En el mundo actual, las empresas tienen un gran afán de convertirse en un ente social activo, aunque olvidan el factor humano, lo que pronostica un fracaso seguro en las rede sociales
Si las organizaciones tratan de convertir las relaciones con nuestros clientes en algo real y con sentido, deben centrarse en ellos, en las personas.
Y es que los clientes son personas, y las personas son humanas, y los humanos conversan sobre sus experiencias, sobre sentimientos, no sobre promociones. Por eso, las emociones deben ser las protagonistas cuando una empresa se relaciones con sus clientes. Estos comparten las “cosas” que le acontecen, buscando siempre la relación con otras personas.
Básicamente el problema es que desde las empresas se olvida esta máxima y nos centramos en exclusiva en los medios sociales y en la estrategia de marketing. De esta manera conseguimos de forma inconsciente deshumanizar las marcas. Actuando así no es posible ocnseguir la mágica conexión entre cliente y la marca en las redes sociales.
¿Cómo conseguir está conexión? Fácil, escuchando a nuestro cliente, demostrando que somos humanos. Creando conversaciones y compartiendo experiencias en común. Sólo con esta premisa lograremos acercarnos.
Para que la estrategia de Socila Media de nuestra empresa función es preciso cumplir con este principio, siendo el segundo paso (después de la escucha activa) la creación de una comunidad
No debemos olvidar que la clave no está en crear pèrfieles en la más poulares rede sociales, sino en dotar de contenidos interesantes y útiles a nuestro público, darles voz y participación, buscando siempre la interacción con ellos, resolviendo a sus dudas y contestando a sus preguntas de forma rápida y sincera, sin olvidar ser humanos.
No olvidemos que el fracaso de las empresas en las redes sociales se debe a descuidar el factor humano.















