En la última entrada de este blog apuntaba en la necesidad que la empresa tiene de conectar con sus clientes en el entorno de las redes sociales, escuchándolos y buscando así una comunicación creíble.
Son muchas las oportunidades que este nuevo escenario presenta para la empresa: aprender de los consumidores escuchando sus opiniones, mejorar sus productos y servicios gracias a las mismas, tener un contacto directo y constante con su público,…
Las empresas que ponen en marcha estrategias de Social Media deben tener en cuenta la importancia de generar un posicionamiento emocional, que permita a ese cliente decantarse por nuestros productos, ¿cómo? Por ejemplo, creando contenidos atractivos, creíbles y reales que conviertan a la marca en una amiga, y como consecuencia empujen a la compra de sus productos.
Por ello, poseer una buena estrategia de social media es para cualquier empresa una poderosa herramienta de venta. Pero es indispensable para conseguirlo un elemento fundamental: escuchar directamente al cliente facilitando la retroaliamentación. Esta premisa básica puede ayudar a la empresa, por ejemplo, a mejorar sus productos, gracias a las opiniones de sus usuarios.
Si a esto, añadimos una constante generación de contenidos útiles para el usuario, la marca puede convertirse en el referente de su sector.
Estos dos elementos mencionados, escuchar y dar contenidos, ayudan a crear esa mágica vinculación emocional entre marca y usuario.
Además, la economía del medio facilita que la marca pueda posicionarse de forma rápida gracias a la realización de acciones sencillas como, por ejemplo, el testeo de productos antes de su lanzamiento, o la “creación de historias” que descubran los beneficios de los producto.







