Más que nunca: ¡¡¡Vamos, Rafa!!!

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Querida Julia:

Creo que ya te lo he dicho alguna vez: a lo largo de tu vida conocerás a todo tipo de gente, personas que pronto o tarde te demostrarán su bondad o su maldad. Se trata entonces de ver bien, de conocer la valía del personaje de turno antes de que los hechos te lo muestren. Hay muchas veces que esa valía es evidente a primera vista; los mayores peligros son los que no intuyes.

A primera, a segunda y a tercera vista, Rafael Nadal Parera es un fenómeno. Es evidente que es uno de los mejores tenistas de todos los tiempos, y ahí están sus logros. Y lo que completa el círculo de su carisma es que como persona, como deportista, es excepcional: yo al menos, y creo que también ahora me repito, nunca vi a nadie que, siendo tan competitivo, sea a la vez tan elegante, tan bueno en la victoria como en la derrota: un coloso de lo más humano.

Ahora Rafa pasa por momentos difíciles… es ‘sólo’ el número siete del mundo, ‘sólo’ llega a los cuartos de final, las semifinales o las finales de grandes torneos. Y el ‘drama’ puede llegar a ser peor: puede suceder, incluso, que el muchacho pierda de una vez en Roland Garros, el rey de los torneos sobre tierra batida, el torneo del Grand Slam que él ha ganado, y hay que pensarlo antes de escribir porque siempre está ahí el temor a equivocarse, ¡nueve veces! La cifra es inaudita, lo nunca visto… y lo que, muy probablemente, no se volverá  a ver.

Rafa está en un mal momento: no gana. Aunque quizás las derrotas del balear puedan servir de gran lección: Todos los que, por simple ignorancia o por simple envidia, o por simple inutilidad, han resumido los éxitos de Rafa en que es un ‘pasabolas’ (término utilizado por los más ignorantes, los más envidiosos, los más inútiles), o en que corre mucho, o en que tiene suerte, o en que “Rafa gana porque sus rivales fallan”, como dijo un lamentable ¡entrenador de tenis! cuyo nombre prefiero olvidar… todos esos habrán comprobado que no: cuando Nadal no juega muy bien al tenis y mucho rato, no gana. Es así de simple, el nivel es altísimo.

Cuando el servicio de Rafa, o su revés, se muestran más ineficaces que nunca; cuando su derecha no cae como una bomba sobre los pies de sus rivales o los destroza; cuando no logra restar bien los enormes servicios que le llegan; y, sobre todo, cuando el balear no responde de la mejor manera posible, como ha hecho durante toda su carrera, cuando mayor es la presión y llegan los momentos clave de cada partido… entonces, hasta el más inútil puede ver que no basta con correr y pasar bolas, o con tener suerte, o con que tus rivales fallen: eso no basta para ganar nueve veces Roland Garros, dos veces Wimbledon, otras dos el Abierto de Estados Unidos, otra el Abierto de Australia, más Copas Davis, oro en los Juegos Olímpicos, récord de victorias en Masters 1.000… tantas cosas. Lo sé, estoy diciendo perogrulladas.

El bajón en el rendimiento de Rafa lo estaban esperando muchos de sus rivales, aunque en este caso no hay un punto de crítica: simplemente, gigantes de la raqueta como Roger Federer, como Nole Djokovic, como Andy Murray, como Stan Wawrinka… como tantos otros, tienen muy cercanos los malos ratos que les hizo pasar Rafa en una pista de tenis: los partidos que les ganó y los títulos que les quitó. Legítimamente, cuando ven ahora la debilidad de su rival van a por él con todas: es deporte. Para ganarle a Roger, a Nole, a Stan, a Andy… y a muchos más hay que jugar muy bien al tenis, mucho rato.

No puedo predecir lo que pasará en el ya inminente Roland Garros. No sé si Rafa será esta vez capaz de levantarse contra todos y alzar la copa, su ¡Décima! Tampoco me parece lo más importante del mundo, aunque deseo con fuerza que Rafa dé su enésima lección de cómo se pasan las bolas y cómo se compite. Pero si cae, le dará la mano a su rival y se irá enfadado por perder… y pensando en mejorar, en luchar. Y que sepa que, más que nunca, muchos estaremos gritándole con más fuerza que nunca desde nos encontremos: ¡¡¡Vamos, Rafa!!!

Un beso muy fuerte, Julia

Author: Antonio Pais

Nacido en Zaragoza el 19 de abril de 1965; maño, aunque hijo, sobrino, nieto, bisnieto, tataranieto… de gallegos. Licenciado en Derecho, periodista deportivo desde 1989, desarrollando su labor en periódicos como El Periódico de Aragón, El Correo Gallego y Marca. Desde hace diez años compagino la información deportiva con la médica, en el periódico electrónico El Médico Interactivo. Casado con Mónica, desde octubre de 2010 somos padres de Julia.

2 Comments

  1. Me ha encantado su artículo Sr. Pais, enhorabuena.

    Siempre digo que Rafa Nadal trasciende al extraordinario jugador de tenis que es, su carisma y comportamiento dentro y fuera de la pista lo ha llevado más allá.
    Que tenga detractores lo resumo en una palabra: envidia; y a veces esta envidia va acompañada de desconocimiento del tenis, inutilidad general, o gilipollez congénita…
    Da mucha pena que, además, no hayan podido disfrutar de tantas y tantas victorias épicas. Lo que hemos disfrutado sus seguidores no nos lo va a quitar nadie.
    Aunque este año Roland Garros (o Nadal Garros…) esté más difícil que nunca, nunca faltará el VAMOS RAFA!!! Está claro que solo él puede optar a la 10ª victoria.

    Fuerte abrazo,

    El Nadal del Ebro

    • Se puede decir más alto, pero no más claro. Lo cierto es que lo ha dicho usted mucho mejor que yo, y en muchas menos líneas. Por algo es usted como Rafa, pero bañado por el Ebro. Llegan a mis oídos que está teniendo usted grandes éxitos en su eternamente joven carrera tenística, enhorabuena.

      muchas gracias

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