunos le cueste entenderlo. Dicho lo cual considero que en muchas ocasiones deberíamos ser más fascistas y censurar los insultos. Aunque no lo hagamos. Saludos
José Antonio Pérez Cuesta abajo
Jueves, 15 de abril de 2010
Alguien muy importante en el mundo de la comunicación del siglo pasado, creo recordar que un director del New York Times, decía que los periodistas nunca deben ser protagonistas en los medios. Que lo que hacen pertenece a los lectores/oyentes/telespectadores y que ellos deben limitarse a ser una especie de notarios de la actualidad. Dar fe de lo que pasa, por qué ocurre, dónde sucede, cuándo acontece y quiénses son los protagonistas. Pero, nunca jamás, convertirse el periodista en protagonista. Salvo honrosas excepciones. Hoy, en el siglo XXI cambiaron las cosas y hay periódicos en los que aparcen más fotos de sus director que de Leo Messi, por poner un ejemplo.
Yo quiero hoy romper la norma de aquel director del NYT para hablar de nosotros, del Grupo Correo Gallego porque es un día histórico. La remodelación de nuestro buque insignia, EL CORREO GALLEGO, pasará a la historia y es un paso más en una andadura que crea estilo. Algún día todos los periódicos serán como el que desde ayer sale de nuestra factoría de Costa Vella (aprovechen para darse un paseo por allí, pegados a Decatlón, para ver in situ un edificio singular). Hasta ahora pensaba que Galicia Hoxe era el único periódico gallego (y uno de los pocos españoles) que debía ser de obligada consulta en todas las facultades de Ciencias de la Información, por su diseño y estructura, por su contenido y agilidad… por su buen periodismo. Ahora ya hay dos que, perdonen mi atrevimiento, deberían ser de obligada consulta para todos aquellos que algún día piensen en dedicarse a esta bendita profesión. El nuevo EL CORREO GALLEGO es una maravilla, insisto y perdonen por la falta de modestia.
También me gustaría hacer una reflexión sobre el programa Feijóo responde… que emitieron ayer Correo TV y Radio Obradoiro. Me siento orgulloso de formar parte de una empresa capaz de organizar, producir y realizar semejante espectáculo televisivo. Una auténtica gozada que remato con una maldad: ¿nadie en la CRTVG se tiró de los pelos ayer viendo el despliegue de Correo TV con el presidente de todos los gallegos’ El secretario xeral de Comunicación, Alfonso Cabaleiro, debería tomar cartas en el asunto. Así lo creo y así lo escribo.
Nada más. hoy, como cantaba Serrat, puede ser otro gran día que mañana, seguro, disfrutarán todos los lectores de EL CORREO GALLEGO. Gracias a ellos porque son nuestra razón de ser.
José Antonio Pérez Cuesta abajo
Miércoles, 7 de abril de 2010
Anda uno dándole vueltas a la cabeza con la esperanza de encontrar ese punto de inspiración para rellenar unas cuantas líneas con cierto sentido. Pero, como diría Serrat, las musas estarán de vacaciones y toca enlazar protagonistas por orden de actuación para salir del paso.
1. Leo Messi. Deportivista y madridista confeso no dejo de proclamar mi admiración por este tío que parece que está en el patio de un colegio o en la calle jugando al fútbol como se hacía en tiempos pasados. Un tipo que no se inmuta y que es feliz con un balón cosido a los pies. Llevo dos años discutiendo con los amigos Moncho, Jorge, Miramontes y Silvia sobre quién es mejor: maradona o Messi. Yo no tengo dudas desde hace tres años pero ellos insisten (ahora cada vez menos) en defender al Pelusa. Proclamo que no hay debate. Maradona nunca hizo lo que es capaz de hacer Messi. No hay comparación. Es un diablo (más que un dios) capaz de ganar él solo. Por mucho apoyo que tenga de los xavis, iniestas, alves, etc.etc.etc.
2. Jaylin Fleming. Acabó de ver un vídeo de este diablillo de diez año que en Estados Unidos lo presentan como el nuevo Michael Jordan (palabras mayores). Los yanquees gustan de presentar de vez en cuando “a los nuevos jordan” pero no siempre acierta. El tal Haylin vive por y para el basket empujado por un padre que, seguro, espera sacar tajada de las habilidades de su hijo. Lo cierto es que el niñato juega que se las pela y se le puede ver botando con dos balones a un ritmo endiablado por medio de los conos y entrando a canasta como los grandes. No es alto pero la bota mejor que Maxi Stanic, Aguilar o Adrián Fuentes juntos. pero mucho me temo que puede quedarse por el camino. la avaricia de los padres suele romper los sacos de los hijos.
3. Monserrat Martínez. Se acaba uno de los grandes misterios de las secciones de suceso. La joven fue asesinada hace nueve años y durante todo este tiempo se mantuvo la incertidumbre. La Guardia civil siempre sospechó del mismo individuo pero no lograba reunir pruebas. El caso amenazaba con pasar desapercibido ya que la pobre de Monserrat era un chica gordita, no muy agradable físicamente y de condición humilde. su asesino se aprovechó de ella y, como aún no era ministra Bibiana Aido, ni hubo grandes manifestaciones, ni solidaridades ni esas cosas que ocurren ahora. Era un caso llamado a cerrarse para alegría de un asesino que, en Ibiza, vivía sin demsiados remordimientos; es más, había declarado varias veces sentirse perseguido al tiempo que proclamaba su inocencia. Pero la Guardia Civil hizo un trabajo magnífico. Ahora Monserrta descasa en paz. Que no es un consuelo pero, al menos, gratifica saber que el sujeto pasará una buena temporada entre rejas.
4.- Pablo Crespo. Entre rejas sigue el que fuera secretario de organización del PPdeG. Ya se sabe que algunos políticos gustan de poner el cazo. éste era uno de ellos. Su paso por Galicia le valió, dinero negro en mano, paera granjearse una sólida reputación de empleado eficiente y, teóricamente, silencioso. Pero un poco bocazas. Hay cosas que no se pùeden ni anotar ni hablar por teléfono. Siempre corres el riesgo de que te pillen y su condición de empleado eficiente fue su perdición: no es buena cosa obsesionarse con anotarlo todo, suele volverse en su contra; no es buena cosa hablar de más ni con tu abogado, suele volverse en tu contra; no es buena cosa mangonear en la vida política, cada vez más se vuelve en su contra. Debería servir de escarmiento para los que tienen tentaciones. Y algunos casos hay por ahí. ¿Pusieron sus barbas a remojar?
José Antonio Pérez Cuesta abajo
Lunes, 5 de abril de 2010
Vivimos en una época en la que, al menos en España, está vigente una especie de laicismo (Doctrina que defiende la independencia del hombre o de la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto de cualquier organización o confesión religiosa, según la RAE)
José Antonio Pérez Cuesta abajo
Lunes, 22 de marzo de 2010
¡¡¡Quién puede dudar de la influencia de Leo Messi en el juego del Barcelona!! Nadie, sería una ofensa al sentido común. Pero el mismo jugador es incapaz de hacer lo mismo en la selección de Argentina. ¿Qué pasa? Muy sencillo: que un jugador, por muy brillante que sea, no puede hacer equipo (pero sí puede destrozarlo). Messi es grande en el Barcelona porque a su alrededor hay jugadores necesarios para que él sobresalga: Xavi, Iniesta, Pedro, Ibra, Keita, Touré, Busquets, Piqué y, importante, Dani Alvés. Ese batallón no lo tiene en Argentina y por eso ahí no triunfa con el respandlor que lo hace en el Barça.
Otro ejemplo. Nadie puede discutir a Kobe Bryant capaz de conseguir canastas increíbles para llevar a los Lakers a lo más alto. Con Kobe en la cancha partes con más de treinta puntos, sobre ocho rebotes y otras tantas asistencias. Aporta, además, intensidad y atrae a los aficionados. Una garantía. Pero con matices. Con Bryant los Lakers llevaban tres derrotas consecutivas (algo que no ocurría dede hace un montón de tiempo) hasta que Pau Gasol alzó la voz. “No podemos seguir así. Tenemos que jugar en equipo y repartirnos los tiros”. Dicho y hecho. Bryant dejó de tirarse los cordones de las zapatillas (ahora tira entre 6 y 10 tiros menos por partido), anota los mismos puntos y el resto del equipo subió su producción, sobre todo Pau Gasol. ¿Qué significa? Que un gran jugador sin buenos acompañantes es una batalla perdida y que, en los deportes de equipo, cinco suman más que uno. Eso será siempre… aunque algunos entrenadores no se paran a analizar determinados aspectos. Aquí y en Argentina.
José Antonio Pérez Cuesta abajo
Viernes, 12 de marzo de 2010
Los miembros de la Academia Galega do Audiovisual (al menos los que deciden los candidatos para los premios Mestre Mateo) son unos papanatas (Persona simple y crédula o demasiado cándida y fácil de engañar. RAE. Edición electrónica). Llevo años pensándolo, diciéndolo y algunas veces escribiéndolo. Es la última ocasión que lo hago. Son unos papanatas. Solo desde el papanatismo se entiende que nunca se decanten por los productos de la División audiovisual del Grupo correo Gallego (antes Pratos combinados y ahora Libro de familia) que son líderes de audiencia. Por ejemplo, en el apartado de mejor serie de televisión nominan una que tuvo que dejar la parrilla porque no la veían ni los productores y otra que tiene menos de la mitad de audiencia cada semana que Libro de Familia. Es decir, los ciudadanos van por un camino y los papanatas (insisto, lean la definición de la Real Academia) van por otro. Puede ser cosa de meigas pero yo no me creo que ni uno solo de los actores, guionistas, técnicos de Libro de Familia merezca estar nominada. Me parece una barbaridad. Llevo un montón de años diciéndolo, pensándolo y, algunas veces hasta escribiéndolo. Hoy dejo constancia pública por última vez ya que tengo dudas: ¿no los nominarán por qué saben que me mosqueó? Para el año lo comprobaré…
P.D. Para aquellos que quieran comparar las audiencias de las series más vistas en Galicia les dejo el siguiente enlace de una página que se hace en Madrid. Tecleen www.vertele.com vayan al apartado de Aduiencias Autonómicas y en el buscador escriban Matalobos, O Nordés, Padre Casares o Libro de Familia. Algún papanatas (Persona simple y crédula o demasiado cándida y fácil de engañar) se sorprenderá. ¿O no?
José Antonio Pérez Cuesta abajo
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