El enfado de Jesé

| 0 comments

Querida Julia:

Como no podía ser de otra forma, los pequeños (muy escasos) malos momentos que ha tenido nuestra relación hasta ahora han tenido como denominador común tus enfados. Créeme, para los padres no es siempre fácil saber cómo debe responder a los enfados de sus hijos: saber si tienen o no una firme justificación, saber qué firmeza, qué intensidad y qué duración ha de tener la respuesta de los padres cuando consideran que, más que de un enfado, se trata de un capricho… cosa que sucede la gran mayoría de las veces. Esta semana una de tus profesoras en el colegio nos ha advertido de un mal comportamiento tuyo, algo que a tu madre y a mí nos ha molestado: entonces, los enfadados hemos sido nosotros. Pero en este tema de los enfados, como en todo en la vida, hay matices.

Hay enfados y enfados. En el mundo del fútbol, las imágenes (no perdonan, lo captan todo) nos mostraron recientemente el enfado de un jugador del Real Madrid, Jesé, cuando su entrenador, Carlo Ancelotti, le dijo que iba a sustituir a un compañero… a un minuto del final del partido, con todo bastante claro, medio resuelto desde hacía rato (el Madrid ganaba 0-2 en Elche) y después de haber estado (Jesé) 40 minutos calentando. El jugador se lo dijo al segundo entrenador, Fernando Hierro: “Eso no se hace” y después jugó medio minuto. Lo mostraron las cámaras que lo captan todo.

Tengo una muy alta valoración de Jesé: me parece un futbolista excepcional, con unas cualidades impresionantes: gran potencia física, capacidad de desborde, valentía, competitividad, destreza al golpear el balón, hábil regate, capacidad para ‘leer’ la jugada y asociarse, mentalidad fuerte… jugadores con esas cualidades salen muy pocos. Jesé es una joya. Lamenté profundamente su lesión, la temporada pasada, cuando estaba en sus mejores niveles de juego y de confianza. Lo lamenté por el peligro de perder a un gran talento.

Antes y después de esa lesión, mis únicas dudas pasaban por cómo esté de bien amueblada la cabeza de Jesé, que en el pasado dejó ciertos episodios de descontrol (creo recordar que siendo juvenil agredió a un árbitro) y que, como confirmación de que no es un deportista al uso, desarrolla junto a su carrera como futbolista otra como cantante.

Reconociendo que hablo desde fuera y que estoy muy lejos de sus conocimientos de fútbol y, por supuesto, de su visión diaria de la plantilla, no estoy de acuerdo con el manejo de una plantilla excelente que ha hecho este curso Carlo Ancelotti, al que por lo demás admiro. Pero en mi opinión (ya digo, la ignorancia es atrevida) ha hecho jugar demasiado a algunos jugadores (Kroos, Isco, o Modric, Sergio Ramos y James hasta que se lesionaron) y muy poco a otros (Jesé tras su vuelta tiene minutos con cuentagotas en partidos decantados, como el de Elche: es el mejor ejemplo porque además podría dar descanso a Bale, a Cristiano o a Benzema, sin que bajara el nivel).

Rotaciones sí o rotaciones no. Podría ser el titular del próximo artículo, tal vez llegue. Pero no hoy: hoy se trata de hablar de educación, de enfados y sus matices. Unos días después del enfado de Jesé, las cámaras que todo lo recogen nos han mostrado al mismo jugador saliendo a las cuatro de la madrugada de una cena de la plantilla blanca. Entonces he recordado, por si lo había olvidado, que Ancelotti ve a sus jugadores cada día, que conoce como pocos la psicología del futbolista, que él más que nadie sabe que tiene entre manos una joya y que no es precisamente alguien que suela tirar piedras sobre su tejado… y comparé entonces a Carlo con el padre que quiere lo mejor para sus hijos, aunque a veces tenga que tomar decisiones que, vistas desde fuera, nos parezcan injustas. Quizá Ancelotti no vio en la mejor línea a Jesé.

Ojalá, en todo caso, con el tiempo se nos revelen una vez más como sabias las decisiones de Ancelotti. Ojalá dentro de nada estemos hablando de Jesé como uno de los mejores jugadores de Europa. Y ojalá, cómo no, en unos años pueda yo decir con orgullo que mi hija supo leer mis errores y mis aciertos (de todo hay en la educación) y es una gran chica.

 

Un beso muy fuerte, Julia.

Author: Antonio Pais

Nacido en Zaragoza el 19 de abril de 1965; maño, aunque hijo, sobrino, nieto, bisnieto, tataranieto… de gallegos. Licenciado en Derecho, periodista deportivo desde 1989, desarrollando su labor en periódicos como El Periódico de Aragón, El Correo Gallego y Marca. Desde hace diez años compagino la información deportiva con la médica, en el periódico electrónico El Médico Interactivo. Casado con Mónica, desde octubre de 2010 somos padres de Julia.

Deja un comentario

Required fields are marked *.